“El cine no es un arte que filma la vida, el cine está entre el arte y la vida”. Jean Luc Godard

No hay posible discusión: es indudable que el cine es parte de nuestras vidas, en todos los ámbitos, lugares y momentos. Y es que desde el cine mudo de los hermanos Lumiére hasta las más modernas plataformas televisivas actuales, el conocido como Séptimo Arte es una parte
fundamental del acervo cultural de nuestra sociedad. Y eso implica que una gran mayoría de sus aficionados de una manera o de otra han querido formar parte de ese maravilloso mundo llamado “cine”.

¿Pero cómo se llega a formar parte de esa familia tan fascinante? Pues, como todo en la vida, hay muchos caminos, pero el más clásico y reconocido sin duda es a través de los cortometrajes, donde técnicos, realizadores e intérpretes tienen una ventana para mostrar su
talento,
habiéndose convertido en una gran cantera de donde en los últimos años han surgido directores españoles de la relevancia de Alejandro Amenábar, Santiago Segura o más recientemente Rodrigo Sorogoyen.

Porque es indudable que el nivel de los cortometrajes españoles está rayando a gran altura, y como ejemplo hay que resaltar que en los últimos 15 años han sido nominados a los Óscar siete cortos españoles. Y mucha “culpa” de la excelente salud de la que goza el cortometraje en nuestro país la tiene la Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid, que desde hace más de dos décadas ha estado apoyando este formato audiovisual, redoblando su apoyo en estas últimas ediciones.

“Desde la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid tenemos la absoluta convicción de la necesidad de apoyar la industria audiovisual en todas sus facetas, y por supuesto apostamos de una manera firme por el mundo del cortometraje”, nos comentó Manuel Cristóbal, máximo
responsable del Festival.

En esta XXII edición de la Semana del Corto de la Comunidad de Madrid a celebrar entre el 14 y 22 de octubre se presentan un total de 41 cortometrajes tanto de imagen real como de animación que competirán en la Sección Oficial, todos ellos producidos en la Comunidad de Madrid y con apoyo y financiación de la Consejería de Cultura.

“Este es el primer cortometraje que dirijo y que se ha estrenado. Recibimos una subvención por parte de la Comunidad de Madrid que fue fundamental poder llevar a cabo Ferrotipos, y es que ese apoyo a los nuevos proyectos es indispensable para poder arrancar. Además, estar presente en este Festival para mí es una situación muy especial: Yo soy madrileña, y es un orgullo poder presentar mi trabajo en mi ciudad, y más en una muestra de la tradición e importancia de la Semana del Corto”, nos comentó Nüll García, la joven directora de Ferrotipos, uno de los cortos participantes en el Festival.

Por todas esas razones y por muchas más, desde la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid se ha decidido intensificar el apoyo al mundo del cortometraje, sobre todo en estos momentos tan complicados para las producciones audiovisuales. Pero su apuesta por la industria cultural ha ido más allá, ayudando en la medida de sus posibilidades a las salas de
exhibición,
uno de los sectores más castigados en este 2020, como por ejemplo al llevar parte de los pases oficiales de los cortometrajes participantes a los emblemáticos cines Paz.

Para Diego Sabanés, director de El chico del tren, los festivales presenciales son más necesarios que nunca. “Aunque da la sensación de que cada vez hay más cortos, y que las nuevas tecnologías permiten rodar con mayor facilidad que años atrás, lo cierto es que llegar al público no siempre es fácil. Para mí es muy importante el encuentro con el público, saber si se
mueve, si se ríe, si se inquieta…
Que la Comunidad de Madrid, pese a todas las dificultades, apueste por sostener la modalidad presencial de la Semana del Corto me parece que es de enorme valor. A mí como director me importa mucho poder vivir las reacciones de los espectadores, tener su feedback”.

Pero la Semana del Corto de la Comunidad de Madrid es algo más que una muestra donde los creadores pueden presentar sus trabajos; es también un espacio de encuentro con diversas secciones paralelas y actividades formativas, dentro de las cuales hay que destacar el llamado Foro Profesional. Este espacio que ya alcanza su cuarta edición, tiene por finalidad mostrar “el otro cine”, la parte de más difícil y menos conocida como es el conseguir la financiación necesaria, vender tu trabajo a distintos festivales, lograr la necesaria e indispensable promoción de los trabajos realizados etc.

También hay que resaltar el llamado Foro de Coproducción, donde de 62 proyectos presentados se han elegido seis, los cuales realizarán una presentación ante diferentes productoras de cara a buscar financiación para poder aterrizar los diferentes proyectos.

No cabe duda que si queremos tener una industria cultural robusta, sostenible y viable a medio plazo, es indispensable tener el apoyo de los poderes públicos, y así se podría decir que la estructura de la Semana del Cortometraje es un ejemplo a seguir al englobar todos los aspectos tanto creativos como industriales del mundo de los cortometrajes. Porque el cine es una parte de nuestra vida, apoyémoslo.

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