Hace unos diez años, en un blog, debatíamos sobre quién era el mejor deportista español de la historia y cuáles deberían ser los parámetros a considerar: cuál es la importancia de un pionero a nivel mundial como Ballesteros, dónde quedan los cinco Tours de Indurain, los logros de Gasol, los Mundiales de Nieto y los —entonces menos— trofeos de Nadal. El domingo, casi el mismo grupo que debatía en aquel blog, lo hacía en un grupo de WhatsApp. La novedad es que estábamos todos de acuerdo: Rafa Nadal es el mejor deportista de la historia de España. Del final de este debate floreció otro: ¿Podría ser Nadal el mejor deportista de la historia a nivel mundial?

El debate es libre y ustedes pensarán como quieran, faltaría más. En el grupo se citaron nombres, todos del máximo nivel, y razones a favor y en contra. ¿Se pueden incluir los deportes de motor en los que es tan importante la máquina de cada piloto? ¿Y los deportes de equipo? A mi modo de ver, la primera cuestión es analizar deportes verdaderamente globales. Pasando canales de televisión me crucé un buen día con un comentarista de dardos que decía que Phil Taylor, 16 veces campeón del mundo, podía ser el mejor deportista de la historia. Y se quedó tan ancho. Los torneos profesionales de dardos —en mi opinión, un juego de bar— se focalizan en el Reino Unido y Holanda y por tanto están exentos de grandes niveles de competencia. Esta es otra cuestión fundamental. La competencia mundial. Así que lo mismo podría decirse del béisbol, del hockey hielo o incluso del fútbol americano, por muy famosos que sean Di Maggio, Gretzky o Montana.

En otros deportes es difícil encontrar unanimidad entre los grandes del propio deporte. Como el debate Maradona-Messi está aún sin resolver no podemos colocar a uno por delante de otro. Además, los deportes de equipo tienen la dificultad de valorar el peso de los compañeros en los logros del deportista. Bien lo ilustraba Di Stefano cuando entrenaba al Madrid: “Si el partido fuera sólo contra Maradona estaría chupado”. Es decir, todos cuentan. Lo que pudiéramos decir de Pelé, Maradona o Messi se puede atribuir a Jordan, James, Bryant, Julius Erving o Magic Johnson.

Más o menos eliminados los deportes de motor, de equipo y los minoritarios, nos quedan los deportes individuales. Dentro del atletismo, surgen enseguida las figuras de Bolt o Carl Lewis, aunque tuvo mucho mas impacto Jesse Owens por lo que supusieron sus triunfos en la Alemania nazi. Bolt fue la estrella que rescató al atletismo a nivel comercial, algo ineludible en el deporte profesional. Si nos vamos a las pruebas de fondo encontramos al checoslovaco Emil Zatopek, que en pocos días se hizo con los oros olímpicos de 5.000, 10.000 y con el maratón en los Juegos de Helsinki 52, por no hablar del imponente dominio de Bubka en la pértiga. 

El recuentro de medallas es, a veces, injusto. Michael Phelps, el gran acumulador de metales de la natación, competía en varias pruebas en los Juegos (y de nuevo cuenta con el beneficio de tres compañeros en los relevos), mientras que un jugador de hockey sobre hierba sólo opta a una medalla y tiene que disputar entre 6 y 7 encuentros para llegar hasta allí. Tambiénla gimnasia reparte varias medallas (menos que la natación) y ahí destacará siempre el nombre de Nadia Comaneci y su primer 10 en Montreal 76. Tratándose de un deporte donde la edad de retirada coincide con el principio de la madurez en otras disciplinas, es más que justo destacar a Simone Biles, campeona de todo lo que se puede ganar, y mas aun sabiendo las desagradables circunstancias por las que tuvo que pasar el equipo americano con sus entrenadores y su valentía por hacer las denuncias públicas.

Además de su nivel como boxeador, el impacto social de Muhammad Ali le hace para muchos no solo el mejor boxeador de la historia, sino el mejor deportista de siempre, una influencia que Michael Jordan no quiso ejercer en su momento “porque los republicanos también compran zapatillas”.

También es destacable la importancia de Tiger Woods a un nivel parecido al de Ali pero en el mundo del golf. Prácticamente hasta le llegada de Woods el club de Augusta no aceptaba socios negros. Uno de los fundadores del club llegó a decir: “Mientras viva, los jugadores serán blancos y los caddies negros”. Y no crean que esto fue en 1870, en el tiempo de las plantaciones; el club se fundó en 1932.

Los números del golf dicen, en cualquier caso, que Jack Nicklaus ha ganado más majors que Woods y, por tanto, es mejor. Si quieren, pónganlo entre comillas, porque aquí surge otra rama imposible del debate: ¿Cómo comparar épocas? ¿En el ciclismo es comparable la época de Eddy Merckx con la actual? Antes el deporte de la bicicleta se extendía fundamentalmente por los clásicos países de Europa (Bélgica, Holanda, Francia, Italia, España, Suiza) y apenas existían competidores de EEUU, Colombia, Polonia, o Eslovenia… 

Y así volvemos al tenis, un deporte que desde 1968 ha visto hasta 30 países ganar algún Grand Slam individual, lo cual da muestra de la extensión del deporte y su competitividad. De nuevo, resulta importante evaluar el nivel de los competidores en cada época. Graf (22) y Serena Williams (23) han sido campeonas recurrentes, pero Navratilova tenía una durísima rival en Chris Evert, lo que las llevó a repartirse triunfos (18-18). También fue múltiple campeona Margaret Court (24), que desde entonces ha decidido emborronar su imagen negando derechos fundamentales a los homosexuales.

A nivel masculino hay menos dudas: la era de McEnroe, Borg, Connors, Edberg, Wilander, Becker o Lendl (1974-92) era igual de competitiva que la actual, pero ningún jugador fue igual de dominante. Sampras lo fue justo después, hasta la llegada de Federer, pero fue incapaz de jugar a nivel de “leyenda histórica” sobre tierra batida, cosa que Federer y Djokovic sí han logrado. Entre ellos dos y Nadal han ganado, de momento, 57 Grand Slam de los últimos 71 disputados desde 2004, el primer año en que Federer ganó su primer Wimbledon. El nivel de exigencia y competitividad que entre ellos se han impuesto ha dado como resultado tres de los mejores deportistas de siempre.

Repasemos pues: Ali, Merckx, Williams, Graf, Nadal, Federer, Biles, Phelps, Jesse Owens, Carl Lewis, Bolt, Comaneci, Nicklaus, Navratilova, Djokovic, Woods… y los que me dejo. Personalmente me siento incapaz de elegir uno, y como hago en ocasiones similares, opto por abrir un Monte Olimpo donde quepan todos los que lo merecen. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here