ALINEACIÓN: (4-4-2 con medio campo en rombo) Courtois; Odriozola, Varane, Ramos, Marcelo; Valverde, Casemiro, Modric, Isco; Jovic, Benzema.

EL PLAN: Con el mismo dibujo que en el Villamarín pero diferentes actores, Zidane intentó tener superioridad con el balón gracias a sus cuatro hombres en el centro del campo. Sin embargo, como ante el Betis, todo pareció sujeto con alfileres. Al igual que en Sevilla, las bandas fueron para los laterales y apostó por el doble delantero centro Karim-Jovic.

LO MEJOR: Courtois volvió a ser el portero que gana puntos, aunque esta vez Varane brilló también a una notable altura.

LO PEOR: Tácticamente al equipo parece que le faltan mecanismos en todas las fases del juego y que demasiadas cosas pasan más por improvisación que por preparación. 

LA CLAVE: El resultado lo sujetaban los dos porteros, los mejores en ambos equipos. Quien acertase ganaba y una jugada de rebotes que legalizaron una clara posición de fuera de juego de Vinicius dictó sentencia. 

Valoración individual

Zidane: Cuatro cambios con respecto al partido anterior. Cambió a los dos laterales y a dos centrocampistas, pero el equipo no sólo no mejoró sino más bien lo contrario. Únicamente Modric justificó con rendimiento su titularidad. Asumiendo que están realizando una pretemporada con puntos en juego —como todos—, el Madrid parece ir rezagado con respecto a muchos de sus rivales. Sorprende ver a tantos jugadores fuera de forma, aunque lo que más sorprende es que el equipo tenga tantos vacíos tácticos cuando son los mismos jugadores del año pasado, incluida una columna vertebral que lleva con él desde su debut como entrenador.

Courtois: Volvió a salvar el resultado con tres paradas definitivas. Ahora mismo puede ser el jugador más en forma del equipo y su bastión defensivo.

Odriozola: Perdido, acelerado y precipitado, su juego no estuvo a la altura de las necesidades ni defensivas ni ofensivas del equipo y del partido. El dibujo les daba a él y a Marcelo un protagonismo en el juego que nunca supieron interpretar. Muy decepcionante su partido.

Varane: El mejor de los jugadores de campo con diferencia. Rápido y sobrio en su juego, a un partido notable le sumó tres acciones defensivas como central corrector que tuvieron valor gol.

Ramos: Junto a Varane, formó una sólida pareja, aunque esta vez quien brilló fue el francés. Supo ganar altura en la segunda parte para colocarse casi en la línea de mediocampo como falso centrocampista. Buen partido.

Marcelo: Junto a Odriozola, posiblemente, lo peor del equipo. Lento y desubicado, tener toda la banda para él fue una losa para su juego y para el del equipo. Sin físico para ese trabajo, dejó un par de acciones ofensivas que se parecían a eso que él hacía tiempo atrás. Mejoró con Vinicius delante.

Valverde: Corrió, corrió y corrió, pero el fútbol es algo más que correr, aunque ahora en este Madrid eso le valga para hacerse notar. Le faltó mucho fútbol en un día en el que sin Kroos ni Odegaard sobre el campo, podía y debería haber brillado con la pelota. Durante muchas fases del partido correr tanto le descolocó, sin que quedase claro el porqué de muchas de esas carreras en las que presiona él solo.

Casemiro: No es ni su sombra en defensa y en la circulación del balón sigue más o menos igual; o sea, que es mejor que la pelota pase por otros pies. Modric llevó todo el peso en ese aspecto. Aunque poderoso en duelos aéreos, fue de los más flojos del equipo.

Isco: Ha empezado la temporada como terminó la pasada. Ante el Valladolid no hubo ni un detalle de ese jugador cuyo mote es “Magia”. Quiso participar y buscó la pelota saliendo en muchas ocasiones de su posición de volante izquierdo, pero cuando el balón pasó por sus pies no ocurrió nada diferente.

Modric: Zidane le colocó en la mediapunta, pero el croata se tuvo que hacer con las riendas del partido jugando muchos minutos mucho más atrás para que la jugada saliese limpia. Siempre que el balón pasó por sus pies la jugada mejoró, pero sin Kroos a su lado, al pase-pase que crean ellos le faltó un socio. Además, en punta, no hubo desmarques de calidad.

Benzema: Con el físico justo, sus movimientos en mediocampo ayudaron a Modric en el tuya mía, pero al jugar sin extremos y con él mediapunteando, al equipo le faltó peso en el área y desmarques de ruptura.

Jovic: Pudo hacer tres goles. Un cabezazo suyo fue repelido por Roberto, malogró un balón claro a pase de Valverde y remató mordida la tercera. No se le vio compenetrado con Benzema en el doble ariete y tampoco dejó claras cuáles son sus virtudes. Al menos, no desentonó.

Suplentes:

Carvajal: (Por Odriozola en el 57’). Su frescura física se notó sobre todo en un par de acciones en defensa. En ataque apenas aportó.

Asensio: (Por Isco en el 57’). Saltó con ganas y pareció que iba a tener peso en los minutos que faltaban, pero volvió de jugar demasiado a asegurar el pase y apenas si intentó ningún desborde. Cuando se decidió a regatear lo hizo en horizontal, de banda a banda.

Vinicius (Por Jovic en el 57’). En este Madrid es incomprensible que el brasileño no sea titular indiscutible. Volvió a ser el jugador que llevó el peligro al área vallisoletana por velocidad, potencia y, sobre todo, descaro. La suerte hizo que un par de rebotes legalizaran su posición de fuera de juego en el único gol. En la última jugada del partido volvió a demostrar que le falta un mundo para ser lo que muchos creen que es.

Mayoral (Entró por Benzemá en el 87’). Tocó una vez el balón.

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