Manuel Pellegrini se convirtió el pasado mes de junio en el noveno entrenador sudamericano de la historia del Betis. Además de los retos deportivos que afronta el equipo, el entrenador chileno se enfrenta también a una maldición: ningún técnico sudamericano ha llegado a completar una temporada en Heliópolis. Aunque es pronto para hacer malos augurios, su labor plantea las primeras dudas. Su comienzo fue ilusionante con dos victorias ante Alavés (0-1) y Valladolid (2-0), pero el conjunto verdiblanco parece atascado tras las derrotas ante Real Madrid (2-3) y Getafe (3-0). Entretanto, Pellegrini ha pedido refuerzos antes del cierre del mercado.

Martim Francisco.

El primero entrenador sudamericano en cruzar el Atlántico para sentarse en el banquillo del Benito Villamarín fue el brasileño Martim Francisco en la temporada 1965/66. Aquel equipo tenía como estandarte a Rogelio, autor de la mítica frase “correr es de cobardes”. Sin embargo, su liderazgo no fue suficiente para evitar el descenso del equipo. El Betis fue colista con 23 puntos en una Liga en la que competían 16 equipos. Francisco aguantó en Heliópolis 11 partidos, con un balance de dos victorias, un empate y ocho derrotas.

Más de tres décadas tuvieron que pasar para que el Betis fuera entrenado de nuevo por un sudamericano, Felipe Mesones. El argentino dirigió al conjunto verdiblanco en la temporada 90/91 tras sustituir a Josef Jarabinsky. Aquella fue la primera ocasión en la dos sudamericanos ocuparon los banquillos de Betis y Sevilla, Mesones y Cantatore. El equipo finalizó cuarto y se enfrentó en la promoción de ascenso al Deportivo. La victoria de los coruñeses en la ida (2-1) y el empate sin goles en la vuelta dejaron a los gallegos en la máxima categoría y a los sevillanos en la liga de plata. Aquella permanencia sentó las bases del Súperdepor.

El nuevo intento del conjunto verdiblanco por regresar a Primera lo encabezó Jorge D’Alessandro en la temporada 92/93. Aquel año Sevilla estuvo argentinizada: en la ciudad también residían Bilardo, Maradona y Simeone. Que el Betis estuviera en Segunda privó a los aficionados de ver al Pelusa disputando el derbi sevillano y a Bilardo y D’Alessandro simultáneamente en acción. El técnico del Betis fue destituido tras 26 partidos y reemplazado por Esnaola.

Vicente Cantatore dirigó al Sevilla entre 1989 y 1991, pero aquello no echó atrás a Manuel Ruiz de Lopera: apostó por él para comandar la nave verdiblanca en la temporada 1998/99. Su paso por el Betis fue efímero. Sólo duró siete partidos en los que cosechó una victoria, dos empates y cinco derrotas. Aquel triunfo fue en el Bernabéu (0-1). Y fue el último que logró el Betis en el feudo madridista hasta la temporada 2017/18, cuando el tanto de Sanabria evitó que se cumplieran dos décadas sin ganar en el feudo madridista.

Javier Clemente sucedió a Cantatore y logró la permanencia, pero don Manuel prescindió de sus servicios y llegó Carlos Timoteo Griguol para la temporada 1999/00. Después de 22 partidos, con el equipo en puestos de descenso, fue reemplazado por Guus Hiddink. Ni él, ni Faruk Hadzibegic fueron capaces de evitar que el Betis regresara a Segunda. No todo fueron malas noticias tras aquel descenso: el conjunto verdiblanco regresó a Primera con un chaval de nombre Joaquín.

Carlos Griguol, en su etapa de entrenador del Real Betis. CORDON PRESS

El Betis cumplió 100 años en 2007 y llegó Héctor Cúper. En el partido conmemorativo por el Centenario, el Betis derrotó al Milán (1-0), vigente campeón de Europa. Aquella victoria no presagió una buena temporada; todo lo contrario. El Betis prescindió de él tras una derrota frente al Atlético de Madrid (0-2) y Paco Chaparro, técnico del filial, logró la permanencia.

Pepe Mel comenzó la temporada 2013/2014, que generó ilusión en la afición tras el regreso a Europa ocho años después. Sin embargo, destituyeron al madrileño y llegó Juan Carlos Garrido, cuyo despido llegó tras cinco partidos. El Betis le lanzó un SOS a Gabriel Calderón, que se puso la faena. Sin embargo, el equipo finalizó con 25 puntos en el casillero. Los béticos soñaron con eliminar al Sevilla de la Europa League (aquel ha sido el único derbi europeo), pero fueron eliminados en penaltis tras el fallo de Nono.

El último sudamericano al frente del banquillo fue Gustavo Poyet en la temporada 2016/17. Su momento más recordado fue en la sala de prensa tras su único derbi frente al Sevilla. El Betis perdió frente al eterno rival (1-0) tras un gol de Mercado en fuera de juego. Llegó a la sala de prensa con un ordenador para enseñar las imágenes y les recriminó a los periodistas que no hablaran más sobre ese tipo de detalles. Otra de sus decisiones fue condenar a Dani Ceballos al ostracismo. Meses más tarde, el utrerano fue MVP del Europeo sub-21 en el que España quedó subcampeona.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here