Si hacemos caso a lo visto en el Puy Mary, Roglic ganará el Tour seguido de Pogacar, con un tercero por determinar, seguramente Bernal. Lo escribo para que no se cumpla, no sé si habrán dado cuenta. Gritar lo que va a pasar, o fijarlo en letras, es una manera casi infalible de evitarlo. Hay ciertas reglas, no obstante. No vale proclamar a los cuatro vientos que Scarlett nos ignora para que suceda lo contrario. No funciona así, ya nos gustaría. Es más sutil. Y la combustión se acelera al contacto con el deporte. Pongo un ejemplo reciente. Djokovic. Todos los que dimos por hecho su triunfo en el US Open nos vimos sorprendidos por su eliminación por pelotazo a una jueza de línea. ¿Casualidad? En absoluto. El conjuro volvió a activarse. Es como si alguien, o algo, castigara la arrogancia de quien cree saberlo todo. Se puede expresar un pronóstico, claro que sí, pero con la cabeza baja.

Así que ya lo saben, alcen la cabeza y repitan conmigo: el Tour 2020 lo ganará Roglic, sin holguras, pero al final con cierto conchabeo con el niño Pogacar, compatriotas y residentes en Eslovenia. Y ahora demos detalles. Las tres próximas etapas de montaña no harán sino confirmar que el actual líder es el ciclista más fuerte de la carrera; sin alardes, pero con suficiencia. Pogacar se convencerá de lo mismo y, rendido antes de tiempo, manifestará que ser segundo “es un sueño”. Por el camino, Roglic le habrá dejado ganar una etapa; cruzarán la meta estrechándose una mano, maestro y discípulo. Los demás pelearán por el tercer escalón del podio en un concurso de supervivencia, sin más hachazos que los que pega el agotamiento en la tercera semana. Nadie quedará insatisfecho. Unos recordarán el abanico maldito, otros lo extraño de la temporada y unos cuantos se consolarán con la clasificación por equipos.

Ni qué decir tiene que la crono del penúltimo día será un paseo para mayor gloria del campeón. 

De tal modo y manera que si quieren ahorrarse las próximas etapas y dedicarlas al noble arte de la siesta o del laburo pueden hacerlo tranquilos que yo me quedaré de guardia para constatar lo que aquí expresamos los abajo firmantes. Que por una vez nadie nos quitó la razón. Que todo sucedió cómo esperábamos. Que gritamos Roglic y salió Roglic. Y con la misma precisión acertamos la pedrea. No sirven de nada las terceras semanas. No cambian nada (léase en tono exclamativo). 

Ahora sólo queda cerrar el sobre y enviarlo a quien proceda. Y vanagloriarse en redes y reuniones familiares de que ya conocemos el resultado del Tour. Incluso los ganadores de las próximas etapas: Van Aert, Pogacar, Pinot, Powless, Sagan, Roglic y Ewan.  

Por cierto, enhorabuena a Daniel Martínez Poveda. Que lo disfrute porque no volverá a brillar en lo que queda de carrera. 

Y ahora, aguardemos, preferiblemente con los brazos en jarra. Si llueven piedras será señal de que somos felices.

3 Comentarios

  1. Bien, así sea. Con la cabeza alta y eso.

    Como dirían un par de ilustres belgas, estos no ciclistas, “yo aún diría más”. Y diría que si Landa se apellidase Landau o Landini diríamos que es un rival bueno pero no peligroso. Que nos puede dar algún susto pero no ganarnos. Espero no haber levantado la cabeza demasiado

  2. Roglic arrasará porque tiene un equipazo y Pogaçar explotará porque no lo tiene.Bernal porque está mal(todo ello a gritos,por supuesto).Y Landini ,o Landau,también perderá una minutada un día de estos,porque tiene pinta de ir tieso.
    Pues eso

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