En la prensa deportiva insisten en que el interés del Real Madrid por Mbappé puede concretarse el próximo verano. El jugador, que siempre se ha mostrado dubitativo, parece que abre una puerta a la esperanza en sus últimas declaraciones.

Creo que el Real Madrid acertaría plenamente si se concreta el fichaje. Mbappé es el prototipo de futbolista del siglo XXI. A su indiscutible calidad técnica —domina todas las acciones: conducciones, golpeos, dribling, cambios de dirección—, hay que sumarle una condición física excepcional. Y ese binomio, que es muy difícil de conjugar, le otorga la categoría de élite en el fútbol.

La condición física se identifica con el genotipo. Es atlético porque predomina la anchura de los hombros sobre la anchura de las caderas. Su metabolismo es rápido, lo que le garantiza un porcentaje de grasa por debajo del 9%. Gracias a ello, su peso corporal no sufrirá oscilaciones a lo largo de la temporada. Sus medidas antropométricas (1,78 y 73 kilos) le facilitan ligereza en sus desplazamientos sobre el césped. Cuando esprinta sus metatarsos (planta del pie) son los responsables de llegar al balón, frenar y salir una décima antes que el contrario. Parece más un bailarín que un futbolista. Su fuerza relativa (potencia por peso corporal) es tan alta que permite que su velocidad de desplazamiento en 40-50 metros alcance los 38/km/hora. Para tomar una referencia. Usain Bolt corre a 45/km/hora. Así que Mbappé no anda tan lejos de un atleta que en cien metros paró el crono en 9″58.

Sin embargo, lo realmente reseñable de esta potencia (FxV) tan brutal está en la composición de sus fibras musculares. La fisiología del ejercicio clasifica las fibras en rápidas y lentas. Y solo en contadas ocasiones existen fibras rápidas con un pequeño contenido de fibras oxidativas, que son las causantes de que Mbappé sea capaz de que su velocidad punta no se vea afectada por la fatiga en distancias de 40, 50 y hasta 60 metros. Esta particularidad de sus fibras tiene una influencia decisiva en la captación, transporte y utilización del oxígeno, así como en la recuperación inmediata después de los innumerables esfuerzos explosivos (mas de 200 por partido) que hace el jugador.

En resumen, actualmente, Mbappé es el jugador más potente y más veloz.
La proeza de Haaland, jugador del Borussia Dortmund, fue muy comentada: corrió 60 metros a una velocidad endiablada y culminó la jugada con un gol. Su registro fue de 36/km/hora… Maravilloso, pero un peldaño inferior a Mbappé, que solo tiene 21 añitos. Qué locura.

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