Director : Cristopher Nolan

Reparto : John David Washington, Robert Pattinson, Kenneth Branagh, Elizabeth Debicki, Michael Caine,

Parece que desde hace algún tiempo, Nolan no sólo quiere contar historias, también pretende intelectualizar al espectador, de ahí que nos meta una y otra vez en universos de física cuántica, paradojas temporales o quintas dimensiones.

Si miramos Tenet de forma simple, no es más que una película de acción con buenos y malos, donde un villano quiere destruir el mundo, y un par de héroes intentan evitarlo. Así de simple.

Para contar esa historia mil veces vista en el cine con James Bond o Ethan Hunt como salvadores del planeta, Nolan nos lleva a un escenario futurista, utilizando herramientas de muy difícil comprensión, como la reversión del tiempo. De esa manera introduce al público en un laberinto de idas y venidas, de tiempos pasados entremezclados con momentos presentes en los que parte de los personajes van cuando otros vienen.

Durante el metraje, toda esa información, sobre todo visual, impresiona, pero sólo logra confundirnos, llevarnos a un falso entendimiento de una historia que, como en Origen o Intelestelar, vamos tragando sin asimilar muy bien lo que está verdaderamente ocurriendo. Eso sí, el ejercicio de pericia técnica es fantástico.

Si la trama es un laberinto del que cuesta mucho salir —y si sales no entiendes muy bien los porqués—, el  reparto es donde la película colea de forma más evidente. John David Washington como protagonista da respuesta física, pero le falta carisma, ese aire de héroe que si tienen Cruise o Craig. El caso es que crea un personaje emocionalmente muy plano y con el que difícilmente se empatiza. A Kenneth Branagh le toca el papel de malvado y sorprendentemente tira de manual y convierte a su Andrei Sator en una copia exacta de su Viktor Cherevin, visto en la última entrega de Jack Ryan. Robert Pattinson está por encima de la media, sin duda porque tiene el papel más lucido, y Elizabeth Debicki no logra dar a su personaje nada como para entender su peso en la trama.

Nolan no hace prisioneros y los espectadores entre los que me encuentro buscamos en sus películas un aire fresco que ventile la cinematografía actual de blockbuster y superhéroes. Con Tenet no sé si nos llevamos una alegría o una decepción, porque no es una película fácil, ni siquiera para los aficionados a la ciencia ficción dura.

A la película le falta algo, aunque los 200 millones de presupuesto brillan en algunas de sus secuencias. Si la estructura argumental de todo guión es presentación, nudo y desenlace, podemos afirmar que a Nolan se le va la mano en el nudo. Esto hace de Tenet un film por momentos incomprensible que puede desconectar de la trama al espectador, que termina por ver una mera película de acción en la que el porqué de las cosas resulta indiferente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here