Fue en 2017 cuando León Bignell, miembro del Gobierno de Australia del Sur, tomó la decisión de acabar con la presencia de las chicas del podio en la carrera ciclista Tour Down Under. “No podemos estar poniendo dinero público en campañas para ayudar a jóvenes que tienen problemas psicológicos generados por su imagen y al mismo tiempo mantener a las chicas del podio”. Con el mismo ímpetu, Bignell había rechazado la presencia de las “paragüeras” en las competiciones de motor: “Lo que queremos es inspirar a las jóvenes que van a las carreras para que sean pilotos, mecánicas o ingenieras”.

Cuando la ola llegó al Tour la respuesta de la organización fue que en su carrera no había «chicas del podio», sino azafatas que se encargaban de cuestiones de protocolo y publicidad que no se reducían a la entrega de premios. El argumento no convenció a quienes denuncian la cosificación de la mujer en los podios y el Tour, por presiones o por propia conciencia, decidió tomar medidas. En la presente edición una azafata y un azafato acompañan a los ciclistas en las ceremonias.

La novedad se estrenó después de la primera etapa y resultó penosa como concepto y como imagen. Si antes se cosificaba a la mujer (volveremos luego a esa cuestión), ahora se cosifica a la mujer y al hombre. Si el problema, como apuntaba míster Bignell, es la exhibición de cánones estéticos que pueden generar confusión y frustración en los jóvenes, o que pueden sugerir que su única aspiración es exhibirse en el podio, entonces habría que prescindir de las azafatas y por las mismas razones de los azafatos.

En la rectificación del Tour (guapos mixtos en lugar de sólo guapas) subyace una cuestión que va más allá del género. Nos encontramos ante la imposición de un criterio estético que está presente en la mayor parte de ámbitos profesionales y que lleva a las empresas a elegir personal «con buena presencia» para las tareas de representación y exposición pública. En última instancia se trata de una discriminación por aspecto que en el mundo anglosajón se ha denominado «lookism» y que aquí hemos traducido (libremente) por «aspectismo».

Creo que podemos convenir en que no es sexo lo que quiere transmitir el Tour con las azafatas y ahora con los azafatos: es belleza, buena imagen. Es lo mismo que hacen algunas televisiones con las meteorólogas, o las mismas cadenas con muchas de sus presentadoras o infinidad de marcas con sus modelos/prescriptores, y no olvidemos que el ciclismo es un negocio de marcas.

No digo que esté bien. Está claro que partimos de una mentalidad machista arraigada durante siglos y cambiar esa deriva llevará tiempo. Pero es diferente una mamá chicho que una azafata del Tour vestida como Audrey Hepburn. La «hipersexualización» de la imagen femenina es una forma denigrante de machismo; el aspectismo es otra cosa, aunque tenga origen en un machismo light que, por otra parte, es omnipresente.

Quizá debiéramos redifinir el concepto de «buena presencia», más allá de alturas y anchuras corporales. Tal vez corregir mentalidades sea tan importante como modificar hábitos. Quienes consideran que el papel de la mujer en el podio es meramente ornamental niegan su capacidad para realizar otras tareas de mayor relevancia que están incluidas en sus contratos. Quienes aseguran que las mujeres del podio simbolizan un regalo sexual para el macho campeón también tienen un problema. Como dijo Freud, «en ocasiones, un puro solo es un puro».

De algo no cabe duda. Las competiciones de ciclismo no necesitan azafatas en el podio para ser más atractivas. Además, la tradición tiene raíces poco profundas: comenzó en los años 50 cuando las misses locales se dejaban ver junto a los ganadores. Antes de eso, los esforzados de la ruta sólo se hacían fotos con sus abnegadas esposas.

Así que la supresión no debería ser traumática. Lo único traumático, de momento, es ver a chicos en el podio uniformados con los retales sobrantes del vestido de sus compañeras. Alguien debería denunciar esto. O León Bignell o Lorenzo Caprile.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here