Han pasado más de seis meses desde el inicio de la pandemia y a día de hoy sabemos algunas cosas más sobre el virus sars-cov-2 que cuando apareció. Sin embargo, aun hay algunos aspectos que no están claros y que pueden generar confusión. Vamos a aclararlos.

El virus sars-cov2

¿Existen varias cepas activas de Sars-cov-2?

Los virus mutan, cambian, y probablemente el virus va a ir haciendo cambios a lo largo de la epidemia, pero actualmente no hay unas cepas activas muy diferentes, se parecen mucho unas a otras.

¿Es un virus creado en un laboratorio?

El virus no ha sido creado en el laboratorio. Se conoce el origen, pero se desconoce el huésped intermediario, que es el que infectó a los humanos. El virus se comporta como otros coronavirus de la misma familia, lo que pasa es que está produciendo una enfermedad desconocida hasta ahora.

¿El porcentaje de mortalidad y de casos graves ha disminuido o se mantiene más o menos igual?

Ha disminuido algo, SÍ. Afortunadamente desde el inicio de la pandemia se ha empezado a tener información del manejo clínico de los pacientes. Al principio fue una enfermedad caída del cielo y no se sabía cómo manejarla. Los diferentes estudios realizados en estos seis meses nos comienzan a dar información de cómo hay que tratar a los pacientes. A día de hoy, sobre todo en los casos más graves, hay dos medicamentos que han demostrado que pueden mejorar el pronóstico. Es una información aún preliminar y se está trabajando en muchos más estudios.

¿Es verdad que la gente con el grupo sanguíneo A tiene más riesgo de complicaciones?

Es una pregunta a la que aún no se puede dar una respuesta contundente. Sí que hay un trabajo que ha analizado muchos enfermos y que observa que aquellos que tienen este grupo sanguíneo parece que van un poco peor. Podría ser, no es descartable, no obstante aún faltan más estudios para decir que es verdad y, sobre todo, para conocer los mecanismos que puedan justificarlo.

Inmunidad

¿El virus genera inmunidad?  

El virus produce inmunidad. La produce formando anticuerpos, que son proteínas que defienden el organismo frente a la infección del virus. Es cierto que a una pequeña proporción de personas no se le encuentran estos anticuerpos y hay muchos estudios en marcha en relación a este aspecto. Da la impresión de que aunque no tengan estos anticuerpos, otro sistema llamado inmunidad celular también se activa y juega un papel muy importante en la lucha contra el virus.

¿Cuánto dura la inmunidad?

Eso es una incógnita para todos hasta el momento. No se ha hecho un recorrido suficiente como para saber cuánto durarán los anticuerpos o la protección contra este virus. Se estima que podría ser similar a otros coronavirus, pero no lo sabemos.

Reinfección

Se considera muy poco probable el riesgo de reinfección, porque hay varios estudios publicados que dicen que a pesar de que las pruebas den negativas y luego vuelven a aparecer positivas se debe simplemente a restos de virus que puedan encontrarse.

Secuelas

Las personas que han pasado la covid-19 sufren secuelas como cansancio, dolor de cabeza, etc. Hay personas que no se han recuperado de un dolor de garganta en tres meses y otras que no han recuperado el olfato desde abril. ¿Cuánto durarán estas secuelas?

Se está visitando a los pacientes que pasaron el virus hace tres meses y se ha encontrado un porcentaje importante —entre el 10 y el 20%— en los que uno de estos síntomas persiste. Los mecanismos no son conocidos. El síntoma más habitual es el cansancio y la pérdida de olfato. Desde el mes en que se visitó a esos pacientes hasta el día de hoy, progresivamente, van mejorando. No existe ningún tratamiento y se está estudiando por qué pasan estas cosas para intentar entenderlas mejor y mitigarlas. Sí se puede decir que no son síntomas de gravedad y las pruebas que se realizan para saber cómo trabajan sus pulmones, cómo tienen el oxígeno en sangre y resto de las analíticas salen muy normales o muy cercanas a la normalidad. Desde el punto de vista médico se sabe que son síntomas molestos aunque se desconoce el origen. Sin embargo, no revierten de una gravedad que pueda poner en peligro la vida de los pacientes que los sufren.

¿La pérdida del olfato después de tres meses después de la fase activa de la infección significa que el paciente podría ser contagioso?

Por suerte, y a día de hoy, se piensa rotundamente que no. Esto es una secuela que ha quedado, ya que, hasta que los nervios de la nariz no recuperan su función, nos cuesta oler y notar el gusto. Pero eso no significa para nada que esa persona sea contagiosa. Una persona es contagiosa cuando tiene replicación viral y esto pasa en las fases tempranas de la enfermedad y probablemente el problema es que muchas veces pasa antes de que aparezcan los síntomas. Por eso el contagio es tan fácil. No hay que tener síntomas para poder contagiar (personas asintomáticas).

Hay que recalcar que los días previos a experimentar síntomas, también se puede contagiar, de ahí que sea un virus asintomático.

Esta es la fase crítica, la fase asintomática, es decir la fase donde tú tienes el virus, pero no tienes síntomas, y puedes contagiar a otras personas. Una vez superada esta fase (fase de cuarentena), que se alarga durante las dos primeras semanas, el enfermo ya no es peligroso para contagiar. Lo que tiene que hacer es cuidarse y dejar que el organismo intente recuperarse de las secuelas que le haya dejado el virus.

¿Existen complicaciones a medio o largo plazo en distintos órganos, sobre todo en los pulmones, donde se ha observado en la mayoría de los casos que el virus ataca primero?

Estos son los casos de pacientes que pasaron una enfermedad más grave, sobre todos los que estuvieron ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) porque el pulmón no trabajaba bien y tenían una deficiencia respiratoria severa. Pasados solo tres meses es difícil ser concluyente, pero en una serie de más de 200 pacientes que han estado graves el 25% (1 de cada 4) no recuperan la normalidad cuando se les realizan pruebas de su función pulmonar. Gustaría pensar que es una cuestión de tiempo y que cuando se repitan esas mismas pruebas pasados tres meses o seis meses del alta habrá mucha más normalización. Pero se está en fase de estudio para así entender qué factores de riesgo hacen que el pulmón no trabaje correctamente y así poder actuar sobre ellos.

Si después de dos meses del alta aparecen nuevas secuelas. ¿Cuáles serían?

Se cree que no, que las secuelas no serán nuevas, sino que se arrastran tras el episodio agudo. No obstante hay que insistir en que lo que se dice hoy puede cambiar mañana, ya que se basa en la evidencia y en el conocimiento constante es donde están las respuestas.

Contagios y medidas de prevención

¿Las mascarillas de tela homologadas son suficientes?

La cuestión es poner una barrera para evitar que haya contacto directo con las secreciones respiratorias de otras personas. Pero no sólo sirve con las mascarillas, ya sean de tela o quirúrgicas; hay que recordar la distancia de seguridad y también la higiene de manos. Las tres medidas juntas evitarán que nos contagiemos o que nos contagien.

¿La covid-19 se contagia a través del agua de piscina o a través del agua de mar?

La covid-19 se transmite a través de las secreciones respiratorias, tales como las gotas que se desprenden al respirar, hablar o cantar; por tanto, el agua de piscina o el agua de playa no contagia la covid-19. Así que nos podemos bañar tranquilamente. Pero siempre manteniendo la distancia de seguridad en el baño. El problema no es que nos estemos bañando, el problema es que estemos cerca de alguien al bañarnos.

¿Cuándo se puede visitar a las personas mayores?

Si respetamos estas tres condiciones y las cumplimos bien —mascarilla, distancia de seguridad e higiene de manos— podemos visitar a los mayores, no hay ningún problema. Lo importante es poner barreras al virus en el caso de que nosotros estuviéramos contagiados y evitar el contagio a colectivos vulnerables como son las personas mayores.

Si has estado con un caso positivo a menos de dos metros de distancia, más de 15 minutos y ambos con mascarilla, ¿eres contacto?

Eres contacto si has estado con un caso positivo. Contactos estrechos son aquellos que han tenido un contacto de más riesgo; esas personas deberían estar aisladas en su casa hasta cumplir la cuarentena.

Si eres contacto debes vigilarte y, si te aparecen síntomas, acudir a tu médico de cabecera, para que te haga la prueba y descarte el contagio.

Vacunas y tratamientos

¿Ahora mismo hay algún tratamiento?

La respuesta es que no. No hay ningún tratamiento que mate al virus, en el sentido de que te puedas tomar una pastilla y curarte.

Hay muchísimos estudios en marcha de tratamientos pensados para otros virus y otras enfermedades para ver si son eficaces. Como decía al principio, tenemos constancia de dos fármacos que nos pueden ayudar, pero sólo ayudar; no matan al virus. Uno es el Remdesivir, un antiviral que ha demostrado que en los casos de los enfermos más graves puede ayudar para la evolución. Pero una cosa es ayudar a la evolución y otro matar al virus y curarte. Mejor no tener que recibir este fármaco porque significa que el paciente está en un fase muy grave de la enfermedad. Este fármaco mejora más o menos a un 30% de los enfermos, algo es algo. El funcionamiento parcial del Remdesivir señala una línea a trabajar con antivirales de acción similar y eso es una buena noticia. El otro fármaco del que disponemos es la cortisona, que se usa en determinadas dosis y en determinados momentos.

Tras estos meses hemos aprendido que el virus nos afecta de dos formas muy distintas:

Al inicio es el mismo virus el que se replica y nos hace daño y es aquí donde se tiene que aplicar un tratamiento antiviral que frene el virus. Cuando nuestro organismo empieza a luchar contra el virus, en determinadas personas, la respuesta de defensa puede ser exagerada y la inflamación provocada por esta respuesta puede ser perjudicial para nosotros. En este campo de tratamiento determinadas dosis de Desametaxona pueden favorecer la recuperación y el pronóstico en determinadas personas muy graves.

En conclusión, no hay ningún tratamiento infalible, pero hay esperanza porque hay muchos estudios en marcha. Pero ojo. Esto no es descubrir un medicamento y darlo: así todos curados y salvados. Hay que hacer estudios sobre fármacos que nos ayuden a entender qué pueden mejorar y qué mecanismos están implicados. Es la investigación en estas direcciones la que nos tiene que acabar dando un mejor tratamiento.

Vacunas

Este es otro campo muy diferente al tratamiento. La vacuna es un paso previo; te la pones para no infectarte del virus y evitar que enfermes. La vacuna no será el descubrimiento del año, sino del siglo.

La esperanza es volver a la normalidad cuando estemos vacunados del virus. Entiéndase por normalidad lo que hacíamos antes de la pandemia.

¿Cuándo estará disponible una vacuna contra la covid-19?

No lo sabemos, pero en septiembre se esperan noticias, confiamos en que prometedoras.

La inglesa de Oxford y la estadounidense de Moderna se encuentran en su última fase. La de Rusia ya ha sido homologada, pero como no hay resultados en revistas científicas de su progreso no sabemos nada de ella, si será segura y eficaz o no.

La de Oxford y Moderna han dado resultados prometedores sobre su seguridad y eficacia en su fase II, pero hasta que no sepamos los resultados de su última fase (fase III), no se puede garantizar nada, ya que esta última fase (se está probando en 30.000 voluntarios) es la que determinará si será un éxito o un fracaso.

En condiciones normales una vacuna tarda unos 10 años. En estos momentos hay tantísima investigación centrada en el desarrollo de esta vacuna que queremos ser optimistas y pensar que llegará mucho antes. Yo confío en la ciencia de hoy. En estos últimos días ha habido resultados positivos en esta dirección que nos hacen ser optimistas y quizás en unos meses pueda aparezca una vacuna eficaz contra la covid-19. Ojalá en el semestre del año que viene estemos todos vacunados.

Concluyendo: hoy por hoy no tenemos vacuna y no tenemos tratamiento, pero sabemos que si somos responsables el virus circula mucho menos. Ser responsable es no estar juntos, llevar mascarilla y lavarse las manos. Y aunque son tres acciones repetitivas son fundamentales para que el virus no circule.

Fuentes: Dr. Oriol Sibila, Neumólogo del Hospital Clinic de Barcelona, y Doctora Anna Vilella, Consultor Senior del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiologia del Hospital Clinic de Barcelona.

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