Será un Tour extraño, con la temporada amputada y con los abrazos prohibidos, sin tardes de julio y multitudes en los puertos. Pero también fue extraño el primer Tour, en 1903, con los campesinos apedreando a los ciclistas por invadir los caminos, o el primero después de la primera Gran Guerra, con el recuerdo de los ciclistas muertos —Lapize y Petit-Breton fueron los campeones del Tour caídos—, o el que debió ganar Vicente Trueba si se hubiera respetado el fuera de control, o el de Tom Simpson, o el del Festina… En la esencia del Tour está ser sacudido por algo o por alguien.

También permanece inalterable la deliciosa incertidumbre del inicio, las especulaciones sobre el ganador final. En este caso, la primera duda a resolver es si nos encontramos en el comienzo de la era Bernal, o si otro niño se colará en la foto (Pogacar en ausencia de Evenepoel), o si los treintañeros sofocarán la revolución, o si otro ciclista que no imaginamos emulará a Walkowiak. También podría ser el Tour de Mikel Landa, y por favor borren esa sonrisita burlona de sus caras. En este instante, antes de que dé comienzo la carrera, todo es posible y jugar con las posibilidades es un placer irrenunciable para cualquier aficionado. Así que juguemos. Aquí van mis favoritos por estricto orden de suposición.

1. Bernal, 23 años

Si ganara cinco Tour consecutivos, lo que no parece tan descabellado (ya tiene uno), se plantaría en el Olimpo con 26 años, edad a la que Anquetil sólo había ganado un Tour, Merckx tres, Hinault dos e Indurain ninguno. Por citar a los pentacampeones. Pero no es tan fácil hacerse inmortal. Es cierto que Bernal tiene el talento necesario y el equipo adecuado (Amador, Carapaz, Castroviejo, Kwiatkowski…), pero todavía debe ser probado en condiciones de máxima presión y temperatura. Es decir, todos contra él, incluidos un buen puñado de colombianos que saben mejor que nadie dónde flaquea, si es que flaquea.

De momento, Bernal se ha presentando en el Tour, según confesión propia, con secuelas de los dolores de espalda que le hicieron abandonar la Dauphiné a falta de dos etapas y cuando era séptimo. Y esto es raro, porque, como todo el mundo sabe, a los 23 años nadie tiene espalda, o la tiene pero no la nota.

Hay otro factor, esotérico, que podría jugar en contra de Bernal. Hablo de los descartes de Froome y Geraint Thomas y su efecto en los caprichosos dioses del ciclismo. La decisión es irreprochable si la medimos con vatios, pero hay algo de afrenta los viejos héroes. Añadan que en la actual formación sólo corre un británico (el galés Rowe) y tendrán la receta para un buen conjuro.

2. Roglic, 30 años

Hay algo maldito en este ciclista. Lleva años anunciándose para las carreras de tres semanas, pero sólo en la pasada Vuelta cumplió las expectativas. Aunque podría ser una pista falsa. En la Dauphiné se cayó en la penúltima etapa cuando era flamante líder y tuvo que retirarse al día siguiente. En el Giro 2019 se le agotaron las fuerzas en la última semana. En el Tour de 2018 se quedó a un paso del podio… Da la impresión de que siempre se le cruza algo en la carretera. Por madurez y cicatrices debería ser el principal opositor a Bernal, su rival más firme. Pero es posible que el golpe en la Dauphiné le haya desajustado algo en el circuito interno, piernas o cabeza. Tampoco se puede descartar que le adelante un compañero por la derecha. El equipo Jumbo Visma es holandés y Tom Dumoulin ha sido su gran fichaje del año.

3. Pogacar, 21 años

En esloveno su apellido significa “pastel”, pero este chico es una tarta de boda de cuatro pisos. Ganó el Tour del Porvenir en 2018 y fue tercero en la última Vuelta, su estreno en una grande. No hay carrera que no gane o en la que no destaque, pero sin hacer ruido. Antes del confinamiento se hizo con la Vuelta a la Comunidad Valenciana y el Tour de los Emiratos. En la Dauphiné fue cuarto. Plantea dudas la colaboración que le vaya a ofrecer Fabio Aru (30 años), ganador de la Vuelta 2015. Pero tal vez no la necesite. Su forma de correr no es tan exhibicionista como la de Evenepoel, pero su talento no anda lejos. Quien quiera ganar algo de dinero debería apostar por él (14/1 en estos momentos).

4. Nairo Quintana, 30 años

Recomiendo levantar la vista a la línea anterior y fijarse en su edad. Por alguna razón (seguramente por sus segundos puestos en 2013 y 2015) hemos llegado a pesar que cada Tour de los últimos cinco era su último tango y todavía está tiempo. Ojo con él. Antes del virus su temporada era imponente. El cambio de aires le ha rejuvenecido, también el ánimo de venganza (algo terrible le debió pasar en Movistar). En las montañas contará con la ayuda de Anacona y su hermano Dayer. Hay más dudas sobre el papel del francés Barguil, décimo en el pasado Tour y con talento suficiente como para hacer la guerra por su cuenta. No perdamos de vista que el equipo Arkea está patrocinado por varias federaciones de crédito mutualista, entre ellas la de Bretaña (Barguil es bretón).

Nairo también tuvo dolores de espalda en la Dauphiné (más lógico) y se retiró. Antes pareció flojo de forma… o quiso parecerlo.

5. Pinot, 30 años

Es la única esperanza del ciclismo francés (con permiso de Bardet), a la espera de su compañero David Gaudu (23), ganador del Tour del Porvenir en 2016 y decimotercero el pasado año. En el Tour de 2019, Pinot se retiró en la penúltima etapa por problemas musculares cuando marchaba quinto en la general a 1:50 de Alaphilippe. El dato no es alentador porque ha abandonado en sus últimas tres participaciones. El caso es que el resto de la temporada parece un candidato serio, hasta que llega la hora de la verdad. Este año se cumplirán 35 años desde la última victoria francesa en el Tour (Hinault). Y digo se cumplirán.

6. Tom Dumoulin, 29 años

El Giro que ganó en 2017 es demasiado poco para un ciclista como él. Perdió por pardillo la Vuelta de 2015 y en 2018 fue segundo en Giro y Tour. Un escaso palmarés si tenemos en cuenta sus condiciones naturales, similares a las de Indurain si exceptuamos la cabeza de uno y otro. Si yo fuera él no aceptaría correr a las órdenes de Roglic, pero Dumoulin nació en Maastricht y esa gente es muy rara. Por primera vez cuenta con un equipo competente, aunque la ausencia de Kruijswijck, otro de los damnificados de la Dauphiné, se hará notar.

7. Miguel Ángel López, 26 años

También en este caso conviene reparar en la edad. Supermán todavía es un muchacho, al menos en términos ciclistas. Ganó el Tour del Porvenir en 2014 y ahora debuta en el Tour grande, después de ser tercero en el Giro y la Vuelta de 2018. Tiene el valor que se le presupone a todo superhéroe, pero le falta leer mejor las carreras.

8. Mikel Landa, 30 años

Es injusto que nos irrite de Mikel Landa lo mismo que nos seducía de Perico: su genial irregularidad. Landa responde al arquetipo de escalador imprevisible. Pero es más que eso. Su palmarés es coherente con la consecución de una gran victoria: tercero en el Giro 2015, cuarto en el Tour 2017, séptimo en el Tour 2018, cuarto en el Giro 2019 y sexto en el Tour 2019. Si se asemeja a Perico en la forma de correr (y desfallecer), Landa se parece a Fernando Alonso a la hora de hacer malas elecciones de equipo. La esperanza es que por fin haya acertado. Poels es un gran vasallo, pero necesita un buen señor.

9. Adam Yates, 28 años

Para aclararnos: su hermano Simon es el que ganó la Vuelta 2018 y fue octavo en el pasado Tour. Adam es el gemelo que se exhibió en el Giro 2018 (tres etapas) hasta que se derrumbó en la penúltima jornada cuando era líder (perdió 45 minutos con Froome). En el pasado Tour ganó dos etapas y en la presente edición se presenta como tapado o casi. Junto a él estarán Mikel Nieve y Esteban Chaves, otra avispa colombiana para amenazar la paz de Bernal.

10. Daniel Martínez Poveda, 24 años

Todo ganador de la Dauphiné pasa a ser incluido de forma inmediata entre los aspirantes al Tour, al menos al podio. Martínez Poveda no tiene resultados relevantes en grandes vueltas (36 en el Tour 2018, 41 en la pasada Vuelta), pero junto a Higuita y Urán forma parte de la oposición colombiana a Bernal. Si tienen ganas de acción reventarán a unos cuantos. De los propios y de los ajenos.

11. Marc Soler, 26 años

Ha sido convocado por el Movistar a última hora y pudiera ser la mejor decisión del equipo en los últimos diez años. O veinte. Marc Soler tiene un talento que su equipo todavía no reconoce. Es una figura a la que tratan como un becario. Fue noveno en la Vuelta 2019 y 27 en el pasado Tour, siempre en tareas de fontanería. Es momento de que le suelten la cuerda. O de que la corte.

12. Enric Mas, 25 años

Segundo en la Vuelta de 2018 y 22 en el pasado Tour. Su cabeza ofrece más dudas que sus piernas. Diríamos que todavía es joven si no fuera porque Bernal tiene 23 años, Pogacar 21 y Evenepoel 20. Debe dar un paso adelante porque en 2019 dio dos pasos hacia atrás. No se le puede pedir que gane, pero sí que se desgarre la camisa, aunque Eusebio Unzue lo tenga terminantemente prohibido.

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