Tras una lucha heroica estos diez partidos postparón, el Leganés llegaba al último día con opciones de salvarse, algo increíble hace apenas un mes, más aún cuando la propia directiva pepinera se había aliado con el enemigo con la venta de En-Nesiry al Sevilla. Al otro delantero del equipo, Braithwaite, lo había fichado el Barça después de pagar su cláusula.

En esas condiciones se planteó el partido. Un Madrid serio que no se jugaba nada frente a un Leganés que ponía todo lo que tenía, pero que no tiene lo suficiente para jugar en Primera, aunque alguno de los que se han salvado tampoco anden mucho mejor.

A los blancos le valía con la jerarquía de Ramos, la  inspiración de un Isco muy participativo y esa tranquilidad que da no jugarte nada. El capitán madridista, de cabeza, adelantó a los de Zidane en un clamoroso error defensivo de los de Aguirre y el 0-1 mandó el partido al limbo. El Madrid se dedicó a tocar y tocar, hipotecado por una delantera que no le ofrecía nada; el Leganés amenazaba por la banda de Lucas Vázquez, esta vez lateral derecho, al que Bryan Gil superó cada vez que le encaró. De ese agujero defensivo llegó el empate. El joven delantero cedido por el Sevilla, dejó muestras, a los 19 años, de una calidad más que interesante.

En la segunda parte la emoción no la puso el juego, sino el marcador. Al Espanyol le habían anulado un gol y su empate con el Celta dejaba a un solo tanto la salvación de los de Butarque. Zizou había retirado a Ramos en el descanso, dando entrada a Nacho, y el equipo lo notó. En el minuto 61, fiel a su libreto, decidió que Casemiro, Karim y Asensio ya habían jugado lo suficiente; entraron Kroos, Jovic y Brahim. En ese momento el equipo desapareció como grupo, pese a que Isco y el alemán intentaban mantener el orden. Un  pase perfecto del malagueño había regalado el 1-2 a Asensio minutos antes.

Desde los cambios hasta el pitido final todo lo que pasó lo generó el Leganés. El partido se rompió, hubo llegadas a ambas áreas, los pepineros empataron obra de Assalé en un clamoroso error que dejó al descubierto el balance defensivo de toda  la banda derecha blanca.

Con 2-2 pudo pasar de todo porque el Madrid había dejado de defender. Avilés, Oscar y de nuevo Assalé pudieron marcar, pero el Leganés nadó y nadó para morir ahogado en la orilla.

Calificaciones

Zidane: El Madrid ya no se jugaba nada, así que si su once ha sido todo el año un misterio indescifrable, esta vez lo fue más todavía. Entender por qué descansaron Carvajal y Varane, pero no Casemiro y Benzema, que lo han jugado todo, me resulta más difícil que comprender la teoría de Stephen Hawking sobre la 9ª dimensión.

Areola: Hacía cinco meses que no jugaba un partido como titular. Vendido en los goles, estuvo bien en lo que pudo parar. Es un portero que entra por los ojos y al que se le nota que está sobrado de facultades.

Lucas Vázquez: Volvió a quedar claro que no siempre la voluntad lo puede todo. Bryan Gil le superó constantemente, dejándole en evidencia en demasiadas ocasiones. No parece que en el lateral sea una opción fiable de futuro.

Militao: Como en algún otro partido, sus condiciones atléticas superaron con mucho las futbolísticas. Rápido, fuerte y contundente, pero torpe con el balón y muy despistado posicionalmente. Desde el pasado 26 de febrero, día en que el City derrotó al Madrid (1-2), todos sabíamos que en la vuelta el brasileño iba a ser titular. Zidane le ha dado poca cancha y ahora las dudas son más grandes.

Ramos: Junto a Isco, el mejor durante la primera parte. Marcó de cabeza su gol 100. Sin él sobre el campo, al equipo le cuesta un mundo salir jugando con limpieza.

Mendy: No es fácil entender su posición tan adelantada y centrada en muchos momentos del partido. Estuvo firme en defensa y anárquico en ataque, dando la sensación de que juega un partido aparte o que aun no se entiende con nadie, cosa que con tanto cambio de extremos y laterales tampoco parece raro.

Casemiro: Junto a Karim es el jugador al que más se le nota el deterioro físico. Lento en algunas acciones y poco participativo con el balón. Tras un golpe en la primera parte dio la sensación de jugar como con el freno echado.

Valverde: Si antes del parón se había convertido en la gran novedad y la esperanza joven del equipo, su retorno ha sido absolutamente decepcionante. Partido muy flojo del uruguayo.

Isco: Todo el juego ofensivo del Madrid pasó por sus botas. Asistente en los dos goles, por primera vez tras la vuelta del confinamiento, Isco se pareció a Isco.

Asensio: Su gol maquilló un partido decepcionante. Después de tantos meses parado, se esperaba a un jugador con más hambre y más descaro, más ganas… Pero sigue convaleciente.

Benzema: Esta físicamente frito. Hoy no pintaba nada en Butarque y debería haber descansado.

Vinicius: Mucho ruido y pocas nueces. Atropellado en muchas jugadas, hoy perdió la oportunidad de brillar.  Cuando no juega se le echa de menos y cuando juega…

Cambios:

Nacho: Cuarenta y cinco minutos para demostrar que este año difícilmente será ya útil.

Kroos: Tocó con clase, pero medio equipo ya no estaba por la labor.

Brahim: Jugó 30 minutos e hizo casi más cosas de interés que Asensio en 60.

Jovic: Ni está ni se le espera.

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