Ir a San Mamés, al Wanda o al Camp Nou a ver un partido de fútbol debería ser como ir a un restaurante de estrellas Michelín. Sin embargo, desde que  el fútbol salió del confinamiento lo que nos dan es comida de hospital, algo que cumple con los requisitos alimenticios, pero que, por carecer, carece hasta de sal.

Puede que sea una casualidad, pero el Madrid ya nos pone en guardia. Se aleja del Bernabéu para llevarnos a un campo de 2ª B, el Alfredo Di Stéfano. Quizá sea para asumamos el fútbol que vamos a ver, nada parecido a lo que se espera del máximo candidato a ganar la Liga,un equipo que además sigue vivo en Champions.

Dicen que esta Liga la va a ganar el Madrid desde la defensa y los 21 goles en contra, algo nunca visto en los últimos treinta años, dan la razón a los amantes de los números. A mí, en cambio, no me parece que el equipo defienda especialmente bien. Contra el Alavés, por ejemplo, apenas habían transcurrido 10 minutos de juego y los vitorianos ya habían rematado un balón al larguero, Varane había sacado un balón sobre la línea y Militao había robado un balón con el que Lucas Pérez se quedaba solo ante Courtois. El portero, por cierto, solventó con tres paradones otras tres claras acciones de gol de los de Muñiz. Si tu portero es uno de los jugadores más destacados en cada partido, algo pasa con tu sistema defensivo, al menos yo lo veo así.

Las lesiones de Nacho y Marcelo, sumadas a las sanciones de Ramos y Carvajal, pusieron contra las cuerdas la planificación de la plantilla y el hecho de no tener suplente para el lateral derecho. Zizou lo solucionó con Lucas Vázquez, futbolista de confianza del francés, que esta vez no pasó la prueba.

El partido tuvo poca historia, el Alavés salió con las ideas claras, jugando muy ofensivo, sobre todo dañando por la banda derecha y con un Joselu, que dominaba el juego aéreo tanto en el mediocampo como en el área madridista, superando una y otra vez  a los centrales, aunque sin suerte en el remate. En los primeros minutos los alavesistas encadenaron tres ocasiones claras de gol. Ximo Navarro cometió penalti y del posible 0-1 o 0-2, se pasó al 1-0. Pasados esos quince primeros minutos, Kroos y Modric se hicieron con los mandos y manejaron el partido a su antojo, con ritmo lento y pocos errores. Solo un chispeante Rodrygo y un aturullado Mendy cambiaban el paso. Al Alavés le faltó actitud en la presión y si al Madrid no le presionas bien y te van ganando, la cosa se pone complicada. Digamos que lo más sorprendente de la primera mitad fue la lesión del árbitro, Gil Manzano, que tuvo que ser sustituido al descanso por el cuarto árbitro, Rodriguez Carpallo.

La segunda parte comenzó como la primera. Muñiz se la jugó y adelantó líneas, Courtois hizo un paradón que podía haber sido el 1-1 y la defensa azulona cometió un error atrás que propició el 2-0 y cerró el partido.

Como viene siendo habitual, a partir del minuto 60 empezó un carrusel de cambios de uno y otro equipo, que sumados al tiempo muerto —eso que se suponía que era una pausa para hidratarse— impidió cualquier posibilidad de ver ritmo en el partido.

VALORACIONES

ZIDANE: Esta vez las lesiones y las suspensiones justificaron la rotación de jugadores. La falta de suplente para Carvajal la cubrió con Lucas Vázquez. Viendo cómo jugó el gallego, lo suyo podía haber sido dramático ante cualquier equipo con un poco más de sangre en el ojo. A falta de tres partidos y con cuatro puntos de ventaja, todo apunta a que el Madrid va a ser justo campeón de Liga, aunque no creo que nadie recuerde este curso por el juego que ha realizado su equipo, ni antes ni después del parón.

COURTOIS: Tres paradones de porterazo volvieron a ser básicos para mantener su puerta a cero. Esta a tres partidos y cinco goles de ser Zamora. Ha sido pieza básica para lograr este campeonato.

LUCAS VÁZQUEZ: Fue el comodín de Zizou para tapar la ausencia de Carvajal y la falta de una planificación lógica. Esta vez, y pese a su esfuerzo, no pasó el examen. Por su banda fue por donde el Alavés encontró la forma de dañar a los blancos.

MILITAO: Tiene un físico de central de postín, pero le falta colocación y entender el juego. Su relación con el balón también es muy mejorable. Brilló en las acciones de duelos físicos, donde demostró velocidad y agresividad, pero se le vio muy descolocado y perdido en muchas jugadas.

VARANE: Como siempre que no está Ramos, a Varane le cuesta tomar las riendas del juego desde atrás. Joselu le ganó muchos balones aéreos.

MENDY: Verle jugar es una tesis sobre la teoría del caos. Firme en defensa, sobre todo si no es en posicional. En ataque hace cosas que parecen siempre improvisaciones.

CASEMIRO: Se le nota físicamente fundido.  Con el balón recordó al Casemiro de hace un par de años, fallón e inseguro.

KROOS: Todo el juego del Madrid giró en torno a sus toques. Movió al equipo y cambió continuamente el sentido del juego, aprovechando el espacio vacío que generaba Asensio; una pena el pobre partido de Lucas.

MODRIC: Sabe cuál es su físico y ahora juega partidos de 60 minutos. Sobrado con el balón, él y Kroos dominaron todo el juego en mediocampo. Buen partido del croata.

RODRYGO: Ha regresado eléctrico y más fuerte. Fue el único que intentó continuamente el desborde. Una pena que en muchas jugadas se quedase en el casi.

BENZEMA: Con el balón está de dulce. Ayudó mucho en mediocampo con sus apariciones y sus toques. En ataque no tuvo el mejor de sus días, pero como siempre dejó detalles.

ASENSIO: En la primera parte es casi imposible definir de qué jugó. Se movió continuamente sin encontrar el balón. En la segunda aprovechó un tremendo error del Alavés para acompañar a Benzema y que este le regalase un gol. Sigue convaleciente.

LOS CAMBIOS

VALVERDE: Entró por Modric, pero el partido ya no existía y con el rosario de cambios se perdió el ritmo. Apenas tuvo peso.

VINICIUS: Salió a correr e intentar pillar alguna contra. No tuvo suerte en un par de balones en los que rondó el gol.

HAZARD: Diez minutillos para sudar un poco e ir perdiendo el miedo a las patadas.

ISCO: Fue salir él y el Madrid encadenó cuatro posesiones de minutos donde él iba cosiendo las jugadas, puro fútbol control.

BRAHIM: Estuvo más tiempo en la banda esperando para salir, que luego en el campo. Creo que no tocó la pelota.

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