Hace unos días paseaba distraídamente por los canales de televisión hasta llegar a los deportes. Allí me encontré con uno de esos programas que nos ofrecen deportes alternativos, poco conocidos y cosas que rayan la definición de deporte. Era una competición de leñadores, que tenían que cortar troncos lo más rápido posible. Había equipos, uniformes, cronómetro y hasta un árbitro con sombrero tejano. La competición era bastante rápida. Al ser un programa pregrabado y sin descansos en media hora nos habíamos ventilado todo un campeonato del mundo… ¿pero era eso un deporte?

El debate, que en realidad es más una charla de café o cañas, es muy viejo y se aplica a disciplinas como el ajedrez, la hípica o los deportes de motor. Así que acudo a la RAE en busca de la definición de deporte: “Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya practica supone entrenamiento y sujeción a normas”. En búsqueda de una segunda opinión, la del Oxford Dictionary, que define deporte como “actividad que necesita esfuerzo físico y habilidad en la que un individuo o equipo compiten contra otro u otros por entretenimiento”. Como la lengua inglesa no tiene un equivalente a la RAE, la definición del diccionario de Cambridge es un poco diferente pero añade la posibilidad de que se practique la actividad como una profesión y la existencia de reglas.

Tuve la oportunidad de acudir a un torneo de dardos hace unos años en Nottingham, celebrado en un pabellón deportivo. La zona central estaba llena de mesas donde transcurrían 10 o 12 despedidas de soltero: allí corría el alcohol y la gente iba disfrazada de cualquier cosa. Al fondo del pabellón había un escenario con ocho tipos barrigudos lanzando sus dardos, a los que solo se podía ver en las pantallas instaladas por el recinto. ¿Es un deporte? Para los aficionados, sí. Para mí es un juego de bar. La actividad física es mínima y no requiere mantenerse en forma. Por supuesto existe habilidad, pero también el futbolín y el mus, y nadie les considera deportes. Lo mismo podríamos decir sobre el ajedrez, considerado un deporte y donde la habilidad mental es indiscutible. Otros juegos de mesa que requieren pensar no son considerados deportes. Algunos aficionados entienden que en las pruebas hípicas es el caballo el que salta y corre, y que en los deportes de motor existe mucha habilidad pero la mayoría del esfuerzo físico recae en la preparación previa a la carrera. Opinable, en cualquier caso.

Decía que esto mas que un debate es una charla sobre un café, y así fue como encontré una solución que me parece mas justa que la definición de los diccionarios citados anteriormente. Un compañero de trabajo me comentaba que la clave eran los pantalones vaqueros: cualquier deporte que se pueda practicar en vaqueros sin perjudicar el rendimiento del practicante, no es un deporte. Si alguna vez se ha visto en una piscina, voluntariamente o no, vistiendo vaqueros, habrá comprobado lo rápido que ganan peso y limitan la movilidad de las piernas. Por tanto, cualquier deporte de agua pasa el test de los vaqueros. Los otros dos pilares básicos de los Juegos Olímpicos, el Atletismo y la Gimnasia, pasan la prueba.

El test parece un tanto raro pero funciona. Tampoco seria sencillo practicar la mayoría de los deportes que vemos habitualmente. Subir Alp d’Huez en julio en vaqueros es imposible, incluso las etapas de los Dolomitas italianos con nieve. Un jugador de tenis perdería la mayoría de su movimiento y del juego de pies, y en general en cualquier deporte donde haya que correr, los vaqueros serian una limitación. Por ejemplo, los leñadores que me encontré en la televisión el otro día podrían hacer su trabajo en vaqueros e incluso en camisa de felpa a cuadros. Se puede jugar al ajedrez en vaqueros sin que eso impida el movimiento del alfil sobre el tablero. Tampoco creo que la mayoría de las modalidades de tiro sufrieran mayor perjuicio, y desde luego tampoco los dardos, de los que sigo creyendo son un juego de bar.

Eliminar a los dardos de la lista de deportes también elimina al futbolín y el mus y sus opciones de ser olímpicas. Sin embargo, veo que hay quien quiere meter los llamados eSports en los Juegos y esto ya me parece un exceso. Jugar en una consolada u ordenador no pude ser en ningún caso un deporte, y además se puede hacer en vaqueros. Si estar delante de un ordenador varias horas demostrando habilidad y como actividad profesional es deporte, como requiere la definición de Cambridge, entonces todos hacemos deporte en la oficina. Y además hay reglas que prohíben practicarlo en vaqueros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here