Asumir el papel de un personaje icónico de los cómics ha sido siempre uno de los sueños no ocultos de todos los amantes del género y el vaso comunicante en el que pueden llegar a convertirse en ocasiones los propios videojuegos. A lo largo de los años hemos tenido excelentes ejemplos que se han centrado casi exclusivamente en las andanzas del Caballero Oscuro aunque también el Spider-Man que desarrolló Insomniac Games puede decir mucho al respecto.

Sin embargo, el grado máximo de sentirte como el superhéroe legendario tiene un aliado natural en el mundo de la realidad virtual puesto que la perspectiva en primera persona nos da un extra que no tiene rival a la hora de transmitirnos esas sensaciones y en el que sólo el Batman Arkham VR figura como su mejor exponente… Hasta la fecha, porque gracias a la PSVR viene un título que se postula no sólo como alternativa sino como una apuesta muy superior en prácticamente todos los sentidos.

Yo soy Iron Man

En este sentido, Camouflaj apostó muy fuerte por el sistema de realidad virtual de Sony y la elección no fue otra sino Tony Stark, el alter ego de Iron Man, una figura legendaria en el género y en cuya vertiente como héroe nos permite un amplísimo abanico de posibilidades con una libertad de movimientos que va a hacer que todos nuestros deseos puedan hacerse realidad.

Lo primero es lo primero y es que hay que destacar que esta no es una historia de origen del personaje, puesto que Tony Stark lleva ya un tiempo siendo Iron Man aunque el desbloqueo de las distintas capacidades de la armadura se irán produciendo a lo largo de los 12 capítulos de los que se compone nuestra aventura y que nos llevará muy cómodamente a superar las 8 horas de juego, que está muy bien para el medio pese a que parte de las mismas no poseen el mismo grado de intensidad y eso resta un poco a la experiencia.

Con una clara inspiración en algunos de los cómics que relatan episodios en los que Tony Stark tiene que ponerse una armadura en plena caída de un avión, otro en el que sufre el robo de parte de su tecnología o incluso alguno en el que se relata su batalla contra el alcoholismo, la desarrolladora nos plantea una historia original que cuenta con elementos de cosecha propia y que cumplen a la perfección los clichés del género.

Sin embargo, no nos vayamos a engañar y es que la trama no es el principal atractivo, aunque se ajusta a las exigencias propias de la aventura sino convertirnos en Iron Man y sentirnos como este carismático personaje, área en la que Camouflaj no es que esté a la altura sino que ha sido capaz de superar todas nuestras expectativas.

No seríamos sinceros si no reconociéramos que parte de las excelentes sensaciones provienen de la demo que está disponible en la Store de Playstation y es que esa sonrisa que se nos dibujó en nuestro rostro la primera vez que utilizamos los repulsores para volar a máxima velocidad es fabulosa.

Por este motivo, estábamos ansiosos por ver cómo iban a ser capaces de mantener alto el listón y a buena fe que se ha logrado puesto que la demo nos ofrecía un aperitivo en forma de tutorial para familiarizarnos con las mecánicas de vuelo amén del espectacular capítulo del avión, instantes que nos anticipaban unos momentos por venir que se producen a lo largo de nuestra aventura.

Al contrario de lo que ocurre con otros títulos para la realidad virtual, este Iron Man VR no ofrece la posibilidad de poder jugar con el Dualshock sino que exige la presencia de los Playstation Moves (que pueden adquirirse en un pack junto a una copia del juego) y cuya aplicación al juego no puede catalogarse sino de sobresaliente en sus distintas variantes.

Usando estos veteranos periféricos que datan de una generación anterior, somos capaces de impulsarnos a alta velocidad por el cielo por medio de un simple gesto al igual que un armamento que iremos desbloqueando según avancemos y que incluyen misiles teledirigidos, bombas de racimo al igual que las mejoras de algunas de las capacidades del traje MKIII.

Mención aparte merece la sensación de vuelo y es que el grado de inmersión que se logra es maravilloso aunque nos pueda costar un poco al principio como ocurre con casi todo, pero cuando esa curva de aprendizaje se completa, seremos capaces de hacer verdaderas piruetas en el aire mientras movemos el visor en un sentido o recurrimos al uso de los moves para ir girando de 45 grados en 45 grados en un sentido, permitiéndonos una sensación completa de 360 grados y en todas las direcciones con lo que nuestra experiencia debe ir precedida de liberar todos los potenciales obstáculos que puedan interferir o jugar sentado porque el tracking que se consigue es soberbio.

No es oro todo lo que reluce

Sin embargo, el título de Camouflaj dista de ser perfecto, que ya sabemos que es un concepto profundamente subjetivo y es que si bien la implementación en el medio es magnífica, algunas texturas en escenarios abiertos desmerecen el excelente aspecto de la armadura que parece tiene vida propia al igual que los modelados de personajes principales como Pepper o el propio Tony Stark.

De igual manera, confiamos en que los tiempos de carga previos a cada misión y que llegan a ser un poco frustrantes por su duración vayan siendo optimizados de cara a futuras actualizaciones pese a que la espera merece mucho la pena. Así pues, disponer de un disco SSD como elemento de base desde el que cargar nuestro Iron Man VR se convierte en un plus y a los mínimos de exigencia para esta generación.

Por último, subrayar que tanto la banda sonora del juego como la labor de los actores de doblaje son excelentes pese a no contar con el que pone la voz al personaje en las películas Marvel y que hubiera sido un guiño en toda regla, pero el aspecto épico que aporta la partitura le viene como anillo al dedo al juego durante los combates unido a la presencia de de electrónica y guitarra en momentos determinados.

Conclusiones

Cuando se produjo el anuncio del desarrollo de un título para la realidad virtual que tendría como protagonista al propio Iron Man, lo cierto es que las enormes posibilidades que ofrece el personaje en todas sus facetas, pero especialmente en la libertad de vuelo puesto que parecía una unión hecha en el cielo.

Tras disfrutar de esta aventura que nos ha enfrentado a Ghost, sólo podemos decir que Iron Man VR consigue el grado de inmersión que le convierte en una compra imprescindible si eres un amante del mundo de los superhéroes y una de las mejores implementaciones en un juego desarrollado para la primera persona, rivalizando con lo que vimos en el Resident Evil 7 y que se convierte claramente en una referencia para la realidad virtual.

Sólo cabe esperar que a las puertas de la nueva generación de consolas, las opciones que se nos puedan presentar para la PSVR sigan el camino mostrado por Camouflaj y es que pese a sus carencias, que las tiene como cualquier hijo de vecino, este Iron Man VR logra que le queramos 3000 o incluso un poco más si cabe.

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