Este es uno de esos días en los que es fácil distinguir en una ciudad a los aficionados de un club y de otro. Mientras los del Everton esperan que Ancelotti haga magia, los del Liverpool visten sus camisetas rojas y silban o cantan You’ll never Walk Alone.

Tenía que ser una temporada de paradojas en la que el Liverpool consiguiese su 19º titulo de liga, 30 años después del último. No me gusta el titular “El Liverpool gana su primera Premier League”, porque no deja de ser un cambio de nombre sobre la misma competición. Sería absurdo decir que el Barcelona no ha ganado la Copa de Europa, o que Brasil ganó tres Copas Jules Rimet y dos Copas del Mundo de la FIFA. El Liverpool es 19 veces campeón de liga y se queda a un título del United. En esta temporada tan diferente, ha batido varios récords: ha logrado el campeonato más tempranero (a falta de 7 jornadas) y el más tardío en el calendario (25 de junio). Recuerden esto si algún día acuden a un concurso de televisión. Por rarezas así no conviene descartar que el Atlético gane la Copa de Europa en pleno agosto.

Podríamos decir que 30 años no son nada pero no es verdad, por mucho que a medio camino quede la final de Estambul y la remontada loca ante el Milán. Es menos que los 32 años que esperó el Madrid por su séptima Copa de Europa o los 42 del Inter por su tercera, pero si queremos añadir un tinte dramático al periodo de espera de los reds podríamos decir que no ganaban la liga inglesa desde el milenio pasado. Pese a eso, el Liverpool nunca se fue. Otros clubes tocaron el cielo y perdieron el mapa para volver, como por ejemplo el Hamburgo o el Nottingham Forest. El Liverpool dejó al United, principalmente, ser el foco de la fiesta, pero tampoco desapareció y sin decir nada por la puerta de atrás. En este periodo sin ligas el Liverpool ha ganado las mismas Copas de Europa que el United, dos, además de la Copa de la UEFA y el resto de las competiciones coperas, nacionales o internacionales. El Liverpool es uno de esos escasos clubes que sigue ganando en sus malos periodos y no deja de ser un grande capaz de atraer jugadores y entrenadores. Ya quisieran muchos para sí las crisis del Liverpool.

El club ha vuelto a la cima por la fe de su grupo y de todo el club. Hace dos temporadas, acabaron la liga a 25 puntos del City, una distancia irrecuperable en un año según los analistas. Si nos ponemos estrictos, tuvieron razón: el Liverpool recuperó 24 y esta temporada va a lograr una distancia similar con el equipo de Pep. Klopp ha dado la vuelta a la situación gracias al apoyo y paciencia de la directiva, que ha ido fichando a los jugadores que le pedían y marcando objetivos razonables: el club es sostenible siempre que entre en la Copa de Europa. Si encima juegas dos finales y ganas una de ellas, miel sobre hojuelas.

Klopp cuenta con una base de nueve jugadores casi fijos y recambios que han respondido cuando se les ha llamado: Alison, Alexander-Arnold, Robertson, Van Dijk, Wijnaldum, Henderson y su tridente de ataque (Salah, Mane, Firmino) son indiscutibles. El acompañante de Van Dijk suele ser Gómez pero también han jugado Matip y Lovren. En el centro del campo el tercer hombre habitual ha sido Fabinho, pero Keita, Oxlade-Chamberlain, Milner y Lallana han tenido minutos. Cuando descansa el tridente juegan Shaqiri, Origi y el recién llegado Minamino.

La temporada que viene el problema será otro. El Liverpool perdió la final de Kiev ante el Real Madrid, lo cual le dio el hambre suficiente para ganar la final del Wanda ante el Tottenham. Saciada esa hambre, cayeron ante el Atlético en su breve defensa de la Copa de Europa. Siguiendo el mismo parámetro, tras perder la liga pasada por un solo punto, este año el Liverpool ha dominado desde el inicio. La pregunta es si un titulo de liga 30 años después colmará el hambre del equipo.

Klopp ha hablado en el pasado sobre su objetivo de hacer de su periodo en el Liverpool una época histórica para el club, cosa que se podría decir ha logrado ya, pero da la impresión de que habla de múltiples títulos. Llegar hasta este titulo ha sido un esfuerzo largo y duro, con el duro golpe que fue perder la temporada pasada, y es natural que tras la alegría llegue la sensación de alivio. Klopp desea mantener ahora a sus jugadores motivados insistiendo en que logren el récord de puntos (100) y reclamen su lugar en la historia.

Todo eso queda para la temporada que viene, cuando quiera que dé comienzo. Hoy, los aficionados del Liverpool cantan felizmente que nunca caminarán solos.

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