La mejor tenista argentina de la historia, Gabriela Sabatini, campeona del Abierto de los Estados Unidos de 1990 y medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl’88, celebra desde este sábado 50 años con la sensación de que sus logros siguen siendo orgullo de sus compatriotas hasta hoy.

Compañera y rival de la alemana Steffi Graf, con quien ganó Wimbledon en dobles en 1988, la ahora empresaria, que se retiró en 1996 con solo 26 años y forma parte del Salón Internacional de la Fama del Tenis, obtuvo 39 títulos: 27 en individuales y 12 en dobles.

Sabatini nació en Buenos Aires el 16 de mayo de 1970. Jugó al tenis desde niña en River Plate y a los doce años ganó un Mundialito Infantil que se jugó en Caracas. Con 14 años recién cumplidos ganó el Roland Garros Juvenil.

«Cuando era chica y pensaba que al ganar un torneo tenía que hablar, muchas veces perdía en semifinales para no hacerlo», reveló en 2013 Sabatini, que de chica era «muy tímida».

Sabatini sorprendió a Argentina y al mundo de tenis en 1985 cuando, con solo 15 años, llegó a las semifinales de Roland Garros y se convirtió en la tenista más joven en llegar a esa instancia. Fue eliminada por la (luego campeona) estadounidense Chris Evert por 6-4 y 6-1.

Ese año ganó su primer título, en el Abierto de Japón, y al año siguiente ya era parte de las mejores diez tenistas del mundo.

1988: Primeros logros históricos

En 1988 ganó el WTA Finals y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl. «Cuando estaba en el podio y vi subir la bandera me emocioné, pensé en lo que representaba, no tanto por mí, sino por todos los argentinos. Sentí algo extraño, como un escalofrío. Me emocioné mucho», afirmó Sabatini, que fue abanderada de la delegación argentina en la inauguración.

Ese año también se impuso en Wimbledon, en dobles, junto a Graf y fue finalista en el Abierto de los Estados Unidos (cayó ante Steffi, por 6-3, 3-6 y 6-1). En febrero de 1989 alcanzó el tercer lugar de la clasificación mundial.

Sabatini se convirtió el 8 de septiembre de 1990 en la primera mujer argentina en ganar el Abierto de los Estados Unidos. En la final derrotó a Graf por 6-2 y 7-6 (7-4).

Guillermo Vilas, en 1977, fue el primer argentino en ganar ese torneo. Gastón Gaudio (Roland Garros 2004) y Juan Martín del Potro (Abierto de los Estados Unidos 2009) son sus otros compatriotas que obtuvieron un Grand Slam.

En 1991, Sabatini fue finalista en Wimbledon y cayó ante Graf por 6-4, 3-6 y 8-6, pese a sacar dos veces para ganar el partido y estar a dos puntos de título y del número uno de la clasificación.

«La argentina Gabriela Sabatini se proclamó vencedora del Abierto de Estados Unidos de tenis al derrotar en la final a la alemana Steffi Graf, número uno del mundo y defensora del título, por 6-2 y 7-6 (7-4) en una hora y 33 minutos», informó Efe ese día desde Nueva York en su cable titulado: «Gabriela Sabatini venció a Steffi Graf en la final».

«No hay palabras para explicar esta emoción. Siempre intenté ganar un Grand Slam y ahora que lo he hecho no puedo creérmelo. Tuve un excelente primer saque durante todo el encuentro. Jugué muy bien, bajé la bola mucho y subí a la red en cuanto tuve la menor oportunidad. Tampoco cometí muchos errores», señaló después de terminar el partido, según se lee en un cable de Efe de ese día.

1993: sequía, recuperación y retirada

En 1993, Sabatini no ganó ningún título. Al año siguiente se recuperó y se adjudicó el WTA Finals al vencer en la final a la estadounidense Lindsay Davenport por 6-3, 6-2, 6-4.

En su debut en ese torneo, Sabatini venció a Martina Navrátilová en su último partido profesional.

El 15 de enero 1995 ganó su último título profesional: el Abierto de Sydney, al vencer a Lindsay Davenport en al final por 6-3 y 6-4.

Sabatini se retiró el 24 de octubre de 1996 en el Madison Square Garden de Nueva York. A lo largo de su carrera consiguió 39 títulos, 27 de ellos individuales y 12 en dobles.

«Madurar la decisión de dejar de jugar me tomó un tiempo. Empecé a trabajar con un psicólogo y me decidí dos meses antes de hacer el anuncio. Estaba segurísima, por eso me tomé el tiempo necesario. No se trataba de la edad, sino que era mi tiempo, mi momento, y que era feliz tomando esa decisión», dijo Sabatini, quien había dejado de disfrutar la práctica de ese deporte.

Sabatini, que en Argentina recibió una incontable cantidad de reconocimientos y condecoraciones (incluso hay un monumento en Buenos Aires en su honor), fue incluida en el Salón Internacional de la Fama del tenis el 15 de julio del 2006.

En 2019 recibió el Premio Philippe Chatrier, el galardón más importante de este deporte, que es otorgado desde 1996 a individuos y organizaciones por su significativa contribución al tenis dentro y fuera de la cancha. «Me siento muy agradecida por recibir este premio. Cuando una mira para atrás se da cuenta de todo lo que es el tenis. Es un deporte que a mí me dio mucho más de lo que yo le di. Siento que todo lo que soy, y lo que puedo hacer hoy en día, es gracias al tenis. Fue lo que me abrió la cabeza», dijo.

Sabatini se encuentra en Miami (EEUU), una de las ciudades en las que vive. Las otras son Zúrich, en Suiza, y Buenos Aires.

La mejor tenista argentina de la historia tiene una línea de perfumes que lanzó en 1989 y participa en diversas campañas solidarias, algunas impulsadas por UNICEF y la UNESCO.

Además, integra las comisiones de Copa Davis y Fed Cup de la Asociación Argentina de Tenis desde noviembre de 2018.

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