Muchas veces, cuando vemos a un jugador organizativo u ofensivo al que difícilmente podemos encuadrar en un sistema o dibujo le proclamamos mediapunta. Como todas las posiciones, la de mediapunta tiene un significado táctico que le da contenido, si bien ninguna posición ha dado cobijo a tantos versos sueltos del fútbol, a esos talentos que sienten coartada su imaginación en posiciones rígidas. De tal manera que podemos afirmar que la mediapunta es la patria de los mayores talentos del fútbol.

Al mediapunta muchos le llaman mediocentro ofensivo. Normalmente es un futbolista que, jugando entre el mediocampo y la delantera, sirve como enlace entre unos y otros. Son centrocampistas que se mueven por delante del mediocentro, ya sea pivote, doble pivote o trivote. Suelen ser futbolistas a los que les sobra talento y a los que tradicionalmente se les asocia con el número 10, aunque desde hace años el dorsal es lo de menos.

Podríamos dividir a los medias puntas en tres clases según su perfil.

El organizador: Es aquel que busca la pelota cerca de su mediocentro. Es un cerebro adelantado unos metros. El ejemplo más claro es el Pirlo de su primera etapa y en España, Valerón. Ambos se acercaban tanto o más a su área para ayudar en la salida limpia del balón, que a la contraria.

El enganche: Juega siempre en el espacio que deja a su espalda el mediocentro rival, acercándose al segundo delantero y basculando hacia los costados. Suele ser fundamentalmente un asistente de los puntas en jugadas de gol. Laudrup sería el ejemplo. Este tipo de mediapunta suele ser el más visual, el que más conecta con el aficionado, pues normalmente es el que posee un perfil más imaginativo.

El goleador: Actúa como falso delantero. Lo que buscan en la mediapunta estos futbolistas son espacios de desmarque, zonas donde poder recibir más libres de marca. Platini sin duda sería el ejemplo más claro.

En los tres casos es evidente que hemos utilizado definiciones de brocha gorda. Platini no solo era un mediapunta goleador, ni Laudrup solo un enganche, pero digamos que en ese grupo estaría su primera gran definición. Si la mediapunta ha sido la patria del talento, es evidente que por esa zona han pasado muchos de los más grandes, futbolistas incomparables y que se disputan entre ellos los puestos en el Olimpo del fútbol. Aquí los repasamos.

Cruyff: Hijo del fútbol holandés de Rinnus Michels o tal vez la herramienta con la que el técnico pudo crear su fútbol total. Cruyff fue un futbolista del futuro, un jugador adelantado 20 años a su tiempo como lo fue Di Stéfano en su época. Ubicar a Cruyff dentro de un sistema o en una posición es imposible, solo hay que ver el primer minuto de juego de la final del 74 para darse cuenta de que hablamos de un jugador inclasificable. Cerebro, enganche, goleador, el crack holandés lo era todo porque lo tenía todo: regate, inteligencia, velocidad, pausa, visión de juego, llegada, remate y, sobre todo, una personalidad arrolladora.

Zico: Apodado el Pelé blanco, poco más que decir. Uno de los cuatro o cinco mejores futbolistas de la historia de Brasil. Ojo, hablamos del país donde nacieron Pelé, Didí, Rivelino, Sócrates, Ronaldo, Romario o Ronaldinho. Zico era un mediapunta con inteligencia superior, clase, velocidad y un instinto para el gol de ariete. Ee hecho, a Tele Santana se le criticó en el Mundial 82, por no usar a Zico de falso 9 y contar, en cambio, con un zote como Serginho.

Bochini: Uno de los grandes dieces que han salido del fútbol argentino. Bochini era un talento superior, un futbolista de ideas grandes sobre un campo de fútbol. Con cosas, y no pocas, que recuerdan a Maradona o Messi. Pero a su fútbol le faltó regularidad y le sobró la obsesión del gol. Cuando el balón le llegaba él buscaba el gol y eso le hacía un jugador de muchísimas pérdidas de balón, aunque también un dolor permanente de cabeza para sus rivales…

Maradona: Para muchos, el mejor jugador de la historia. Futbolista de una depuradísima técnica individual y con una relación con el balón directamente circense (ver las imágenes de su calentamiento con el Nápoles al ritmo del Live is life), rápido, inteligente… En fin, hablamos de uno de los más grandes sin duda.  Goles imposibles, jugadas geniales, liderazgo salvaje… su carácter, las lesiones y la adicción a las drogas oscurecieron una carrera que podría haber sido más deslumbrante aún.

Teófilo Cubillas: El peruano fue un descomunal centrocampista goleador de los años 70 y 80. Debutó con apenas 17 años y esa misma temporada ya fue pichichi con el Alianza de Lima en la liga peruana. Es uno de los tres únicos futbolistas que han metido cinco o más goles en dos Mundiales. Rápido, hábil y gran lanzador de faltas. Viéndole a él y al Cholo Sotil uno puede comprender perfectamente que Perú ganara la Copa América (y, ya de paso, también comprender mejor las sospechas de tongo en el 6-0 que recibieron de manos de Argentina en el Mundial de 1978).

Platini: Junto a Tigana, Giresse, Luis Fernández y Genghini, Francia fue capaz de fabricar un fútbol de seda, el fútbol Champagne, con Platini de brazo armado en el gol o en el pase de gol. Platini no fue un jugador de un gran físico, ni rápido ni fuerte, pero era un futbolista de una grandísima técnica inteligentísimo para llegar a las jugadas. Tenía un olfato de gol increíble incorporándose desde atrás.

Francescoli: Fue un grandísimo jugador, del que un día un amigo me dijo: “A Enzo no le hizo falta jugar en el Madrid, el Barça o el Milán para ser reconocido como uno de los mejores futbolistas del mundo en su época” . Yo no lo tengo tan claro. Sí, que fue un jugadorazo, de hecho puede que sea el jugador más parecido a Cruyff que yo vi en mi vida, pero su paso por Europa dejó sombras y luces. Técnicamente era un superdotado, veía el fútbol y lo jugaba con naturalidad, con una zancada tremenda, con cambio de ritmo, pero le faltó ese pellizco de los más grandes, de los Maradona, Zico, Cruyff…

Djalminha: El mediapunta brasileño fue un talento mucho más grande de lo que su currículo dice. Djalminha formó parte del Superdepor, con el que ganó una Liga y se convirtió en ídolo para la afición blanquiazul. Técnica, velocidad, talento e imaginación, junto a una personalidad discontinua. Dejó para la historia dos acciones que hablan de su personalidad: una lambretta ante el Real Madrid y un cabezazo a Irureta lo que le costó su salida del Depor. Lo más sorprendente es que la agresión al míster tuvo origen en un penalti que el segundo entrenador pitó en un partido de entrenamiento…

Laudrup: En el Brondby danés jugaba de delantero, un segunda punta hábil y con gol. En esa posición llegó a la Juve, donde coincidió com Platini. Italia y su fútbol se le atragantaron. Cruyff vio en él a un mediapunta que podía ser diferencial y acertó. Laudrup ha sido uno de los mediapuntas más icónicos de su década y prácticamente de todas las décadas. Fino, rápido, elegante y más trabajador en defensa de lo que muchos recuerdan, estamos ante uno de los más grandes mediapuntas-asistentes de la historia.

Aimar: El argentino era rápido, técnico, con visión de juego, buen pasador y tenía un gran dribling. Estaba predestinado para ser uno de los mejores jugadores del mundo, lo tenía todo. Sin embargo, como tantos otros, las lesiones y una notable tendencia a la irregularidad lastraron su rendimiento.

Zidane: Palabras mayores… hablamos de uno de los escogidos. Un futbolista que aguanta la comparación casi con cualquiera. Posiblemente el jugador de fútbol más estético que he visto: hay jugadores elegantes y luego está Zizou. Completísimo, con esa facilidad para jugar que a veces resulta insultante. La mejor versión de Zidane, la más competitiva, se vio en la Juventus y en Madrid se disfrutó, posiblemente, de su versión más artística y más relajada.

Kaká: El brasileño fue durante siete u ocho años uno de los más grandes  centrocampistas del mundo, uno de esos futbolistas, como Zidane o cualquiera de los anteriores, que aunque comenzó jugando de volante, en realidad se movía por donde quería. Técnico, hábil, con una zancada elegante y poderosa, Kaká fue un futbolista dominante hasta la temporada 2013-14, cuando se cortocircuitó. Unos dicen que por una lesión mal curada, otros que por fatiga mental y otros no sabemos. El caso es que su penúltima temporada en el Milán es la despedida del gran Kaká. Su paso por el Madrid fue absolutamente decepcionante y su retiro en el fútbol USA tampoco dejó nada reseñable. Seis años maravillosos en el Milán y una caída en picado…

Raí: El hermano pequeño de Sócrates, con el que se llevaba once años, fue un futbolista de un talento incontestable. Con 19 años ya era titular en Botafogo. Jugó siete magnificas temporadas en el PSG, donde dejó un rendimiento altísimo. Fuerte, de buena técnica, potente y con mucha llegada a gol (al Dream Team le hizo dos en la final de la intercontinental). Su 1,88 le permitía ganar no solo por clase, sino también por fortaleza, en los balones divididos. Llevó el 10 con Brasil en el Mundial de EEUU y eso no se lo regalan a cualquiera.

Juninho Paulista: Es un futbolista por el que tengo absoluta debilidad. Con cuerpo y movimientos de extremo, pero con la clase y la visión de juego de un mediocentro, Juninho fue un jugador especial al que su físico nunca ayudó. El Atleti podría haber sido un club perfecto para él, de hecho su temporada a las órdenes de Antic fue notable, pero una lesión de tobillo y el continuo baile de entrenadores en el banquillo rojiblanco impidieron esa posibilidad. Desde ese momento saltó de equipo en equipo, hasta ocho en ocho años, sin rendir más como se esperaba de él.

Y aquí están los españoles más destacados en la posición de mediapunta…

Julen Guerrero: Titular con 18 años en el Atlethic de Bilbao, el joven león se caracterizó por su buen fútbol, su calidad  técnica con el balón en los pies, pero sobre todo por su capacidad para llegar al gol desde la segunda línea. Dicen que la estrella que brilla con el doble de intensidad se apaga en la mitad de tiempo… y eso le pasó a Julen. Con 26 años y Chechu Rojo de míster, hizo una mala temporada aunque jugó bastante; al año siguiente Heynckes contó poco con él y desde ahí sufrió un bajón incomprensible. Aunque aguantó hasta los 31 años en el equipo, apenas jugó en los últimos cuatro años como titular.

Valerón: Uno de esos talentos que se hacen a fuego lento. Valerón fue un futbolista que cada año jugaba un poco mejor al fútbol, lo que le permitió prolongar su carrera hasta los 40 años (en las últimas temporadas en Las Palmas jugó prácticamente andando). Inteligente, fino, elegante, veía y entendía el fútbol.

Guti: Para muchos ha sido uno de los grandes talentos desperdiciados del fútbol español, pero si pensamos que jugó 15 temporadas en la primera plantilla del Real Madrid, tan mal no le fue. Viendo su rendimiento en muchos partidos y en muchas fases de muchas temporadas, sí parece que era un talento superior. En su descargo también hay que decir que Guti siempre estuvo bajo sospecha, que pese a hacer grandes temporadas, siempre se fichó a alguien en su posición y que jugó de todo en el mediocampo, hasta de ariete, y siempre cumplió con nota.

De la Peña: A Iván de la Peña le pesaron las grandísimas expectativas que tan pronto se pusieron sobre él en el Barça y, más tarde, el precio que el Lazio pagó por su fichaje. Dotado de un talento superior, el cántabro tardó en entender que no se puede dar un pase de gol cada vez que tienes la pelota. Una vez que entendió cuál era su rol, su fútbol y su labor, fue un notabilísimo mediapunta.

El mediapunta, trequartista para los italianos, tiene un perfil muy identificable: el 90% de ellos son prácticamente  iguales con mayor o menor calidad, pero todos o casi todos son inteligentes, con mucha visión de juego, técnicos, muy habilidosos, algunos casi circences en ese aspecto, con mucha capacidad de improvisación, ofensivos y con un grandísimo talento futbolístico. Pero cuidado: no se libran de parecerse también en los defectos. Si miramos a la mayoría, son tácticamente anárquicos, defensivamente inconsistentes y de prestaciones irregulares. Dicen que las nuevas tácticas les están matando… Isco, Joao Felix, Cherki, Rodrygo, veremos qué pasa con ellos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here