Como sabemos, nuestro sistema inmune nos previene de las enfermedades. En este caso tenemos una enfermedad nueva y estamos investigando los tipos de anticuerpos que tiene nuestro organismo para matar a ese bicho de nombre coronavirus SAR-COV-2.

Ahora bien, aunque la ciencia avanza muy rápido, necesita tiempo, y es el tiempo el que nos dará la solución para entender mejor el virus.

Ha habido mucha polémica con los test rápidos serológicos, ya que son test poco fiables y pueden dar falsos positivos (te dicen que has sido infectado cuando no ha sido así), o falsos negativos (te dicen que no has sido infectado, cuando en realidad sí has tenido el virus).

Estos test serológicos miden el tipo de anticuerpos (balas) que el sistema inmune ha utilizado contra el virus. Debido a que eran poco fiables, se creó una alarma social ya que no se detectaban las balas que el sistema inmune había utilizado para curarte en esa primera infección. Y no era era porque no tuvieras esos anticuerpos, sino porque el test, en muchos casos, no los detectaba. Gracias a un estudio llevado a cabo en Nueva York realizado con un test fiable de más del 92 %, se demostró que el 99% de los curados por COVID-19 tenían esas balas IgG de recámara (los anticuerpos IgG), tal y como en un principio se pensaba.

El tipo de balas que el sistema inmune utiliza contra el virus son las inmunoglobulinas M (IgM) y las inmunoglobulinas G (IgG). Las primeras son las balas que se disparan primero: reaccionan y atacan el virus durante la primera semana sintomática, en la que enfermas. Las IgG son las balas que te quedan en la recámara, las que aparecen a las dos semanas de haber tenido los primeros síntomas de la enfermedad.

Pero aquí la gran pregunta: si te hacen un test serológico fiable —aprobado con una fiabilidad de más del 90%— y das positivo en ese test, ¿los IgG detectados (las balas de la recámara) te protegen de una reinfección?

No se sabe todavía.

Los IgG detectados son anticuerpos que se han creado específicos contra el virus SARS-COV-2. Por tanto, solo nos dicen, por el momento, que has sido infectado por SARS-COv-2.

Nada más. Que tengas IgG en tu cuerpo no te garantiza que seas inmune a una segunda infección. Esto hay que dejarlo muy claro, ya lo comenté también en mi último artículo.

¿Y por qué no?, te preguntarás. La respuesta es clara: se necesitan más estudios para saberlo. Y aquí te explico la razón.

Si te has curado en una primera infección y a partir de las dos o tres semanas dieras positivo en el test de Nueva York porque te quedaran anticuerpos IgG consecuencia de esa batalla, nadie podría decirte si estás protegido ante un nueva infección. Se está investigando aún.

Los IgG que se desarrollan son balas específicas que aparecen contra el virus, pero hablar de balas específicas no significa que sean balas efectivas en una reinfección. Estos anticuerpos IgG específicos al virus SARS-COV-2 son proteínas tridimensionales con una morfología específica que reconocerán al virus una segunda vez, pero quizá no de forma efectiva.

Para comprobar si los anticuerpos IgG son balas efectivas contra el virus tenemos que saber si son lo que llamamos «anticuerpos neutralizantes», es decir, anticuerpos capaces de matar al bicho. Para que quede claro: el virus entra en la célula mediante unas llaves que son sus espigas superficiales (proteínas S); estas espigas encuentran en las proteínas ACE2 un candado perfecto para abrirlo y entrar en la célula. Sólo sabremos si los anticuerpos IgG son neutralizantes si se comprueba que interrumpen la conexión proteína S- Proteína (ACE2) de la célula. O dicho de otra manera, si son capaces de hacer que la llave del virus (proteína S) no encaje con la cerradura (proteína ACE2) y no pueda abrir la puerta de entrada a la célula y replicarse en ella, provocando la enfermedad COVID19.

Pero aquí no queda todo. Si se comprueba que las IgG son anticuerpos neutralizantes que matan el virus todavía tendremos que ver si estos anticuerpos neutralizantes te protegen de una segunda infección, ya que los ensayos se hacen in vitro, es decir en un tubo de ensayo de laboratorio.

Una vez que sepamos la respuesta debemos hacer la prueba en humanos, porque podrían ser neutralizantes por matar al bicho in vitro, pero inefectivos dentro del cuerpo humano, in vivo.

Si se demuestra que los anticuerpos IgG son neutralizantes in vivo, podremos afirmar que, si das positivo en un test serológico fiable como el de Nueva York, esos IgG te harán inmune al SARS-COV-2 en una reinfección.

En tal caso, estaremos en condiciones de afirmar que hay una relación directa entre los anticuerpos IgG y la inmunidad a una reinfección. El siguiente estudio tendrá por objeto saber durante cuánto tiempo estarán esos anticuerpos IgG en tu organismo.

Conclusión:

  1. Si te hacen un test serológico, que te garanticen que sea de mas de un 90% de fiabilidad.
  2. Si das positivo a las semanas de haberte curado, el test te está diciendo que tienes anticuerpos IgG en tu sangre y que, por tanto, has sido infectado por COVID-19. Nada más.
  3. ¿Esos IgG que tengo son anticuerpos que matan al virus (anticuerpos neutralizantes)? No se sabe, hay que estudiarlo en el laboratorio, in vitro.
  4. ¿Si se comprueba que los igG son neutralizantes in vitro, te protegen contra una reinfección? No se sabe, ya que habría que estudiarlos in vivo. En caso de que se demostrara que los IgG son neutralizantes in vivo, habría que saber cuánto tiempo se quedan en el organismo para determinar durante cuánto tiempo protegen de la reinfección.

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