Sin espectadores, en pleno mes de junio, y después de una pretemporada viendo partidos de la Bundelsiga que ni nos van ni nos vienen, vuelve la Liga. Así lo ha anunciado este sábado Pedro Sánchez, que ha aprovechado su ya habitual comparecencia antes del aperitivo para confirmar lo que se venía barruntando desde hace tiempo: la vuelta a la competición en apenas dos semanas, a partir del 8-J .

El presidente ha destacado que, para entonces, “gran parte de España” estará en la llamada Fase 3 de la desescalada. Una afirmación que, siendo cierta, esconde que otra parte importante del país seguirá en la segunda fase. Conviene recordar, en este sentido, que para la vuelta a los terrenos de juego quedan 15 días… y Madrid, Barcelona, y Castilla y León no pasan a Fase 1 hasta el lunes.

En estas regiones, el calendario es más que apretado, teniendo en cuenta lo aprobado por el propio Gobierno el pasado 28 de abril. Aquel día, y después de un Consejo de Ministros de más de cinco horas en el que hubo un intenso debate sobre los tiempos de la desescalada, se estableció que, para autorizar el paso de las provincias de una fase a otra, debía establecerse un plazo de dos semanas, para analizar posibles rebrotes en esas zonas sanitarias. De hecho, este viernes Sanidad dejó en Fase 1 a Málaga y Granada, que abandonaron la Fase 0 hace apenas cinco días.

Así las cosas, para el 8 de junio, estas dos provincias andaluzas, al igual que Madrid, Barcelona y Castilla y León deberían mantenerse, al menos sobre el papel, en Fase 2. El resto de España, eso sí, ya disputaría sus particulares “encuentros en la tercera fase”, como la mítica película de Spielberg en la que Roy Neary consigue establecer contacto con los extraterrestres. Al igual que la histórica cinta de los 70, esta vuelta al fútbol es algo marciana, por las condiciones en las que se va a producir, y por jugar también con los límites espacio-temporales.

El calendario es el que es y, salvo un cambio de criterio del Gobierno, habrá también partidos en la segunda fase de desescalada. En concreto, el Real Madrid-Eibar, el Granada-Getafe, el Leganés-Real Valladolid y el Espanyol-Alavés. Cuatro de diez partidos en Primera. Todo ello, insisto, si no hay sorpresas. Lo digo porque, teniendo en cuenta lo vivido en los últimos dos meses, y también las conversaciones que he mantenido esta última semana con técnicos sanitarios y personas que hablan con colaboradores muy cercanos al ministro Illa, puede haber novedades.

Desde que se aplicó el estado de alarma, los cambios de criterio en el Ejecutivo han sido constantes. Y, ahora, con la necesidad de reactivar cuanto antes la actividad económica y habiendo anunciado ya la vuelta al fútbol el 8-J, el Gobierno puede cambiar, sobre la marcha, las “normas de ascenso” para pasar de fase.

Este mismo viernes, cuando se confirmó el paso de Madrid a la Fase 1, una fuente bien informada me confirmó que la Comunidad aún no cumplía con muchos de los requisitos establecidos por el Ministerio. Entre ellos, la aprobación de un protocolo de control y seguimiento del coronavirus para los centros de atención primaria. Pese a ello, me reconoció, “ya no se podía retrasar más esa decisión” y, de hecho, “no se descarta ir ahora más deprisa”.

Me avisó que, teniendo en cuenta las presiones que está recibiendo el Gobierno, tanto por parte de la oposición como de las grandes empresas, “igual ahora se pasa de fase sin la necesidad de esperar dos semanas”. Todo ello porque “ahora se ve casi imposible mantener el estado de alarma hasta julio” y porque “el mundo económico pide ya la vuelta a la actividad”. Además, descartó tajantemente la posibilidad de dar “marcha atrás” en la desescalada, tal y como contemplaba el texto aprobado por el Gobierno el 28 de abril: “Solo si hay un rebrote gordo se tomaría una decisión así”.

Teniendo en cuenta todo esto, creo que este sábado Sánchez ha enseñado una carta que se guardaba para una jugada posterior: la del “acelerón” en la desescalada. Lo veremos en las próximas semanas. Pero, de confirmarse, siempre habrá que agradecer al fútbol que nos enteramos, antes de tiempo, que dentro de 15 días “gran parte de España” va a estar en Fase 3. Más allá de la vuelta de la Liga, ese es el otro gran titular de la jornada.

En todo caso, ahora toca felicitarnos por el regreso de la competición doméstica, aunque sea en estas circunstancias. Es verdad que no es lo mismo un gol cantado por 50.000 espectadores que por un narrador de radio o televisión. Pero el resultado es el mismo y nos va a hacer saltar de nuevo de nuestros asientos.

Es un poco como el sexo sin amor: probablemente sea menos romántico, pero, como dice el refrán, “a nadie le amarga un dulce”. Así que, a disfrutar. Del fútbol, me refiero, porque el dichoso virus nos va a obligar a los solteros a esperar aún para poder aplicar mi juguetona metáfora. El final de la Liga, en todo caso, me parece el mejor pasatiempo hasta que también llegue ese momento.

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