Ahora que el fútbol hace planes para volver, hay quien se frota las manos. La pandemia les ha dado una segunda oportunidad, el paréntesis necesario en la mayoría de los casos para recuperarse de lesiones y volver justo a tiempo a esa nueva normalidad que nos espera a todos ahí fuera. Estos son los futbolistas que le han ganado tiempo al tiempo, mientras el balón dejaba de rodar.

Suárez al rescate de Messi

La nueva normalidad distará poco de la antigua para Messi, al menos en el rectángulo de juego. Cuando levante la cabeza volverá a ver por delante ese correr quejumbroso y despiadado de Luis Suárez. Y claro, Leo sonreirá. Sin duda la vuelta del uruguayo es la mejor noticia no solo para el argentino sino para el FC Barcelona, el primer fichaje post-Covid19. El mejor socio de Messi pasó por el quirófano el pasado mes de enero, tras la Supercopa de Arabia, para realizarse una artroscopia en el menisco de su rodilla derecha. El periodo de baja estimado entonces fue de cuatro meses, por lo que el uruguayo cumplirá esos plazos a mediados de mayo. De hecho, Fran Soto preparador físico del Barça ya habría confirmado su presencia desde el primer día de vuelta a los entrenos.

Hasta su ausencia Luis Suárez era una de las principales armas ofensivas azulgrana, con 11 goles y 7 asistencias en 17 partidos de Liga. A los que hay que sumar tres goles más en Champions. La reincorporación del uruguayo supone recuperar al 4º máximo goleador histórico del Barça, un nuevo escenario para Quique Setién, que no ha podido contar con el punta desde su llegada a Can Barça. Su vuelta aliviará también la escasez de fichas profesionales que tenía el primer equipo. Casi en el lado opuesto se sitúa Martin Braithwaite, fichado por el Barça precisamente ante la carestía de piezas ofensivas y que tan solo ha disputado tres partidos con el Barça para un total de 128 minutos y cero goles. El danés además no puede jugar la Champions, por lo que su participación se reducirá aún más en Liga. El que parece que no llegará a para jugar es Ousmane Dembélé. El tiempo de baja estimado por la enésima lesión en el bíceps femoral del Mosquito es de 6 meses, aunque los plazos se ampliaron teniendo en cuenta su historial. Ahora, con el estímulo de la Champions en agosto, el francés podría tener una nueva motivación.

Esperando a Hazard… y a Asensio

En el Real Madrid también se frotan las manos. Lo que parecía un calvario, la primera temporada de blanco de Eden Hazard, se puede convertir en una historia de redención. El belga es otro de los grandes beneficiados del parón por la pandemia mundial. Después de estar tres meses lesionado por una microfisura en el tobillo derecho, volvió a recaer a mediados de febrero en un partido frente al Levante. Tras pasar por el quirófano el pasado 5 de marzo, el belga se despedía de la temporada y de la posterior Eurocopa, donde su selección era una de las favoritas. Entonces no se facilitó periodo de baja, pero se habló de un mínimo tres meses. Eso situaría la vuelta de Eden a principios de junio, justo a tiempo para reengancharse a La Liga (se prevé que la competición vuelva a mediados de ese mes).

La incorporación del belga sería la mejor noticia para Zinedine Zidane, porque su Madrid se ha mostrado este año falto de puntería y limitado a la hora de crear ocasiones de gol. Ese plus lo otorga Hazard con su creatividad y juego entre líneas. Una nueva arma ofensiva a sumar, no solo en la lucha por recuperar el liderato, sino incluso para intentar la remontada en Manchester, allá por el mes de agosto.

Más incógnitas presenta el estado de forma de Marco Asensio, el otro gran ausente de esta temporada en el Real Madrid. El mallorquín cayó lesionado el pasado 24 de julio, en la pretemporada, en un partido frente al Arsenal en el que se rompió el ligamento cruzado anterior del menisco externo de su rodilla izquierda. Los nueve meses de baja de este tipo de lesiones se cumplieron a finales de abril. Marco, que ya había saltado al césped y ya estaba tocando balón justo antes del confinamiento, ha visto retrasada su reaparición justo cuando entraba en la fase final.

Además, una lesión de este tipo suele dejar secuelas en los jugadores que la padecen, por lo que se tarda más en coger la forma y recuperar la confianza para atreverse a hacer movimientos y gestos técnicos. Arriesgar suena precipitado ante un campeonato express que se resolverá con partidos cada 72 horas.

Simeone con toda la artillería

El que habrá aligerado definitivamente la enfermería será el Atlético de Madrid del Cholo Simeone. Los rojiblancos llegaron con muchas dudas y bajas variadas al tramo de febrero, cuando el Atlético debía afrontar su particular Tourmalet, coronado con el enfrentamiento ante el Liverpool. En Liga la situación no era mucho mejor, sextos clasificados tras dos empates consecutivos. Simeone había tenido que probar alternativas en la delantera después de que Diego Costa se pasara cuatro meses lesionado por una hernia discal y Joao Félix estuviera tres semanas de baja a principios de febrero. Ambos llegaron a tiempo al partido definitivo de Anfield, aunque allí el que cayó fue Morata. Su lesión en los isquios no le impidió marcar el tercer gol aquella noche pero el peaje a pagar fueron entre cuatro y cinco semanas de baja. Un tiempo que el delantero ha pasado confinado y recuperándose, con el buen sabor de boca de haber coronado con su gol una noche histórica. Simeone contará por tanto con toda su artillería para afrontar la nueva realidad en Liga y Champions.

Renovación en tiempos de pandemia

Si algún equipo ha aprovechado bien el confinamiento ese ha sido el Bayern de Múnich. En estos dos meses los alemanes han renovado a su técnico, Hansi Flick, y se han asegurado la continuidad de dos pilares fundamentales que habían vuelto a ganar protagonismo con el recién renovado técnico: Thomas Müller y Thiago Alcántara. Pero la renovación ha ido más allá. Los alemanes se han movido rápido en el mercado y según SportBild ya han llegado a un acuerdo con el City por Leroy Sané. Los bávaros pagarán 60 millones de euros. El siguiente objetivo es la joya del Leverkusen, Kai Havertz.

El buen trabajo de Flick en el banquillo le ha servido para perder su condición de interino tras colocar al Bayern líder de la Bundesliga y con pie y medio en los cuartos de final de la Champions tras vencer 0-3 en Stamford Brigde. Además, el conjunto de Baviera ha sido de los primeros en volver a los entrenamientos y la Bundesliga aguarda el OK del gobierno teutón para reemprender la competición el próximo 15 de mayo. Esto puede suponer una ventaja competitiva con respecto a sus rivales europeos; el Bayern es un equipo cada vez más asentado bajo la batuta de Flick. En plena transición, el equipo ha vuelto a reconocerse en su juego y cuenta con un Lewandowski en estado de gracia (39 goles en 33 partidos).

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