Si ustedes son aficionados a los Mundiales de fútbol y a sus historias, leyendas y curiosidades, quizá conozcan la sorprendente victoria de Corea del Norte sobre Italia (1-0) en el Mundial de 1966, que eliminó a los italianos (también derrotados por la Unión Soviética). Los coreanos fueron el primer equipo no europeo o americano en clasificarse tras una fase de grupos y en cuartos de final avanzaron hasta un 3-0 en los primeros 25 minutos frente a Portugal, para al final perder por 5-3 con cuatro goles de Eusebio. Corea del Norte no volvería a un Mundial hasta 2010, cuando perdieron sus tres partidos, incluida una goleada de Portugal por 7-0.

Con esos antecedentes, ¿cómo y cuándo pudo ser Corea del Norte campeona del mundo?

El año posterior al Mundial de 1966 de Inglaterra, ganado por los anfitriones, Escocia se impuso en Wembley y se autoproclamó campeona del mundo no oficial, al modo de la tradición del boxeo, por la cual el campeón defiende sus títulos en cada combate. Este título ha tenido siempre mas trascendencia en el mundo anglosajón, seguramente por la rivalidad entre ingleses y escoceses, y no deja de ser una anécdota. Diría que casi ningún jugador ha sido consciente de disputarlo, ya sea en partidos oficiales o amistosos.

Hay quien, con este punto de partida, ha echado la vista atrás hasta el primer partido internacional, de nuevo entre ingleses y escoceses, para ver el recorrido que este título hubiera seguido desde el principio de los tiempos. Se sabe que España fue la primera selección continental en derrotar a Inglaterra, en Madrid en 1929, pero entonces los ingleses no eran campeones del mundo. Lo era Escocia, que acabó por ceder su corona en 1930 en Viena, por 5-0, ante la Austria de Matthias Sindelar. Austria mantendría el titulo un año entero, y tras cederlo en Wembley, el campeonato ya no saldría de las islas hasta 1939.

La alegría escocesa por la victoria en Wembley (2-3) y la fanfarronada de su nuevo titulo mundial apenas llegó a durar un mes, al ser derrotados en Glasgow por la Unión Soviética, que fue el campeón honorífico durante algo más de dos años con un paréntesis de cuatro partidos, cuando lo fue Austria. El título fue paseando por Europa y recayó en España en enero 1972 para cederlo ante Holanda 16 meses después. Holanda se presentó en el Mundial de 1974 como campeón oficioso, pero acabó cediendo ante los anfitriones, que por primera vez “unificaban” ambos trofeos.

La Eurocopa de 1976 vivió una situación similar, pero no eran los alemanes quienes ostentaban el título oficioso, sino Checoslovaquia. Fue en esa ocasión cuando el mundo descubrió el penalti de Panenka, que cerraba la tanda y daba a Checoslovaquia su único titulo internacional tras dos subcampeonatos del mundo.

Italia llegó al Mundial de 1978 con el simbólico nombramiento hasta que lo cedió ante Holanda en el último partido de la fase de semifinales, que se jugaba en grupos. Argentina unificó de nuevo los títulos a costa de Holanda, y fue el primer campeón mundial oficioso fuera de Europa.

Aunque Argentina cedió su titulo ante Bolivia, el campeón no salió de Sudamérica en varios años. Paraguay, Chile, Brasil y Uruguay tuvieron sus partidos como número 1 del ránking de los pesos pesados, hasta que Perú cedió su titulo ante Polonia (5-1) en el Mundial 82. Italia se hizo con el mundial oficioso en semifinales y lo cedió ante Suiza ese mismo otoño, siendo ya los campeones europeos hasta 1986. Alemania llegaba como campeona al Mundial de México, pero cayó ante Dinamarca en la fase de grupos. Los daneses cedieron ante España y estos ante Bélgica, que pasó el relevo a la Argentina de Maradona. De nuevo, ambos títulos quedaban en las mismas manos tras el Mundial de la FIFA.

Dado el creciente numero de partidos en fases finales, fases de clasificación y amistosos sin mucho sentido, el titulo honorífico fue cambiando de manos con frecuencia. Argentina lo retuvo un par de años hasta el famoso 0-5 contra Colombia que casi les deja sin Mundial 94.

Corea del Sur tuvo el titulo un par de partidos en 1995 para ser el primer campeón asiático, Israel fue brevemente campeón oficioso en el 2000 y en 2004, tras derrotar a Irlanda en Dublín y Nigeria fue el primer campeón africano. Con el título en su continente y un fútbol tan igualado, pasó por varias selecciones hasta volver a Europa a finales de 2005. Holanda, de nuevo, llegaría al Mundial de 2010 con el nombramiento oficioso y lo volvería a ceder en la final, ante España, que lo entregó poco después en un amistoso en Buenos Aires. Argentina le pasó el título a Japón poco después en una gira de amistosos.

Está a punto de llegar el momento de Corea del Norte… Tras derrotar a Japón en 2011 los coreanos se hicieron con el cinturón virtual y disputaron finales mundialistas contra selecciones poderosas como Guam o China-Taipéi. Así mantuvieron el titulo hasta enero de 2013.

Aunque en el Mundial de 2014 Alemania volvió a unificar los títulos, Argentina lo llevó inmediatamente después a América. Perú volvió a rendir su corona en un Mundial, ante Dinamarca, en la primera fase del Mundial de Rusia en 2018. Tras pasar por Croacia y Francia durante el Mundial, les bleus cedieron el título a Holanda en la Liga de las Naciones. Sin fútbol internacional desde 2019, los tulipanes son los campeones vigentes. Quién sabe, quizá lo vuelvan a ceder en la final de Catar 2022…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here