Resident Evil es una de las franquicias más queridas por Capcom y una de las más idolatradas por parte de los aficionados aunque no en pocas ocasiones este fervor les ha llevado a ‘chocar’ en cierto modo cuando las expectativas por parte de unos y otros no se han visto satisfechas por los distintos motivos que todos tenemos en mente como una renuncia a sus orígenes que no siempre ha sido del agrado pese a que el número de ventas ha sido más que apreciable incluso en sus entregas más cuestionables.

Sin embargo, siempre se dice que hay que volver a los clásicos y esa es una máxima que Capcom ha seguido a rajatabla a lo largo de los años para recrear una trilogía original que ha hecho las delicias de crítica y seguidores a partes iguales y cuya conclusión lógica era con este Resident Evil 3 que completa un trabajo prodigioso a todos los niveles para sufrir con este fabuloso remake que procedemos a analizar.

Albores del horror

Para entender la historia original del Resident Evil 3: Némesis hay que remontarse a 1999 y es que tras el colosal éxito de las dos primeras entregas, Capcom tuvo a bien el sacar el máximo jugo posible a la historia que se situaba en Racoon City con un título que tuvo un desarrollo algo complicado y que sólo en el tramo final acertó con la fórmula que planteaba, que no dejaba de ser una evolución del survival horror más primario que se pudo ver en la mansión de las montañas Arklay de la primera parte y las andanzas de Leon Kennedy y Claire Redfield en la segunda, atravesando distintos escenarios que incluyen la icónica comisaría de policía de la ciudad cuando toda la virulencia del ataque bacteriológico se ha desatado.

En este sentido, la culminación de la trilogía nos pone en la piel de una Jill Valentine que todavía está recuperándose de los horrores vividos en la mansión y que se ha visto apartada del cuerpo de policía, que no deja de ser la gota que colma el vaso de su paciencia antes de abandonar la ciudad para siempre.

Como fiel reflejo de lo que suele ser el guión de una película de catástrofes con sus clichés aunque mejorado en este remake desde el punto de vista narrativo, el horror se materializa ante ella y especialmente por un arma bacteriológica como es Némesis, cuyo principal objetivo es acabar con la vida de todos los miembros de S.T.A.R.S. y en el que el virus T campa a sus anchas por una Racoon City que inicia su camino hacia el desastre.

Situado antes y después de los sucesos de Resident Evil 2, Jill tendrá que recurrir a la ayuda de unos mercenarios a sueldo de la malvada corporación Umbrella con personajes tan carismáticos como Carlos Oliveira o Nikolai mientras se abren paso por una serie de lugares en un entorno mucho menos opresivo de lo que ocurría en la entrega anterior como es la propia ciudad aunque también se visitarán lúgubres escenarios durante nuestra aventura.

Para todos aquellos que desconozcan las características de este Resident Evil 3 en relación con el extraordinario Remake de RE2, hay que entender que este juego no deja de ser un paso adelante en la franquicia. Podríamos debatir eternamente sobre si es una decisión acertada o no, pero creemos que no deja de ser un título que complementa lo visto anteriormente y así lo hemos entendido y disfrutado a partes iguales.

Al contrario de lo que ocurriera con las andanzas de Leon y Claire, este Resident Evil 3 se centra casi exclusivamente en la historia de Jill aunque se han incorporado ciertos momentos en los que manejamos como acertado cambio de registro al mercenario Carlos, que cuenta con un potencial militar sobresaliente a la hora de ‘barrer’ toda una estancia de muertos vivientes, pero que también lo pasará mal con todos los horrores que se cruzan en su camino.

Es cierto que el título en cuestión ha procedido a ‘retocar’ ciertos aspectos en cuestiones de escenarios y/o enemigos. Con el objetivo de evitar ‘spoilers’, no vamos a enumerar los mismos y jamás hay que perder de vista que se trata de un remake, esto es, una reinterpretación que sigue fiel al original pese a contar con algo de cosecha propia con una ampliación de la sección del metro, unas alcantarillas que visitaremos por primera vez y con unas calles que serán algo más amplias a pesar de todo el caos que las desborda, momento que nos vendrá de perlas para hablar de otro de los elementos innovadores como es la evasión.

La esquiva fue uno de los grandes incentivos del juego original y es que gracias al dominio del comando R1 + joystick analógico a la izquierda, podremos evitar a los zombies a la hora de ahorrar munición y salir razonablemente indemnes de los enfrentamientos más el consiguiente contraataque para ambos personajes aunque esta no escasea en los niveles más asequibles, circunstancia que cambia según incrementamos la dificultad.

Los momentos de máxima tensión con Némesis suelen seguir una lógica muy razonable durante las seis o siete horas que ha durado nuestra primera partida y te deja con ganas de repetir, pero más que recurrir a la maestría en la esquiva, será más interesante utilizar el entorno a nuestro favor para debilitarle gracias a barriles explosivos u otros elementos parecidos para poder hacernos con algunas de las piezas que irá soltando según vayan cambiando en su fisonomía y que mejorará nuestras opciones de supervivencia según esquivamos tentáculos, poderosos saltos con un golpe demoledor o misiles guiados por láser entre otras lindezas con las que se prodiga

Prodigio técnico

Al igual que ocurriera con Resident Evil 2 Remake, Capcom ha apostado por el motor gráfico propio de la casa y que responde al nombre de RE Engine, un recurso que ha permitido alcanzar unas cotas de detalle realmente asombrosas y eso que nos dejó entusiasmados tras verlo en Resident Evil 7, Devil May Cry 5 o el citado RE2 Remake.

Las desoladas calles de Racoon City nunca han lucido un aspecto más sobresaliente que en esta entrega y es que el nivel de realismo que se puede ver en la destrucción por el apocalipsis zombie o los daños que sufren los no-muertos tras recibir nuestros disparos es simplemente espectacular.

Lo hemos probado en una PS4 Pro y el resultado no puede ser más impresionante en resoluciones 4K, con una iluminación dinámica descomunal y que se ajusta a la perfección al momento en el que nos encontremos al igual que una atmosférica BSO que cumple con creces su cometido.

Añadido con potencial

Unida una campaña que es algo más breve de lo que nos hubiera gustado por su alto valor de producción, este Resident Evil 3 viene acompañado de un modo multijugador para 5 miembros que recibe el nombre de Resistance, que complementa la oferta del juego.

En una serie de escenarios al uso, cuatro jugadores manejarán a distintos personajes que poseen unas habilidades especiales y cuyo trabajo en equipo será fundamental a la hora de superar los retos que establecerá el quinto, que recibe el nombre de cerebro y que podrá colocar trampas o recurrir a muertos vivientes para realizar su maquiavélico plan.

Se trata de un modo complementario a la campaña y que posee un interesante potencial si nos atenemos a lo visto con la entrega anterior, que gozó de contenido adicional y gratuito después de su lanzamiento con lo que las expectativas podrían ser colmadas si se sigue esa misma línea a la hora de ofrecernos horas y horas de diversión.

Conclusiones

Capcom ha recurrido a uno de sus clásicos a la hora de cerrar la trilogía del horror que caracteriza a la franquicia Resident Evil y es que esta tercera parte forma parte de una evolución en los términos del survival horror tal como los entendemos en la saga, siendo la precursora de lo que estaría por venir en la siguiente, que tenía un tono mucho más firme en el terreno de la acción que del horror sin abandonarlo por completo, aspecto que jamás ha sucedido.

Gracias a un remake que engrandece lo visto en el clásico, la única pega que se le podría poner a este enfrentamiento con Némesis y compañía es que la campaña no es especialmente larga por el simple hecho que no hay dos personajes independientes a los que manejar y aunque también es cierto que los juegos marca de la casa nunca han destacado por su duración sino que siempre invitaban a una rejugabilidad en dificultades más extremas a la hora de ponernos a prueba y desbloquear cierto armamento aparte del hecho de nuestro amor propio a la hora de batir plusmarcas personales.

Con todo, este Resident Evil 3 quizás quede un peldaño por debajo del extraordinario trabajo que se hizo con la entrega anterior, pero cuenta con su propia personalidad y que es más que notable junto al hecho de un modo multijugador que posee potencial a la hora de poner el broche de oro a un nuevo éxito de Capcom.

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