A Luis Carlos Peris (Sevilla, 1944) le gustó el fútbol desde que empezó a jugar en la calle. A pesar de que su padre le hizo socio tanto del Betis como del Sevilla, eligió a los verdiblancos. Peris ha estado en toda España, salvo en Teruel. Es de la quinta del Maestro Araújo y también ha sido un fijo en los desplazamientos de los equipos sevillanos. Fue fundador en 1999 del Diario de Sevilla y allí continúa escribiendo. 

—Usted nació en la calle Goles de Sevilla, supongo que eso imprime carácter…

—No sé si imprime carácter o no, pero desde niño me gustaba jugar a la pelota. Además, en el piso de enfrente vivía un portero del Sevilla, Manolín.

«Me decidí por el Betis porque era el equipo de mi padre, aunque estuviera en aquel momento dos categorías por debajo»

—Cuando era pequeño, su padre le hizo socio tanto del Betis como del Sevilla, pero usted es un reconocido bético. ¿Por qué bético y no sevillista?

—Béticos eran todos mis antecedentes. Un hermano mayor de mi padre había sido secretario fundacional del Betis. Eso no tiene explicación. Me decidí por el equipo de mi padre, porque me gustaba más, aunque estuviera en aquel momento dos categorías por debajo. Me gustaba más ir al campo del Betis que al del Sevilla.

—¿Qué quería ser de niño, torero o futbolista?

—Me hubiera gustado ser futbolista, porque torero ni siquiera se me pasó por la cabeza. Yo jugaba mucho en la calle. La pelota era mi juguete favorito.

—¿Quién viajado más con los equipos sevillanos, usted o el Maestro Araújo?

—Araújo. Durante muchos años, mis obligaciones en la redacción me impidieron viajar. Él viajó desde el principio al final. Yo también he viajado mucho; posiblemente, después de él, sea el que más ha viajado.

—Se puede decir que ustedes eran compañeros y, sin embargo, amigos. ¿No había rivalidad profesional?

—La rivalidad profesional siempre se tiene, pero eso no interfería para nada en nuestra amistad, que teníamos y seguimos teniendo.

—Con tantos viajes que ha hecho, se habrá alojado en multitud de hoteles, hostales… Tendrá numerosas anécdotas al respecto…

—En más hoteles que hostales. Las anécdotas principales en aquellos tiempos eran la forma de dar las crónicas. No había la inmediatez actual; había que buscarse la vida con un teléfono público, una central de correos… La preocupación principal era resolver el objeto por el que habías hecho el viaje, informar de lo que había pasado. Los mayores problemas estaban en los torneos de verano, que eran tardísimo. Exceptuando esos torneos, nunca me ha cogido el tren ni el toro. En los trofeos veraniegos, como el Carranza y el Colombino, había partidos que empezaban a las once de la noche…  

«El mayor problema era cuando atravesábamos el telón de acero. Sólo teníamos diez minutos para dictar la crónica»

—Antes no había las facilidades de ahora. ¿Cómo eran aquellos viajes? Araújo ha viajado por el mundo sin hablar inglés…

—Yo tampoco hablo inglés, pero comprendo cosas y logro entenderme con los demás. Nunca he tenido problema para entenderme en ningún lugar del mundo. Me he entendido por los gestos o con cualquier chapurreo. El problema antes era la dificultad para las transmisiones. En Moscú fue tremendo. Nos daban nada más diez minutos de transmisión cuando tenía que dictar la crónica. El mayor problema era siempre cuando atravesábamos el telón de acero.

—¿Recuerda cuál fue su primera crónica?

—La primera cosa que yo hice en un viaje fueron unos vestuarios en un Granada-Betis, diez días después de la muerte de Franco.

—¿Cómo recuerda el ambiente tras la muerte del dictador?

—El fútbol no paró. Franco se murió un jueves y el domingo hubo fútbol, un Betis-Barcelona. Hubo inquietud en la gente ante lo desconocido.

—¿Qué hace falta para escribir bien?

—Primero hay que definir qué es escribir bien. Escribir bien es contar las cosas de manera inteligible. Hay algunos más artistas y virtuosos que otros. Hace falta haber leído mucho y tener condiciones para escribir.

—¿Quién cree que ha escrito mejor en España?

—En deportes me entusiasmaba Antonio Valencia, que escribía en Marca. Además, también hacía crónicas de teatro. Después ha salido mucha gente buena, pero mejor no nombrarlos porque quizá alguno se me quede detrás.

“Teruel existe. Por Teruel está Pedro Sánchez en La Moncloa”

—La única ciudad española que usted no ha visitado es Teruel. ¿Existe o no?

—Sí. Por Teruel está Pedro Sánchez en La Moncloa.

—Usted se ha pateado muchas ciudades europeas, dígame, si la hay, una más hermosa que Sevilla…

—A mí no me gusta ninguna más que Sevilla. Roma es un sueño y Florencia me entusiasma. En España, también hay ciudades maravillosas como Granada, San Sebastián, Córdoba…

—¿Cuál es el estadio que más le ha impresionado?

—Por su calidez y agresividad el del Fenerbaçhe, donde están los aficionados cantando cuatro horas antes del partido.

—Y qué me dice del infierno griego…

—En Grecia, he estado en varios estadios. E incluso he estado dos veces en alguno, como el del PAOK. Además, se llama el estadio La Tumba. El del Fenerbaçhe me llamó la atención, y eso que el Betis los calló pronto y los amansó. La tarde antes, en el entrenamiento oficial, ya dio muestras de lo que podía ser aquello.

—¿Cuál es su segundo equipo?

—No tengo segundo equipo. Me gustó mucho el Madrid de Di Stéfano y me alegré por las cinco Copas de Europa que ganó de forma consecutiva, porque fueron en un tiempo en el que todo era bienvenido. También el Barça que entrenó Cruyff.  

“El Barcelona de Guardiola fue una versión corregida y aumentada del Dream Team”

—¿Más que el Barcelona de Guardiola?

—El Barcelona de Guardiola fue una versión corregida y aumentada, pero el factor sorpresa tiene mucha importancia a la hora de recordar cosas y el Dream Team era fantástico.

—¿Cuál es la valoración que hace de Lopera en el Betis?

-Lopera fue un suceso que fue de más a menos de una forma espectacular.

—Al Maestro Araújo le hizo marcharse de un hotel…

—A mí me intentó echar también varias veces de los hoteles, pero no le hacían caso y no lo consiguió. El delegado era más amigo mío que suyo. Me lo hizo en muchos sitios: en Bilbao, Santander… Daba órdenes al delegado de turno. Aquello también lo sufrieron mucho los compañeros de Canal Sur en los 90, cuando se produjo el divorcio entre Lopera y Canal Sur.

—¿Qué opinión tiene de la actual directiva bética?

—Es magnífica, la mejor que he conocido.

—¿A pesar de la salida de Serra Ferrer?

—Su salida no repercute en mi valoración sobre la actual directiva del Betis. Conozco al Betis desde que era niño y jamás he visto al club tan organizado. Le falta ganar más veces en el campo, pero el fútbol es una cosa muy aleatoria.

—¿Qué tienen Haro y Catalán que no hayan tenido el resto de dirigentes?

-—Son más organizados, jóvenes y están preparados. Han dotado al club de organización y la prueba la tienes entrando en las entrañas del club. Le falta ganar más veces de las que lo hace.

“El paradigma histórico del Betis es Luis del Sol”

—¿Quién define mejor el alma del Betis, Cardeñosa con su sobriedad casi torera o Joaquín con su alegría?

—El Betis es más Joaquín que Cardeñosa, pero el paradigma histórico del Betis es Luis del Sol.

—¿La Santa Trinidad del Betis son Gordillo, Joaquín y Cardeñosa o también habría que incluir a Del Sol?

—A Del Sol, a Rogelio, a Quino, a Eusebio Ríos, a Alfonso Pérez Muñoz, a Esnaola

—¿Quién ha sido el mejor jugador de la historia del Betis?

—Luis del Sol.

Luis del Sol, con la Selección española. CORDON PRESS

—¿Se fue justo en el Betis con Quique Setién?

-En el Betis, sí, pero no fue justa la gente. El Betis fue justo y la prueba es que el club sintió una barbaridad el día que se fue tras ganar en el Bernabéu. Él no quiso seguir por el ambiente guerra civilista que se había formado en la afición.

—¿Por qué cree que ocurrió eso con él y no con otros entrenadores?

—Porque hubo muchas malinterpretaciones. Un ejemplo fue el día que se volvió para recriminarle a un aficionado que llevaba todo el partido insultando a Francis. Eso no es meterse con la afición, es hacerlo con un tipo que se está portando inadecuadamente. También es una persona que no es un relaciones públicas. Todo eso le vino mal.

—¿Tendría que haber vuelto en noviembre?

—Era pronto. A él le falta diplomacia desde que se levanta hasta que se acuesta, en el Betis y en todos lados. Si entendemos diplomacia por Ohana

“Curro Romero es tan irrepetible que no creo que tenga comparación en ningún otro aspecto de la vida”

—¿Quién sería el Curro Romero del fútbol?

—Es difícil. Comparar el toreo con el fútbol no tiene sentido. El toreo es una actividad individual en la que nadie depende del torero; el torero depende de sí mismo y del toro. El fútbol es un juego de once en el que si uno se escaquea, el equipo juega con uno menos. Curro Romero es tan irrepetible que no creo que tenga comparación en ningún otro aspecto de la vida. Aunque si tengo que dar un nombre, de todos los que he conocido, diría Rogelio.

—¿Dónde ha disfrutado más, en el fútbol o en los toros? ¿Tienen algo en común?

—Tienen en común que se desbordan en un momento dado. Yo he disfrutado en los dos sitios. Cada cosa en su momento y en su tiempo. He disfrutado cuando mi equipo ha ganado y cuando he visto torear bien.

—Usted ha ido a todas las corridas de Curro Romero menos a una, la del día de su boda. ¿Recuerda cuál fue su mejor faena?

—Hay una que la hemos comentado él y yo muchas veces. Fue en San Miguel a un toro de Manolo Camacho. Las de Curro en Sevilla han sido muchísimas, desde la primera que hizo como novillero el día que se presentó hasta la primera que hizo como matador de toros en Sevilla. Las faenas del sobrero de Tasara, algunos momentos de las ocho orejas con los Urquijo, el último recital que dio con 65 años en la Feria del 99, la última salida por la Puerta del Príncipe en el 80… Son muchas vivencias las que tengo.

—¿Quién manda más en el Sevilla, Pepe Castro o Del Nido?

-Actualmente, Pepe Castro. Del Nido es un accionista importante, pero su papel es más secundario.

—Usted fue fundador en 1999 del Diario de Sevilla. 21 años después están cerca de desaparecer los periódicos de papel, ¿lo cree así?

—Espero que no. Las circunstancias son complicadas. Ahora priman las prisas y no cabe duda que internet ha sido un golpe muy fuerte al papel.

—¿Cómo lleva el confinamiento?

—Aquí, con mi mujer. Estamos los dos llevándolo con la mayor dignidad posible. Aburrido, pero viendo muchas películas, leyendo mucho y esperando que acabe.

—¿Por qué continúa aún escribiendo?

-Tengo La Ventana y El Córner, mis dos columnas diarias. Yo no sé hacer otra cosa. Eso me permite no oxidarme, estar al tanto de las cosas y con la cabeza funcionando. Mientras la cabeza funcione…

—¿Por qué cree que hemos perdido tanto prestigio los periodistas?

—Habrá quien lo haya perdido y quien lo haya ganado. Siempre han estado muy mal vistos, sobre todo por los que leen cosas que no le gustan.

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