Me dicen desde A la Contra que si me animo a lanzar una serie de recomendaciones culturales para la muchachada, que anda con la murria en sus casas. A mí el cuerpo me pide Los Bingueros, el libro de Ana Rosa Quintana (gran ejemplo de “novela negra”) y Farmacia de Guardia, que tenía muy buenos valores y al final Concha Cuetos se casa con Carlos Larrañaga (spoiler). Pero entiendo, porque conozco el negocio, que se espera algo más posmoderno de este autor, que para eso tengo esta media melenita tan Jim Morrison en París (cuando había engordado a base de crêpes y tardes leyendo a Rimbaud). Así que allá van. En mi estilo, no se crean

Película: Parpaillon

Ojo, una película para la televisión. Francesa. Del año 1993. Si estoy es un concurso de snobismo creo que he ganado el primer premio. Pero lo digo en serio… film absolutamente indispensable para los amantes de la bicicleta. Y del humor absurdo. Y del surrealismo. Y de los paisajes increíbles. No se lo pierdan, me lo agradecerán.

Un libro: El afilador

O, más bien, los Afiladores. La editorial Libros de Ruta es una empresa pujante y osada, que a veces saca novelas rarísimas sobre ciclistas casi caídos en el olvido, y otras hace libritos como estos. En pocas palabras, artículos de largo aliento (entre 10 y 60 páginas, para entendernos) sobre temática ciclista en el más amplio sentido de la expresión (desde retratos sobre campeones del ahora hasta análisis históricos y político de la Vuelta a Argelia de 1949). Allí van a encontrar muchas plumas conocidas, como las de Ander Izaguirre, Juanfran de la Cruz o Pedro Horrillo, por ejemplo. Son cuatro volúmenes. Y, además, estos días la editorial (que son muy majos) los han puesto gratuitos en su versión digital. Así que no tienen excusas.

Una serie: Conexión Vintage

Yo es que no soy mucho de series. Me cuesta mantener la atención durante horas, y horas, y horas, y digresiones del sobrino del secundario que apareció durante dos capítulos en la temporada tres y que es, escucha, fun-da-men-tal para la trama. Además, que otros les recomendarán con mucha más sabiduría que yo. Así que, original, me lanzó a la piscina (tiene agua, pero sin tratar… con algas y esas cosas) y propongo una serie documental. Conexión Vintage (Conexión Vintaje o Conexión Vintash, como prefieran), el magnífico trabajo que hace Paco Grande para rescatar gestas y personajes olvidados (o no) en el pasado de nuestro deporte. Tienen los capítulos en la web de RTVE y allí encontrarán, sin duda, mucho interesante que echarse a la boca. Y Paco es más majo que las pesetas…

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