Estos tiempos oscuros que nos ha tocado vivir, de un futuro distópico y raro, no dejan de tener también su puntito medieval, ya que nos han llevado a un encierro casi monástico. Y como todo monasterio tenía su biblioteca, de una parte y otra nos recomiendan lecturas que nos ayuden a superar el sopor de nuestras horas. Para ello, nos ofrecen libros de todo tipo y temática: de autoayuda, clásicos, románticos, conspiranoicos, de exaltación patriótica o históricos, porque de todo hay.

Y aunque me encantan los románticos y los clásicos, hoy quiero recomendar encarecidamente Bajo dos banderas. Este libro fue propuesto y promovido desde El Bar de Zenda en mayo de 2018. En él, Arturo Pérez-Reverte junto con Espido Freire, Eslava Galán y lo más granado de la actualidad literaria nacional cuentan su visión de un mismo hecho, pero cada uno, desde distintos ángulos. Y, no se lo pierdan: lo escribieron pensando en regalarlo y está disponible gratis en Amazon Kindle como libro electrónico para todo aquel que quiera disfrutarlo y perderse en sus páginas, que espero que seamos muchos. No, mejor: que espero que seamos todos.

Casi todos los relatos se sitúan entre Florida, La Luisiana y Nueva Orleans en los años posteriores a la Declaración de Independencia de los Trece Estados. En sus páginas el tiempo discurre desde 1768 hasta 1805 y tiene como protagonista, a veces principal y otras secundario, al tan insigne como desconocido Don Bernardo Gálvez. Este malagueño guerrero, valiente, patriota y disciplinado, venció a los ingleses en distintas batallas, aunque con especial recuerdo de la victoria que obtuvo, brava y contra todo pronóstico, en Baton Rouge. Pero para lograr estas victorias, Don Bernardo contó siempre con distintas ayudas externas, además de con la valentía de sus hombres. Estas ayudas, unas veces vinieron de los rebeldes de las trece colonias, otras de los franceses y no pocas de los nativos norteamericanos, ya fuesen apaches o semínolas. Se trata de una parte desconocida de nuestra historia.

Este delicioso libro se divide en doce espléndidos relatos que nos llevan directamente a las Antillas y nos colocan una guerrera azul o blanca sobre nuestros hombros, dependiendo de si preferimos ser curtidos marinos o avezados y valientes granaderos. Cualquiera de ellos nos sumerge por completo en la historia y es capaz de hacernos oler el salitre del Mar del Caribe o de sentir el dulce olor de los tamarindos maduros. Leyendo cualquiera de estos relatos, podemos sentir la fina y blanca arena de una cala en las Bahamas bajo nuestros pies o escuchar cómo zumban a nuestro alrededor los mosquitos mientras navegamos en una barcaza por el Mississippi río arriba.

Hay libros que nadie debería perderse, hay libros exquisitos y hay libros que deberían ser de lectura obligada en los colegios. Y esta colección de relatos he de decir que pertenece a los tres grupos. Porque leyendo cualquiera de ellos nos vamos a encontrar en la piel de aquellos españoles que se hallaban tan lejos de sus casas. Unos, voluntariamente, por alejarse del hambre y la pena, buscando el oro y la gloria. Otros, forzados en alguna de las levas que llevaba a cabo la Corona cuando notaba que la tropa escaseaba o que el inglés andaba más revuelto que de costumbre. A otros, como aquellos reos que penaban en infectas mazmorras, la Corona les concedía la libertad a cambio de alistarse tres años en la Armada de su Majestad. Todos y cada uno de aquellos hombres y mujeres no tenían otro pensamiento que sobrevivir y vencer a los ingleses, aquellos malditos casacas rojas, y expulsarlos, porque una cosa llevaba a la otra y eran inseparables.

Una y otra vez. Sin descanso. Siempre de la misma manera, siempre de una forma diferente. Pero siempre sintiendo que luchamos codo con codo con todos aquellos españoles, por España, pero sobre todo, por nosotros mismos, hasta la última gota de sangre y sin la más mínima duda. Con todos y cada uno de ellos, a pesar de sus reyes, virreyes y gobernantes, que los solían abandonar a su suerte. Y mientras compartimos sus vidas, ellos se van a enamorar o se van a morir o se van a curar de atroces heridas, mirando los ojos de alguna india, alguna mulata o alguna mestiza, porque el mestizaje, lo inventamos nosotros y el racismo, ¡vive Dios!, esos protestantes anglosajones.

Bajo dos banderas es un libro que trata sobre lo que fuimos y sobre lo que somos y que nos enseña por qué Don Quijote se escribió en España. Y ahora, déjalo todo, súbete a bordo del Santísima Trinidad o el San Antonio y elige una casaca, la que más te guste, porque vamos a perseguir a esas gallinas anglicanas hasta Jamaica, La Martinica o hasta el mismísimo infierno si es menester.

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