Hola, Juan Carlos.

¿Hasta dónde llegan las emociones? ¿Es preferible tener un plan o que sean las sensaciones quienes guíen tus caminos? Me lo he preguntado muchas veces en mi vida y sigo sin tener clara la respuesta. Somos lo que sentimos y padecemos, los miedos y apenas un puñado de certezas, las inseguridades y los golpes de fortuna que nos hacen desplegar nuestras velas o ahogarnos en la inmensidad de una tormenta marina. La confianza a veces se despierta en un rayo de sol o en un disparo a la escuadra que encima te para el portero. Pero tú ya sabes que has encontrado el camino. Solo es cuestión de insistir. Le pasó el domingo al Madrid con Isco y Vinicius como estiletes.

En ese hervidero de emociones siempre supo moverse mejor el Madrid. No solo el pasado domingo, sino a lo largo de su historia. El viejo Madrid siempre ganó al viejo Barça, vino a decir Ramón Besa, quizá porque solo fue cuando los culés encontraron un método y una idea, una razón de ser, cuando lograron equilibrar, e incluso dominar, la contienda.

La esquizofrenia que gobierna el Barça bien se pudo observar en ese Yin-Yan que representan Sarabia y Setién. Reencarnado uno en Mr Jekyll y el otro en Mr Hyde, se entienden mejor los bandazos azulgranas. La directiva lleva tiempo recalculando la ruta de norte a sur, de Luis Enrique a Valverde, del Txingurri a la pasión cruyffista de Setién. No es tanto la idea o el estilo, sino la disparidad de caracteres lo que llama la atención. Pese a todo, entendí la reacción de Sarabia como pasional e histriónica, también consecuente con el personaje y con lo desarrollado en el campo por sus pupilos.

Otra cosa es que las vacas sagradas del vestuario, acostumbradas al divismo que impera en su zona de confort se encuentren ahora desnortadas ante tanta indicación y exigencia, ante tanto exabrupto. Incluso la propia interpretación dada por muchos desde fuera del club nos indica que con el ambiente enrarecido todo resta. Mendilibar o Simeone, por citar a dos técnicos de primera, repiten escenas de ese tipo cada semana y a ellos no se les afea, todo lo contrario.

En fin que el Madrid llegó a tiempo a casa para recuperar el liderato y la autoestima. Ahora toca balancearse en el optimismo que un resultado así provoca. Ya hay portadas de remontada en Mánchester y la sensación creciente de que si alguien puede hacerlo es el Real Madrid. Pero el City es otra cosa, batible por supuesto, pero otra cosa. Y tú, ¿te dejarás llevar por las sensaciones?

Pd: Fue Messi el que dijo que no les daba para la Champions, la pregunta en Barcelona ahora es si les dará para Liga.

Un fuerte abrazo.

Emmanuel.

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