La semana pasada falleció a los 92 años Albert Uderzo, autor junto a Rene Goscinny, el primero como dibujante y el segundo como guionista, de posiblemente la serie de comics mas famosa del mundo, “Las aventuras de Asterix, el Galo”. Goscinny era un fantástico escritor, y en estos días de encierro cabe recomendar la serie del Pequeño Nicolas a cualquier niño en edad de aficionarse de verdad a la lectura.

Esta triste noticia nos ofrece la oportunidad de recordad los comics de Asterix y Obelix. Tuve varias épocas de lectura continuada, por orden de publicación, si bien en España se saltaron ese orden: “Asterix en los Juegos Olímpicos” llegó con el número 5, cuando en realidad le correspondía el 12. Se nota porque el dibujo y los personajes cambian notablemente del número 4 a ese 5, mucho más desarrollados tanto como dibujos como en personalidad, para volver al estilo anterior en “La Vuelta la Galia”, que en España fue el número 6, volumen en el que Idefix (o ideafix, según versiones) “adopta” a Obelix en Lutecia (Paris), pero no se percata de la presencia del perro hasta la llegada a la aldea de irreductibles. Además de Idefix, Esautomatix y Edadepiedrix aparecen en el tebeo de los Juegos pero no aparecen otra vez hasta unos números más. Los nombres también cambian, además de la mascota, el jefe de la aldea aparece como Abraracurcix en la mayoría de los casos, pero también como Abrazopartidix, el bardo es Asuracenturix o Seguroatodoriesgix. Y el campamento romano de Petibonum a veces es llamado Hombrecitum.

En cualquier caso, ni eso es culpa de Goscinny y Uderzo ni desmerece lo más mínimo la obra, siempre llena de humor e ironía y aptas para cualquier edad. La primera vez que leí “Asterix en Bélgica” no me di cuenta de la broma sobre el Manneken Pis, por ejemplo. Una gran parte de su humor se basa en los tópicos de cada país que Asterix y Obelix van a visitar y en cómo prácticamente inventan o descubren elementos claves de esos países: En Asterix en Bretaña, Panoramix introduce el té. Los bretones viven todos en casas idénticas y pelean hasta las cinco, además de ordenar sus palabras en orden diferente, aunque se supone que la comunicación entre galos y bretones es en latín. Insisten en los tópicos de la comida inglesa (bastante ciertos) y no solo en este libro; tan solo el recluta ingles disfruta la comida en “Asterix Legionario”. En “La Gran Travesía”, además de la broma con el idioma de los vikingos, tachando la O con una línea diagonal o poniendo una tilde circular en otras vocales, Asterix y Obelix descubren América, nada menos. En “Asterix en Hispania”, Asterix y Obelix descubren las procesiones de Semana Santa y las llegadas masivas de turistas quejándose de la subida de precios, aun siendo baratos, y en “Asterix en Helvecia” nos muestran a los suizos pulcros y puntuales

Personalmente creo que las obras bajaron su nivel un grado tras la muerte de Goscinny y con Uderzo teniendo que llevar el peso tanto del dibujo como de la historia, pero no significa que la historias sean malas y por supuesto, el dibujo es fundamental. Basta con darle un tebeo en un idioma que no conozcan a un estudiante de los que hoy están aburridos en casa y sus mentes se pondrán a curiosear sobre la historia, porque enseguida los dibujos les cautivarán y contarán bastantes aspectos de la trama sin necesidad de entender todo el diálogo. Uderzo nos transmite el sentido del humor directamente con el dibujo, siendo la primera broma la presentación de los personajes principales y el contraste de Asterix, bajito, rubio, astuto, y Obelix, enorme, fortachón y simple en sus pensamientos. Uno de los trucos de Uderzo es el juego con las alas del casco de Asterix, más o menos como las orejas de un perro: Se mueven para indicarnos el estado de ánimo del personaje.

Una señal de identidad más del dibujo es la cantidad de cameos que nos presenta, algunos mas locales para el publico francés, pero otros claramente internacionales. En “La Gran Odisea”, que creo que fue el primer libro de la colección que tuve, aparece Sean Connery en el papel de agente Ceroceroseix. En “Asterix en Bélgica”, aparecen Dupont et Dupond (Hernandez y Fernandez) personajes de Tintín, el mencionado Manneken Pis (la fuente de Bruselas) y un Eddy Merckx en lo mejor de su carrera en el papel de mensajero. En “Asterix en Hispania” aparecen Quijote y Sancho, y en su visita a Inglaterra se encuentran con una multitud de fans rodeando a los Beatles, dejando incrédulos a Asterix y Obelix, incapaces de imaginar que alguien admirase a un bardo. Jacques Chirac y Laurel y Hardy aparecen en “Obelix y Compañía”, mientras Napoleón aparece como un alocado paciente del psiquiatra Amnesix, interpretado por la caricatura de Freud en “El Combate de los Jefes”. Kirk Douglas aparece en “El Mal Trago de Obelix” y Charles Laughton en “La Oz de Oro”. Todos ellos añaden una dosis de humor a la serie gracias a Uderzo, un gran dibujante, que alguna vez se autorretrato. Búsquenlo, y aprovechen para releer sus títulos favoritos.

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