Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, quiso poner freno a la euforia del madridismo tras el triunfo de este sábado en el derbi ante el Atlético de Madrid (1-0) y afirmó que aún no han ganado nada, salvo la Supercopa de España, y que «el camino es muy largo». «No estamos pensando en eso (el triplete). Esto es muy largo, faltan muchos partidos en Liga, en Copa y en la Champions. Aún no hemos ganado nada, solo la Supercopa, y el camino es muy largo», aseguró en la sala de prensa del Santiago Bernabéu.

Se vio dolido a Zidane por la decisión que tuvo que tomar en el descanso de cambiar a Isco Alarcón y Toni Kroos por un planteamiento con cinco centrocampistas que no le funcionó en la primera parte y por el que asumió responsabilidades. «No estaba contento con lo que veía en el campo. La responsabilidad no es de los jugadores, era mía. No me gustó y cambié a Isco y Toni, pero podía cambiar a otros dos porque había que hacer un cambio. Lo hicimos al descanso y entramos de manera diferente, abrimos el campo, presionamos arriba, mejoramos la intensidad. La responsabilidad de la primera parte es mía», dijo.

Zidane se quedó con la cara mostrada por su equipo en la segunda parte: «Han cambiado el partido los cambios, pero me molesta más sacar a dos jugadores al descanso. Se cambió la actitud y hubo más intensidad. Me alegro por los jugadores. El Atlético jugó muy bien en la primera parte. Nosotros en la segunda y hace que la victoria sea merecida».

El técnico madridista destacó que el brasileño Vinicius y Lucas Vázquez «hicieron buen trabajo», y elogió la acción del gol. «Estoy muy contento por la jugada del gol porque es una combinación entre Vinicius con Mendy y Benzema la mete. Hemos sido rápidos y buenos en esa acción», subrayó.

Zidane aseguró que los tres puntos «tienen la misma importancia que los de otros partidos», aunque resaltó la felicidad de ganar un derbi. «Es un partido siempre especial y complicado de ganar. Nos ha costado ante un equipo que defiende muy bien y que la primera parte tuvo protagonismo en el juego», agregó.

Zidane no opinó sobre la jugada polémica del partido, un penalti pedido por el Atlético de Casemiro a Álvaro Morata: «No lo vi, como siempre no me meto en estas cosas. Creo que el árbitro estaba mejor posicionado y dijo que no había nada y ya está».

La ausencia de Gareth Bale en el partido dejó claro el entrenador francés que fue por decisión técnica. «Estaba disponible, pero tengo que elegir y elegí a otro, pero Bale está metido, va a entrenar bien y voy a contar con él hasta el final», aseguró.

Zidane defendió su apuesta por iniciar el encuentro con cinco centrocampistas: «Estuvimos muy bien contra el Valencia en la Supercopa y en la final me gustó como se jugó. Hoy no ha funcionado porque físicamente nos costó entrar y con la pelota no estábamos bien. Soy el responsable y cuando hay cosas que no van hay que cambiarlas. No me gusta nada señalar a dos jugadores tan buenos como Isco y Toni, pero pude cambiar otros dos».

Por último, se quedó con la ovación de la afición a los jugadores reconociendo su entrega. «Cuando vemos que la gente aplaude como hizo con Valverde hay que agradecerles, porque ven que el equipo pelea. No podemos siempre jugar bien, nos costó, pero la gente dio las gracias por el esfuerzo y tenemos una recompensa ante un buen rival».

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