Media Molecule se ganó un prestigio inmediato allá por 2008 cuando publicó un título llamado Little Big Planet con el que se nos prometía un sinfín de posibilidades a la hora de sacar nuestra mejor versión creadora a la hora de diseñar un juego dentro de un juego para mayor gloria del entrañable Sackboy, uno de los personajes más carismáticos de la pasada generación de la familia Playstation.

Con un LBP que ha llegado hasta su tercera entrega, el desarrollador inglés ha afrontado su proyecto más ambicioso en Dreams para una Playstation 4 que ya ve en el horizonte a su sucesora, pero que demuestra que con títulos como este (y los que están por llegar) su recorrido todavía puede ser mucho más que sólido. De hecho, es literalmente extraordinario.

Un sueño para todos

La pregunta clave a la hora de referirnos a este juego que tenemos entre manos es clara. ¿Qué es Dreams? Ponerlo en palabras no resulta sencillo puesto que la propuesta de Media Molecule es una de las más innovadoras de las que ha disfrutado este mundo del entretenimiento desde hace años de cara a cumplir todas nuestras expectativas a la hora de disponer de un número (casi) infinito de herramientas para que se hagan realidad todos nuestro anhelos, que no es poco.

Catalogar Dreams como un juego podría ser hasta injusto. Tal como su nombre indica, se trata de un motor en el que podremos hacer absolutamente todo (que es el quid de la cuestión respecto a los sueños) y en el que el esfuerzo conjunto de la comunidad le va a ofrecer un contenido que resulta incluso abrumador cuando han transcurrido tan pocos días desde su lanzamiento. 

La capacidad de poder crear contenidos, desde elementos como esculturas, paisajes o música por mencionar sólo tres componentes a nuestras propuestas (y a las del resto de la gente) se convierte en su mayor atractivo siguiendo la filosofía de Media Molecule, que se resume en jugar, crear y compartir nuestras propias invenciones o disfrutar de lo ya existente en este maravilloso universo.

Todo lo anterior puede apabullarnos y es que la ingente cantidad de contenido a nuestra disposición se debe en gran parte al acceso anticipado que llevaba funcionando desde hace meses, aspecto que le ha sentado genial al título de cara a darle más profundidad en todos los sentidos y que los usuarios puedan gozar del trabajo y la creatividad de los usuarios privilegiados de Dreams.

Sin embargo, la desarrolladora ha tenido una brillantísima idea a la hora de ofrecernos un aperitivo de lo que es el juego gracias al Sueño de Art, que hace las veces del clásico modo historia y que nos cuenta el camino a recorrer por un músico de jazz caído en desgracia por haber perdido su inspiración a la hora de componer, resultando en la marcha de su banda.

Con una trama en la que temas como la amistad, el amor y la depresión son más que recurrentes a la vez que afrontamos un camino singular en esta visión alternativa al clasicismo de los años 50, mezclando géneros, estilos de juego y hasta una dirección artística seña de la casa por su buen gusto.

No nos llevará mucho completar la aventura de Art, que de la mano de algunos amigos, comprende una duración en torno a las 2 o incluso 3 horas si lo estiramos, pero la clave de este particular sueño es darnos un adelanto de lo que puede ser nuestra experiencia y de las maravillosas posibilidades que tiene asociadas.

La unión hace la fuerza

Después de esta deliciosa introducción, es cuando debemos adentrarnos en el mundo de Dreams y es que nuestra imaginación será el único techo al que nos tengamos que enfrentar puesto que las herramientas a nuestra disposición se muestran intuitivas, pero con una curva de aprendizaje que hay que seguir.

En este sentido, Media Molecule se las ha ingeniado para plantearnos un concienzudo, pero atractivo sistema de tutoriales al que hay que dedicar un tiempo si queremos sacar el máximo partido a lo que se pretende. Evidentemente, se puede correr como pollo sin cabeza, pero sería contraproducente porque lo único que conllevaría sería frustrarnos y no aprovecharnos todo lo que está a nuestra disposición.

A la hora de diseñar nuestros elementos, la desarrolladora apuesta por el control vía Dualshock o por los cada vez más imprescindibles Playstation Move, que resultan nuestra elección por su mayor precisión que se nos permite en ausencia de un ratón que ha sido muy reclamado durante el acceso anticipado.

Sin embargo, no es motivo para despreciar lo que supone el control con el mando estándar puesto que podremos ajustar los parámetros para disponer de un movimiento más lento con el sensor del Dualshock. De esta manera, nuestros trazos pueden ser mucho más cercanos a lo que pretendemos originalmente jugando con la inclinación y resulta mucho más gratificante a la vez que práctico.

Satisfacer nuestras expectativas puede ser complicado inicialmente puesto que habrá que conformarse con escenarios o personajes tremendamente básicos, pero que gozan del entrañable estilo que caracteriza al juego. Sólo con tiempo y dedicación podremos conseguir lo que nos proponemos, pero es muy satisfactorio cuando lo logramos, incluso en los niveles más básicos.

Gracias a la fabulosa página web del estudio, podremos acceder a través de este enlace y en el que dispondremos de camino más directo respecto a lo que está trabajando la comunidad, con algunas aportaciones que gozan de los parabienes de Media Molecule y que son altamente recomendables como SlidEout 3019, Blade Gunner, GridSlice, Wind-Up, The Cone Wars o Sanity, que son sólo algunas de las más destacables a día de hoy, sin olvidarnos que su número no para de crecer cada minuto que pasa y es lo que nos invita a este irrefrenable optimismo que debe ir asociado a este título.

Las recreaciones básicas de títulos muy reconocibles como Final Fantasy VII, Metal Gear Solid, Dead Space, Bioshock, Fallout 4 o claramente inspirados en Mass Effect son ejemplos de lo que puede darnos Dreams y esto sólo puede aumentar según vaya aumentado el dominio de las herramientas por parte de la comunidad y el tiempo que va unido. Es el sueño de todos y para todos a los que nos ha encandilado.

Conclusiones

No cabe duda que Dreams se trata de un juego no para todo el público puesto que su afán de fomentar la creatividad y compartir a la vez que el grado de implicación que requiere si queremos publicar nuestras publicaciones no casa con una parte significativa de los gamers.

Sin embargo, no probar este juego podría ser contraproducente si no queremos perdernos una de las experiencias más únicas que se han visto en años en términos de imaginación y con todas las posibilidades que ofrece, demostrando que el momento de forma actual de la Playstation 4 es excelente antes de la publicación de The Last of Us 2 o Ghost of Tsushima, que serán dos de los pesos pesados con los que cerrará un año cuya guinda será el estreno de Playstation 5.

Precisament será la Playstation 5 la que ofrecerá un mayor recorrido si cabe para el juego puesto que está confirmado que formará parte de su futuro al igual que el soporte para la realidad virtual, asunto que le va a dar muchísimo más recorrido de lo visto hasta la fecha tanto para el título como para la PSVR.

Soñar es gratis y es obvio pensar que gracias a lo que ha conseguido Media Molecule después de tantos años de desarrollo, Dreams nos ofrece todo ese infinito mundo de posibilidades e incluso más. Mucho más.

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