Cuando se habla de los seis o siete mejores jugadores de la historia se habla de Di Stéfano, Pelé, Maradona, Messi, Cruyff, Ronaldo Nazario o Cristiano Ronaldo y no es casual que todos sean delanteros porque, queramos o no, ya lo dijo Cruyff: “Esto va de meter goles”. Por eso, por el valor del gol, hoy se habla de Haaland y por eso mismo el Madrid en dos partidos ha perdido el liderato, porque esto, repito, va de meter goles.

El Madrid hizo ante el Levante 60 minutos de muy buen fútbol; es verdad que con algunos errores y algún momento de descolocación, propios de este equipo tan asimétrico de Zizou. Además, en su once inicial aparecían dos jugadores (Marcelo e Isco) que mantienen una peculiar relación con sus supuestas posiciones tácticas.

Por una de esas decisiones que hace tiempo ya dejamos de intentar entender, al Madrid le tocaba jugar con un 4-4-2.  Courtois en la portería, Carvajal, Ramos, Varane, Marcelo en la defensa, Casemiro, Kroos, Modric e Isco en medio campo y Hazard acompañando a Benzema en la delantera.

Tras cinco minutos de tanteo, el Madrid se apoderó del balón. Apoyados en un gran Isco, los blancos se asentaron con naturalidad en campo rival. El malagueño supo encontrar espacio y balón siempre a la espalda del medio campo granota. Kroos, Modric y un imperial Sergio Ramos conectaban continuamente con él, lo que obliga a girar defensivamente a los centrocampistas del Levante, dando así opción a que tanto Marcelo como Carvajal pudiesen ganar metros sin grandes riesgos defensivos. Esto es algo que no ocurre cuando el Madrid dibuja un 4-3-3 y le falta ese escalón intermedio.

Con un fútbol de apoyos y pases cortos en banda izquierda, de nuevo la banda fuerte en ataque del equipo, un buen Marcelo se asociaba con afinidad tanto con Hazard como con Benzema. Esto permitía que a su espalda Kroos y Ramos dibujasen cambios de sentido sobre Carvajal y Modric para que estos atacasen, debido al balance defensivo del Levante, su banda débil, la derecha. El Madrid fue metiendo a los levantinos casi en su área y creó bastantes ocasiones de gol. Pero ahí es donde los blancos volvieron a chocar con su verdadera realidad, esa que no es un síntoma, sino enfermedad: este equipo no tiene gol.

El balance es tremendo: tres 1×1 fallados ante Aitor, sin que el portero tuviera que hacer ninguna gran parada, e innumerables jugadas que terminaron con remates lastimosos o mordidos, algunos de Benzema, Hazard, Modric o Kroos. El ataque del Madrid es un pelotón de fusilamiento cargado con balas de fogueo.

El Madrid se desangró en esos 60 primeros minutos de buen juego, pero sin ninguna contundencia en el remate, hasta el punto de que Karim llegó a centrar hacia atrás un balón solo ante la portería, en un gesto surrealista si pensamos en lo que debe ser un ariete goleador. Pero claro, hablamos de Benzema. El golazo de Morales descontroló al equipo blanco, que perdió sitio y orden; además los cambios de Zizou tampoco solucionaron ningún problema. Desde ese momento hasta el final se volvió a ver al equipo alocado, que jugaba con más corazón que cabeza; aún así el delantero francés tuvo dos ocasiones para empatar el partido, pero insisto: Benzema es Benzema.


Uno por Uno


Zidane: Una vez asumido que su equipo puede salir al campo con más de un sistema y más de un once titular, no sorprendió la presencia de Marcelo, protegiendo así a Mendy. Sí fue más sorprendente que, ante las bajas de Jovic y Bale por enfermedad y con Mariano lesionado (aunque estando sano nunca sea de la partida), no se llevase a Rodrygo, el único delantero con gol de los supuestos suplentes. En cuanto al fútbol, solo un detalle: ¡¡33 centros al área!!. Es es algo que ya sería exagerado teniendo a Santillana, Zamorano o Cristiano Ronaldo como arietes, pero con Benzema y Hazard como puntas es un sinsentido.

Courtois: En su línea de seguridad y concentración hasta que se comió el gol de Morales. Pese a ser un golazo pareció que el belga podría haber hecho bastante más.

Carvajal: En defensa estuvo sobrado, ya que el 4-4-2 de los levantinos hizo que no sufriese un gran agobio. En el gol, la jugada le pilló traspapelado. La ausencia de un extremo en esa banda le permitió tener mucho espacio para desplegarse en ataque, aunque estuvo impreciso en muchas jugadas. Le faltó pausa y calidad en los centros, de los que volvió a abusar en demasiadas ocasiones.

Ramos: Nada más comenzar, Roger le supo buscar con dos o tres choques intencionados que el árbitro debió cortar, lo que le descontroló durante parte del inicio. Poco a poco fue creciendo en el partido hasta terminar siendo posiblemente el mejor jugador blanco. Dio un curso de cambios de sentido izquierda-derecha, y también de cómo saltarse líneas conectando con Isco.

Varane: Estuvo en su papel de escudero que también representa. Sobrio en defensa y correcto con el balón. Muy acertado en un par de acciones dentro del área, en balones que llegaban envenenados buscando a Mayoral.

Marcelo: Sin duda su mejor partido en lo que va de curso. Conectó muy bien con Hazard, aunque de nuevo él, el belga y Benzema exageraran su presencia en banda, desalojando el área, y dejando en el remate a “tanques” como Isco o Modric. Esta vez su banda no fue un coladero, aunque se debió más al trabajo de Ramos y Kroos que al suyo. La pregunta es, siendo su mejor partido ¿es suficiente?.

Casemiro: Dio la sensación de estar cansado, lo que no creo que extrañe a nadie. Lento en alguna jugada, volvió a ser dominante en defensa e insustancial en la circulación del balón.

Modric: Su primera parte fue muy buena, muy inteligente dominando y tacando junto a Carvajal el lado débil de la defensa blaugrana. Pero al croata los partidos se le hacen muy largos. Se movió en zonas de remate, pero esta vez no acertó con ninguno; es más, dejó un par de disparos mordidos impropios de un jugador de su clase. En la segunda parte desapareció.

Kroos: Con un trabajo menos brillante que en otras ocasiones, él y Ramos movieron el ataque del Madrid de lado a lado con precisión. Colocado continuamente por detrás de Marcelo, facilitó continuamente que el Madrid saliera jugando desde atrás, situandose como falso lateral en la base de la jugada.

Isco: Junto a Ramos sin duda el mejor del Madrid. Leyó a la perfección el partido y cómo dañar la defensa del Levante, recibiendo a la espalda de Vukcevic y Campaña. Aun le falta chispa en ataque y sobre todo acierto en algunas jugadas y remates.

Hazard: Estaba haciendo un partido aceptable, aunque emborronado por dos fallos ante el gol, uno de ellos imperdonable, cuando se volvió a lesionar. Se entendió bien con marcelo y Karim, aunque abusaron del tuya mía sin profundidad. No es Cristiano, es otra cosa, más dribling y desborde, y muchísimo menos remate, pero el Madrid necesita un buen número de goles de su cosecha. Hoy los falló.

Benzema: El Madrid necesita mucho más de su versión rematadora que de su versión pelotero. Esta vez volvimos al fino y elegante Karim fuera del área, desesperante en el remate, al delantero que necesita de un 9 a su lado, pero en este Madrid el nueve es él. Yo le veo tieso físicamente, falto de esa chispa que tenía hace unos meses, pero sigue jugándolo todo siempre como Casemiro.

Vinicius: El brasileño no puede salir como revulsivo con pocos minutos por delante porque se acelera aun más. Dejó una buena jugada que Benzema no acertó a rematar en condiciones.

Lucas Vázquez: Apenas si tocó el balón. Salió con el equipo desmoronándose, y su juego no da orden sino trabajo.

Valverde: Jugó 8 minutos…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here