Pocos regalos de navidad mejores ha habido este año. También, pocos tan baratos. Hoy los 20 millones desembolsados por el Borussia Dortmund estas navidades suenan a calderilla ante el monstruo que crece a orillas del Rhur. El 29 de diciembre de 2019 el mercado invernal sufría un espasmo tras confirmarse el fichaje de Erling Haaland por la entidad de Renania-Westfalia. El chico de 19 años ya había llamado la atención de media Europa después de convertirse en la referencia ofensiva del RB Salzburgo y sobre todo tras golear en Champions, con un hat-trick ante el Genk. También hubo víctimas de más postín, en San Paolo o en Anfield, ya saben cómo se las gasta. “A pesar de las ofertas de los mejores clubes de toda Europa, Erling Haaland se ha decidido por el Borussia. Nuestra persistencia ha valido la pena”, comentaba con una sonrisa de oreja a oreja Hans Watzke, CEO del club alemán, nada más hacerse oficial el fichaje.

El Borussia Dortmund lo había vuelto a hacer. No era la primera vez que Michael Zorc, director deportivo de los Borusser, y Watzke se llevaban el gato al agua y se adelantaban a los mejores clubes del Viejo Continente para vestir de amarillo a una de las perlas de fútbol europeo. Porque es cierto que Haaland estaba agujereando redes en la poco exigente liga austriaca (16 goles en 14 partidos, a lo que hay que sumar 6 asistencias), pero también lo es que sus actuaciones en Champions no podían ser más definitorias (8 goles en 6 encuentros) con grandes partidos ante equipos como el Nápoles o el Liverpool. Su aparición recordaba a la de Mbappé por contundencia y olfato goleador, aunque tanto en estilo como en estética fueran la noche y el día.

Haaland es un cazagoles a la vieja usanza que activa su voracidad a medida que se aproxima al área, su hábitat natural. Ahí detecta como pocos los espacios a atacar y su corpulencia hace el resto. Erling es un tren de mercancías vestido hoy de amarillo, preparado ya para chocar y salir victorioso ante los mejores centrales del continente. Y es que pese a su envergadura (1,94m y 87 kg) no es lento. Su inteligencia para detectar las zonas débiles de las retaguardias rivales y los momentos en que alejarse de la jugada o suponer un apoyo en la continuación se han podido apreciar en esta Champions. Anoche ante el PSG dejó buena muestra de su catálogo con dos nuevos goles.

Con esas dos dianas no solo volvió a ser el protagonista del partido, sino que marcó un nuevo hito histórico en la competición. Leo Messi necesitó 23 partidos para marcar 10 goles en la máxima competición de clubes que existe. A Cristiano Ronaldo le costó 37. La última gran aparición hasta ahora, Kilian Mbappé bajó el listón a quince. Haaland solo ha necesitado SIETE. Así en mayúsculas. Para coronar su última actuación, Erling también dejó para la galería uno de esos vídeos virales que crecen a golpe de retuit en las redes. Sus 60 metros en 6,64 segundos se quedó a solo 30 centésimas del récord del mundo de la distancia en propiedad del estadounidense Christian Coleman desde el 19 de enero de 2018 (6,34s). El vídeo ya ha dado la vuelta al mundo y aunque deja claro el atleta que se esconde bajo ese corpachón, habría que poner en solfa el registro. Coleman lo hizo saliendo desde los tacos de salida. Un diferencia fundamental.

En cualquier caso, habrá otros récords que Haaland se terminará llevando por delante. Un último vistazo a sus números este año nos habla del amanecer de un delantero de época. El noruego lleva disputado 29 partidos esta temporada y ha perforado las redes en 39 ocasiones. Solo entre agosto y febrero ya ha hecho seis hat-trick, uno de ellos en Champions League (frente al Genk), y otro en su debut en Bundesliga con el Borussia Dortmund. Desde que aterrizó en el Signal Iduna Park ha marcado 11 goles en tan solo siete encuentros. El rendimiento inmediato era esto. Por último, sus 10 goles en Champions son más que los que han marcado en la misma competición el Atlético de Madrid o el FC Barcelona.

Un Laureus para el Borussia

Detrás de la bicefalia Zorc-Watzke, se esconden uno de los mejores equipos de scouting y seguimiento del mundo. Las oficinas del BVB bullen en busca de talento joven, de oportunidades de mercado y de perlas que pulir en el frenético fútbol alemán. Ahora con Favré a los mandos, un técnico que apuesta por el talento sin mirar la edad que marca el dni, la fórmula sigue perfeccionándose pero los logros de la secretaría técnica del Borussia vienen de lejos. Por Lewandowski y Gundogan pagaron cinco millones de euros por cada uno, por Aubmeyang, sustituto del primero pagaron 13 millones, mientras que la inversión en Reus ascendió hasta los 17. Algo menos pagaron por Ousmane Dembelé (15) e incluso menos por Jadon Sancho (9). Irrisorio resultan hoy los 250.000 euros pagados por Pulisic.

De esas inversiones solo Jadon Sancho y Marco Reus se mantienen en el club. Mientras tanto en Dortmund han recaudado 260 millones de euros. Si en los Laureus, entregados esta semana en Berlín, quieren ampliar la nómina de premios que empiecen a galardonar a los mejores buscadores de talento joven. El Borussia se lo llevaría de calle.

Y es que lo difícil, por paradójico que parezca, es apostar por el talento incipiente. Por la voracidad del joven sin prejuicios, del delantero sin cicatrices. La Juventus y sobre todo el Manchester United intentaron hasta el final hacerse con su fichaje. Especialmente significativo resultó la negativa a los red devils, ya que Ole Gunnar Solskjaer conocía bien al chico rubio. Había sido su primer entrenador en el Molde, antes de saltar a Salzburgo. Pero el United es hoy una postal del pasado y Erling, un recién llegado a la élite, necesitaba emociones más fuertes que una heráldica gloriosa. Tampoco otros más potentes deportivamente han prestado atención al rubio de ojos azules. Ni Barça ni Madrid se decidieron a apostar por él. El salario, su adaptación al equipo, su incompatibilidad con el estilo de juego azulgrana o la imposibilidad de asegurarle un puesto en el once inicial han sido algunos de los argumentos esgrimidos por unos y otros. Tampoco el Atleti lo contempló a la espera de que Costa se recuperara y de que Cavani por un precio similar no se terminara de hacer.

Mientras tanto Erlign Braut Haaland está dejando en evidencia a todos aquellos que creían que este noruego de 1,94 metros no estaba todavía preparado para las grandes ligas europeas. Dortmund parece hoy el ecosistema perfecto para seguir creciendo y rompiendo récords goleadores, aunque si su progresión y sus registros goleadores mantienen este ritmo endiablado, quizá el próximo verano vuelva a protagonizar el traspaso multimillonario del verano. Su valor de mercado según la reputada web Transfermarkt asciende ya a 60 millones de euros. Haaland se revaloriza a cada gol, como esas coreografías de La La Land, en las que la siguiente superaba a la anterior. En La ciudad de las estrellas, el noruego ya es una de ellas.

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