Y lamento ser yo, reconocido madridista de pro el que lo diga, pero la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, y seguir manteniendo esta mentira no le hace bien a nadie y mucho menos a ese madridismo cerril y mesetario que no representa a nadie y al que hay que abrirle los ojos de una vez por todas.

Para comenzar, quisiera decir que cuando se inició esta infausta competición en 1955, en España gobernaba con mano de hierro el muy temido Generalísimo Franco, ante quien temblaban de pies a cabeza, con solo oír su nombre, en Gran Bretaña, Francia y Alemania, e incluso Nikita Jruschov en su pequeña Unión Soviética se escondía debajo de la cama si se lo nombraban. Todos, absolutamente todos los gobernantes de esos países, mandaban llamar a los presidentes de los clubes que se enviaban a jugar contra el Real Madrid a conminarlos a que se dejasen ganar por miedo a que el Generalísimo, con su omnipotente poder, enviase a la Brigada Motorizada Brunete a conquistar sus países y destruirlos por completo, como hormigas.

Por otra parte, de todo el mundo es sabido que Di Stéfano era paralítico y se movía en silla de ruedas, pero que con un tan ingenioso como adelantado artefacto que articulaba cables invisibles se lograba que pareciese que corría por el campo arriba y abajo, una y otra vez. En esos momentos ayudaron y mucho las dotes dramáticas y artísticas del insigne argentino, que ponía cara de ir corriendo a toda velocidad cuando se precisaba, quedando para las fotos de inicio y de la posterior rueda de prensa, tan difíciles para mantener el engaño ante la opinión pública, los retoques que le hacía Miguel Ambrosio Zaragoza, insigne autor del régimen que diseñó al muy fascista Capitán Trueno y que le ponía a Don Alfredo piernas y poses varias.

Dicho esto, y por sentar unas bases sólidas sobre las que construir el edificio de la objetividad y la cordura, se debería decir que para que una Champions sirva y cuente como Dios manda, en principio, deberían haber sido filmadas y grabadas en color, debiendo ser destruida cualquier copia que no sea así. Sólo se deberían tener en cuenta si Koeman marca un gol de falta o si los goles los meten Etoo o Messi, porque, si no es así, lamento decir que esa Champions que usted admira e idolatra no sirve más que como feo jarrón que ocultar tras una puerta a la espera de ser enviado a la basura un año de estos.

Y eso sin entrar en que, aun siendo a color no todas valen tampoco. Por poner un ejemplo: el que marcó el gol en la final de 1998, no recuerdo qué equipos jugaban, estaba en fuera de juego, como en la final del 2000 donde el delantero que marcó el gol de cabeza, casi también lo estaba, ni tampoco sirve la que se llevó el equipo que venció en 2002, porque el segundo gol fue un churro y además luego casi les empatan, pero tuvieron suerte. Tampoco son válidas esas abominaciones en las que se marca en el minuto 93, así que no me cuenten milongas que no me sirven, ni me van a convencer porque una auténtica  Copa de Europa de gente de bien, de gent amb seny, una orejona que lucir y que nadie nunca jamás pueda discutir, solo puede ser ganada por Pep Guardiola. Esto es así y así ha de seguir siendo. En color y con gol de Messi.

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