Hola, Emmanuel.

Me da pena la gente que no vuelve con ilusión a casa después del trabajo porque quiere decir que lo que le espera allí no le hace feliz. Esas personas que alargan su jornada laboral para pasar el menor tiempo posible con quien se supone que debería pasarlo mejor. Me da pena el Madrid, que dejó de decir aquello de ‘no place like home’ (como en casa en ningún sitio), como si las maldiciones del miedo escénico y los 90 minutos molto longos se hubieran rebelado contra su creador. Quizás en un futuro, cuando cada jornada se disputen partidos en un continente diferente y el significado de jugar de local ya no sea literal, el Madrid tendrá camino avanzado. Pero cuesta acostumbrarse a preferir ser huésped antes que anfitrión.

Se avecinan tiempos que reclaman paciencia en el Bernabéu, incluso si consigue pasar la eliminatoria contra el City, porque el milagro de la década ya ocurrió en 2016 cuando levantó La Undécima. El Madrid necesita seguir con la transición que ya ha comenzado este año (Valverde y Mendy se han asentado en el once) y seguir relevando cada verano a dos o tres de los titulares del gran ciclo ganador en Europa. Regresará Achraf, volverá Odegaard tarde (en 2021) o temprano (en junio) y habrá que ir pensando en quién va a ser el próximo nueve (¿confiar en Jovic?).

Pero para que la renovación paulatina siga su curso, el Madrid debe ganar para que no salte todo por los aires dos o tres veces cada temporada. La Liga son los cimientos que deben sostener el nuevo proyecto que pueda volver a aspirar a ser campeón de Europa en un plazo de tres o cuatro años. No hablo de ganar, porque no siempre ganan los mejores, bien lo sabe el Madrid por exceso (2016) y por defecto (2003). Así que coincido contigo en que es la Liga la que marca la senda a seguir y añado que la Champions nunca puede ser un objetivo: fracasarás casi siempre.

Me preguntabas, ahora que estamos a las puertas del Clásico, si de verdad veía tanta diferencia entre Madrid y Barça (hace una semana el Madrid era líder y no se había acercado a la punta del precipicio en Europa) y te diré que fueron los turbios asuntos extradeportivos del Barça los que reflejaban una luz que engrandecía al Madrid. Siempre tuve esa sensación, incluso cuando más fuerte parecía el Madrid, allá en Arabia (no puede sorprender que estuviera mejor en el sitio más distinto a casa). Los de Zidane han perdido parte de la solidez con la que les daba para ganar por poco y no han recuperado nada de talento, que se volvió con Hazard a la enfermería. Hay imágenes que definen temporadas y la del belga cojeando en el Ciutat de Valencia es una de ellas.

Sólo la foto de la celebración de la Liga en Cibeles puede sustituir a la de la segunda lesión de Hazard en el momento clave de la temporada. A pesar de Messi y de que el Madrid corre el riesgo de quedarse a cinco puntos del líder el domingo, creo que hay un 50% de posibilidades de que eso ocurra porque el Barça me transmite la misma seguridad que el Madrid: sólo falta elegir el momento de subirse al coche escoba. ¿Y a ti?

Un abrazo,

Juan Carlos.

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