Si algo es cada día más evidente en los partidos del Madrid, no es solo que los delanteros blancos no tengan gol, es que carece de un contexto ofensivo reconocible. Hace siete jornadas que ningún delantero blanco hace un gol, pero es que viendo jugar al Madrid tampoco parece fácil que ninguno de ellos lo pueda hacer, o al menos que lo haga de la forma que debería ser más lógica y es en una jugada de ataque.

El Real Madrid se fue de Valladolid líder, pero con una carencia que en fútbol es muy preocupante si apuestas a ganarlo todo. Esa carencia se llama gol, pero no solo gol como el remate que sube al marcador, le falta gol como idea de juego que te lleva al gol.

Zidane propuso ante los de Sergio González un 4-4-2 con varias novedades. De entrada, sumaba a Nacho a su pareja de centrales titular, supliendo al sancionado Carvajal en el lateral derecho, y Mendy volvía a la titularidad en el lateral zurdo. Colocaba cuatro centrocampistas con Casemiro- Kroos- Modric- Isco, y dejaba en punta a Benzemá y a Rodrygo, este caído a banda derecha, pero con libertad para moverse por todo el frente de ataque.

Los primeros minutos fueron de presión de los madrileños sobre la salida de la pelota de los vallisoletanos, recuperando con ella continuamente la posesión, pero con muy poca renta ofensiva. El Madrid tenía la pelota pero no dañaba y apenas si remataba a puerta, y así, poco a poco, se fue nivelando la contienda. A los de Zidane les faltaba fluidez con el balón, les costaba salir jugando desde atrás y se chocaban una y otra vez con su propio sistema. Kroos, como tantas otras veces, bajaba a ayudar en la izquierda a un Mendy reñido con la pelota, de la misma forma que Isco también bajaba por el centro a ayudar a Casemiro en la base de la jugada; eso dejaba solo a Modric como posible receptor en el siguiente escalón, ya que en esa fase del juego el brasileño se desentiende bastante de entrar en contacto con el balón.

El Madrid tenía la pelota, pero tres de sus centrocampistas se movían a una altura que permitía al Valladolid defender con normalidad y sin necesidad de un gran esfuerzo físico. Además, Modric, pese a algunos buenos gestos técnicos, era incapaz en esa segunda línea de conectar ni con Rodrygo ni con un Benzema ausente. Zizou había dotado al Madrid de un fuerte juego interior con los cuatro centrocampistas más Karim, regalándole las bandas a Mendy y Nacho, pero de nuevo se constató que dar protagonismo ofensivo a estos jugadores condena al ataque a convertirse en muchos momentos en un juego que abusa de centros al área sin ninguna calidad en los envíos. Los blancos, hoy de azul oscuro, tenían la pelota pero la movían sin velocidad y sin peligro. Y esto, el peligro, es la segunda evidencia que desde hace tiempo señala al Madrid. Hoy es el quinto partido seguido de Liga en el que no marca ningún un delantero blanco y si contamos Champions y Supercopa fueron nueve hasta que ante Unionistas marcó Bale, que no lo hacía desde septiembre, y eso señala a los jugadores, pero también al sistema con el que el Madrid ataca.

En la segunda parte, el Madrid movió con más velocidad el balón, el juego se situó en la frontal del área de los de Sergio y, como dice el refrán, tanto va el cántaro a la fuente que, aunque no había una gran claridad en las acciones, en uno de los muchos balones colgados al área, Nacho hizo el 0-1. No es casual que los remates más peligrosos del Madrid fueran tres remates de cabeza y que estos, el gol de Nacho, el anulado a Casemiro y el que rozó el palo de Benzema, fuesen balones colgados por Kroos (dos) y Rodrygo y no por los dos laterales.

Posiblemente la recuperación de Hazard dé soluciones ofensivas desde lo individual, pero al Madrid le cuesta un mundo crear superioridades en ataque desde la pizarra y Ronaldo ya no viste de blanco para tapar y solucionarlo todo con sus goles.


Uno por Uno


Zidane: En el Nuevo Zorrilla asistimos al enésimo salto mortal en cuanto a las decisiones de Zizou a la hora de presentar un once y, de nuevo, quien lo entienda que lo explique; yo renuncio a intentar entender las razones tácticas por las que el Madrid un día juega con unos y al siguiente con otros; por qué un día juega con dos extremos en un 4-3-3 y al siguiente con cuatro centrocampistas en un 4-4-2; por qué un jugador pasa de titular a no viajar y viceversa; por qué Casemiro y Valverde juegan los noventa minutos ante el Unionistas, un 2ªB; la razón por la que Benzema y el brasileño nunca rotan; por qué en mitad de una temporada decides quedarte sin un lateral derecho suplente; o como teniendo a Asensio, Hazard y Bale lesionados y no contando con Mariano, en el partido en el que te puedes poner líder y dar un golpe moral a culés y rojiblancos, se hace una convocatoria con solo tres delanteros ( Karim -Rodrygo – Jovic) y dejas en Madrid a Vinicius. Supongo que es lo que tenemos los simples mortales y es que no entendemos a los genios.

Courtois: Otro partido más con la puerta a cero. Michel le intentó sorprender con un córner olímpico que resolvió con una buena parada y se vio obligado a otra buena estirada en un lanzamiento lateral que midió mal.

Nacho: Como lateral, el de Alcalá no pasa de ser un parche, un jugador que defiende bien, disciplinado, rápido y que no hace tonterías, pero en el fútbol actual los laterales tienen un gran protagonismo en ataque y en esa fase Nacho es un jugador limitadísimo, sin calidad ni para doblar ni para centrar con precisión.

Varane: Otro día más en la oficina si juega junto a Ramos. Bien en labores defensivas donde ya conocemos de sobra sus virtudes, dominó con solvencia a un jugador tan dinámico como Unai. Asumió su labor de complemento cuando hay que jugar el balón, ya que el peso lo llevó el de Camas.

Ramos: A los pocos minutos, Fede se le fue con una facilidad que llamó la atención y eso posiblemente le hizo centrarse. Sergi Guardiola terminó desesperado, ya que nunca pudo ganar duelos con el camero. Cerró un muy buen partido, serio en defensa y dominante en la salida de balón, en la que volvió a asociarse con jerarquía con Kroos. En la segunda mitad echó la defensa muy arriba en busca de ganar ese partido que se estaba complicando.

Mendy: El francés es Jekyll y Hyde. En defensa es un futbolista seguro y fiable, aunque en la segunda mitad tuvo que corregir un error propio al quedarse colgado en un fuera de juego. Pero en ataque es una absoluta nadería, eso sí, con mucha presencia, lo cual es casi peor, porque participó mucho, pero de él nada salió de calidad. Curioso, siendo zurdo, sus centros al área nunca llevan calidad, pero al menos tienen más intención cuando los hace con la pierna derecha… Curioso.

Casemiro: Su poca aportación en la salida del balón, obligó a Kroos y a Isco a bajar mucho a la base de la jugada, lo cual volvió a desescalonar el medio campo blanco, ya que colocó a dos de los interiores a una altura muy baja y así facilitó la presión del Valladolid. En defensa estuvo menos brillante, aunque es evidente la entidad que el brasileño da este equipo.

Kroos: Le costó entrar en el partido por varias razones; una muy importante es que de momento su sociedad con Mendy es inexistente; la otra es que continuamente tiene que modificar su posición para asumir el trabajo en la salida del balón que Casemiro no hace, lo cual le lleva a buscar a Modric para asociarse. Una vez que encontró su acomodo en el partido, se adueño de él y terminó siendo posiblemente el mejor jugador de los de Zidane..

Modric: Le sobran talento y calidad, pero le faltan piernas y pulmones. Como a todo el medio campo blanco le costó encontrar su sitio y sobre todo encontrar el ritmo para acelerar el juego del equipo. No se asoció nunca con los puntas en una desconexión que dejó al Madrid sin juego ofensivo en la primera mitad. Muy flojito su partido.

Isco: Se movió con calidad y determinación por todo el campo, ayudando a Casemiro en la salida del balón por el carril central. Supo asociarse con Kroos en ese juego de pases, pero nunca apareció con peligro en ataque. Fue de más a menos y padeció la falta de movimientos y desmarques de los dos delanteros.

Rodrygo: Intentó cosas, pero sigue siendo víctima de su físico. Dejó tres o cuatro buenas acciones más por la idea que por la ejecución y buenos toques de calidad en tierra de nadie. Valladolid fue otro día más en su máster para ser jugador del Madrid.

Benzema: Cuando convivía con Cristiano, estos periodos de ausencia de cara al gol, siendo importantes, no eran decisivos, pero que lleve seis partidos sin hacer un gol es un lastre que este Madrid no se puede permitir. Sin gol y sin apenas participación, mal partido del francés.

Lucas Vázquez: Poco entendible su presencia y no la de Vinicius. Jugó 20 minutos y apenas tuvo peso.

Valverde y Jovic: Cambios para perder tiempo, de esos que se hacen con los críos, pero que Zidane nunca haría con Modric o Kroos.

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