La figura del base-escolta esloveno Luka Doncic volvió a brillar de manera especial en la noche del día de Reyes y dejó a los seguidores de su equipo de los Mavericks de Dallas un regalo especial de un baloncesto exquisito y dominante que le aseguró su undécimo triple-doble de la temporada y el triunfo al imponerse por 118-110 a los Bulls de Chicago.

Doncic anotó 38 puntos, incluidos 21 en el tercer periodo, que fueron los que decidieron el triunfo de los Mavericks (23-13) que los volvió al camino ganador y en la lucha por el liderato de la División Suroeste con los Rockets de Houston (24-11) que tuvieron jornada de descanso.

El exjugador del Real Madrid, en los 34 minutos que estuvo en la pista del American Airlines Center de Dallas, con un lleno de 20.238 aficionados entregados por completo a sus genialidades, anotó 14 de 24 tiros de campo, incluidos 5 de 10 triples, y 5 de 9 desde la línea de personal.

Doncic dominó en el juego interior con 11 rebotes, incluidos 10 defensivos, repartió 10 asistencias, puso un tapón, perdió tres balones y cometió dos faltas personales.

Su inspiración encestadora fue explosiva en los últimos 5:35 minutos del tercer periodo cuando anotó 17 de los 19 tantos conseguidos por los Mavericks, que permitió a su equipo romper el empate que se daba en el marcador a 69.

Doncic, de 20 años, anotó un triple que dio a los Mavericks la ventaja parcial de 72-69, que ya no dejarían el resto del camino.

La aportación de Doncic en todas las facetas del juego volvió a ser decisiva para los Mavericks que siguieron sin el ala-pívot letón Kristaps Porzingis, que se perdió el cuarto partido consecutivo debido al dolor que sufre en la rodilla derecha.

Doncic anotó al menos 20 puntos en un cuarto por segunda vez esta temporada, además de encestar tres triples en ese periodo decisivo del partido y logró otras cuatro canastas, incluido un tiro en suspensión mientras le hacían falta y su único error fue perder el tiro libre posterior.

El jugador franquicia de los Mavericks, que cada día se consolida más como candidato al premio de Más Valioso (MVP) de la liga llegó al undécimo triple-doble en lo que va de temporada y se consolida como líder de la liga en esa faceta estadística.

El alero estrella de Los Angeles Lakers, LeBron James, ocupa el segundo lugar con nueve triples-dobles, el último conseguido la noche del domingo en el partido que disputaron ante los Pistons de Detroit.

El ala-pívot Dwight Powell agregó 16 puntos como segundo máximo encestador de los Mavericks al estar perfecto en los tiros a canasta con 6 de 6 y 4 de 4 desde la línea de personal.

El base puertorriqueño José Juan Barea salió de nuevo de titular de los Mavericks y en los 15 minutos que jugó aportó dos puntos tras anotar 1 de 2 tiros de campo, además capturó un rebote, dio una asistencia, recuperó un balón y perdió cinco, lo que hizo que no estuviese mucho tiempo en la pista.

Los Bulls perdieron al pívot Wendell Carter Jr. por una aparente lesión en el tobillo derecho cuando quedaban 8:25 minutos por jugarse en el tercer cuarto, al caer mal sobre el pie de Powell, y tuvo que abandonar el campo en una silla de ruedas.

Chicago logró una racha de 2-10 después de la lesión de Carter para empatar el marcador a 69 antes de que Doncic comenzase con su exhibición.

El ala-pívot finlandés Lauri Markkanen lideró a los Bulls con 26 puntos, comenzando el juego a pesar de sufrir un esguince en el tobillo izquierdo el sábado por la noche contra los Celtics de Boston. Pero tras pasar su condición de dudoso a cuestionable durante la ronda de tiros a canasta de la mañana, cuando se probó el tobillo durante los calentamientos antes del partido, el mismo respondió y decidió jugar.

Markkanen anotó 10 puntos rápidos, pero fue superado por otro jugador que no estaba seguro de jugar en el día, el alero Tim Hardaway Jr., de los Mavericks, quien anotó 14 puntos en el primer cuarto después de perderse los últimos tres partidos con una tensión en el tendón de la corva izquierda. Hardaway terminó con 15 puntos.

Los Bulls superaron una desventaja temprana de 10 puntos y tomaron la delantera en el segundo cuarto con una racha de 0-10 que incluyó un robo de balón del ala-pívot Thaddeus Young a Doncic cerca de la mitad de la cancha y el posterior mate de dos tantos.

Los Mavericks se recuperaron para irse al descanso con la ventaja parcial de 61-55 y luego esperar la reacción de Doncic, que se convirtió en los Reyes Magos que dejaron al equipo de Dallas otro triunfo, pues sin sus genialidades no hubiese sido posible.

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