La séptima jornada en Melbourne Park deparó los primeros cruces de cuartos de final que enfrentarán al serbio Novak Djokovic contra el canadiense Milos Raonic, y el suizo Roger Federer contra el estadounidense Tennys Sandgren, la gran sorpresa este año.

El vigente campeón Djokovic redujo a un combativo Diego Schwartzman (14), único argentino vivo en los octavos de final, tras superarle por un cómodo 6-3, 6-4 y 6-4, por lo que se enfrentará este martes al canadiense Milos Raonic, verdugo del croata Marin Cilic.

Tampoco inquietó al rey de Melbourne el jugador porteño, quien llegaba a la cita con grandes sensaciones tras superar sin complicaciones sus dos primeros escollos, y cayó en su dominio tras conceder una rotura en cada una de las tres mangas.

No le faltó razón al menudo tenista argentino cuando garantizó que competiría de tú a tú al poseedor de siete títulos en Australia, pero le faltó el ingrediente extra indispensable para confirmar la sorpresa ante este tipo de rivales.

El de Belgrado volvió a cuajar una brillante actuación al servicio después de conservarlo durante todo el partido excepto en un juego contra uno de los grandes restadores del circuito como lo es Schwartzman. En su anterior victoria ante el japonés Yoshihito Nishioka tan sólo perdió dos puntos al saque en los dos primeros sets.

Respecto a su próxima cita, el canadiense Raonic llega con fuerza tras superar una carrera de obstáculos para acceder a los cuartos de final, ronda en la que cayó en la edición de 2019. Sus víctimas hasta la fecha fueron el croata Marin Cilic, el griego Stefanos Tsitsipas (6), el alemán Philipp Kohlschreiber, quien se retiró antes del encuentro, y el italiano repescado de la previa Lorenzo Giustino.

Roger Federer, por su parte, resolvió con comodidad y venció al húngaro Marton Fucsovics por 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2.

El partido transcurrió en un horario semejante y en el mismo escenario de su duelo anterior con el local John Millman, la Rod Laver Arena, y Federer, tras perder el primer parcial, se mostró intratable ante Fucsovics. Preservó su servicio con facilidad, tal y como hizo en sus dos primeros partidos ante el estadounidense Steve Johnson y el serbio Filip Krajinovic, y aprovechó al resto las oportunidades concedidas por su rival.

Federer ya fue su verdugo en la misma ronda y competición en la edición de 2018 cuando se impuso en tres sets.

Además, la victoria confirmó al tenista de Basilea como el jugador que más veces accedió a unos cuartos de final en Melbourne Park (15) en una clasificación en la que está seguido por el australiano John Newcombe (14).

Respecto a su nuevo rival, Tennys Sandgren, el de Tennessee (Estados Unidos) nunca se enfrentó en el pasado al campeón de veinte títulos Grand Slam a pesar de haber logrado resultados positivos en competiciónes major como los cuartos de final cosechados en Australia en 2018 o los octavos alcanzados en la última edición de Wimbledon.

Sandgren se ha confirmado como uno de los jugadores revelación de este torneo después de despedir del cuadro a los italianos Matteo Berrettini (8) y Fabio Fognini (12), en segunda y cuarta ronda respectivamente. 

El suizo se permitió una broma sobre el nombre de su próxima rival: «He jugado mucho tenis, pero nunca contra Tennys. «Díos bendiga a los padres de este chaval por llamarle así”, empezó su entrevista McEnroe, a lo que Federer añadió riendo: “No tiene pinta de ser un jugador de béisbol, desde luego».

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here