Zidane, como ante el Valencia, valoró las ausencias de Hazard y Bale, el perfil del Atleti y, sin duda, lo que vio en la semifinal de colchoneros y culés. Todo eso volvió a condicionar su alineación y su decisión fue jugar la final de la Supercopa con el mismo once. No obstante, el míster sí hizo un cambio muy llamativo. Ante los de Simeone, Zidane colocó a Valverde mucho más abierto a banda, dejando el carril interior a Modric. Supongo que la idea era tapar las subidas de Lodi y a la vez castigar su espalda, lo que obligaba a Saúl, interior en ese lado, a mirar hacia atrás. Es obvio que vio el daño que el Barça le hizo al Atleti con Vidal cargando en esa zona días antes.

La decisión parecía acertada, más si pensamos que a Joao Félix le cuesta balancear en defensa, lo que permitía a Carvajal buscar 2×1 contra el brasileño. En la izquierda Mendy volvía a jugar a mucha altura para obligar a Correa a variar su marca e intentar tapar con el francés a Trippier, dejando a los de Simeone casi sin juego por banda, aunque el precio fuera que Isco volviese a correr muchísimos kilómetros.

Simeone colocó un trivote con Thomas junto a Herrera y Saúl jugando por dentro y a Correa muy pendiente de defender su banda. Su plan quería impedir la progresión del Madrid tocando y tocando por el centro como hizo ante los de Celades. Además, para potenciar ese carril central, sumó al portugués en la media punta, dejando muy solo a Morata en su lucha con los centrales. El resultado fue que no hubo un claro dominador en cuanto al juego, pero sí en cuanto a la posesión del balón, aunque no tener la pelota no es inhabitual en el Atleti. Ni parece que se sientan incómodos jugando sin él.

El Madrid tenía el balón pero no llevaba ningún peligro. Realmente, y pese a que los blancos tenían más la pelota en su poder, el partido se jugaba a lo que Simeone quería; o sea, mucho juego en el centro del campo, con muchas faltas, con muchas imprecisiones y con pocas ocasiones. Las oportunidades rojiblancas eran producto de errores individuales en la defensa del Madrid (Ramos y Carvajal). Las blancas llegaban gracias a lo que Isco generaba con su movilidad, pero sin nada arriba. Con los balones a la olla, lo único que logró el Real Madrid fue convertir a Felipe, un buen central con un poderoso juego aéreo, en el mejor jugador colchonero.

Con este Atleti agazapado y buscando contras, y un Madrid con algunos momentos brillantes de juego pero sin pólvora, trascurrieron los 90 minutos. Oblak y Courtois hicieron un par de buenas paradas, Morata falló una clara lo mismo que Valverde y poco más.

La prorroga nos dejó a dos equipos muy cansados y a un Simeone temeroso de perder: tres de sus cambios fueron meter dos defensas Arias y Savic, y a un medio centro defensivo, Llorente. Mariano, Vinivius y Rodrygo fueron los cambios de Zidane y ninguno tuvo relevancia en el juego, lo que nos trasladó a los penaltis, y de nuevo a un escenario conocido.

Con el fallo de Saúl en el primer lanzamiento y la pobre actitud gestual de Oblak en la portería quedó todo visto para sentencia. El Madrid se hacía con la primera Supercopa en su nuevo formato y mandaba un aviso a caminantes, como decía Di Stefano: «Las finales no se juegan, se ganan».

ZIDANE: Hace unas pocas horas, el francés decía de sí mismo que creía que estaba creciendo y se veía mejor entrenador. De momento lo evidente es que no pierde una final y que, acierte más o menos en su planteamiento, la moneda siempre le sale cara. Ante los de Simeone, su decisión más debatible fue colocar a Valverde tan caído a banda derecha, y tan lejos del juego entre líneas que hasta ahora le había beneficiado y con el que había dado tan buen rendimiento. Personalmente creo que con Modric-Valverde intentó crear un “sistema” similar al que el Barça utilizó en la semifinal con la pareja Messi-Vidal. Pero Modric no es Messi ofensivamente y sacar tanto a Valverde del eje restó al Madrid profundidad y presión. Además, la falta de 1×1 del uruguayo le solapó demasiado con Carvajal cuando este le doblaba. Zidane tardó demasiado en los últimos cambios, pero tengo la sensación de que el francés sabe muy bien lo poco que le da algún jugador en ataque y no hace cambios demagógicos.

COURTOIS: De nuevo la puerta a cero. No tuvo mucho trabajo pero le hizo un paradón a Morata y otro a Correa que eran goles, y estuvo muy vivo en una falta de Thomas que buscaba sorprenderle. En su debe, una pelota alta en la que salió a por uvas. Le paró el segundo penalti a Thomas que prácticamente daba la victoria tras el poste de Saúl.

CARVAJAL: Corrió mucho y quiso ayudar mucho en ataque, ya que Joao Felix no le perseguía. La salida de Vitolo le centró más en labores defensivas, en las que se mostró muy solvente, rápido y contundente. En ataque volvió a ser el Carvajal de mucho ímpetu pero poquísimo acierto en sus centros. Por un exceso de confianza, falló de forma incomprensible para un jugador de su veteranía en la jugada que terminó en roja a Valverde.

VARANE: Sobrio y concentrado, Joao Félix no quiso saber nada de lo que pasaba por ahí y prefirió jugar en tierra de nadie, con lo que el francés pudo tener un partido bastante relajado en cuanto a duelos. Seguro con el balón, como siempre, no se complicó la vida y dejó el peso del juego desde atrás a Ramos.

RAMOS: De menos a más, comenzó con un tremendo error de concentración muy del estilo Ramos. Morata prefirió jugarse contra él las carreras a jugárselas contra Varane y el de Camas pasó muchos apuros hasta que el ex madridista, por su tremendo desgaste, fue perdiendo fuelle. Tras el error inicial se puso las pilas y fue creciendo en el partido, aunque su velocidad y su espalda quedasen en varias ocasiones en entredicho.

MENDY: El francés volvió a ser un hueso en defensa. Correa apenas sí pudo irse de él en una jugada y además, como tiene una gran voluntad ofensiva, obligó a Trippier a estar muy pendiente. En ataque volvió a mostrarse tan voluntarioso y presente como desacertado en los centros.

CASEMIRO: Joao Felix se acercó a su espalda para atacar desde ahí, pero Casemiro se lo comió sin esfuerzo. Sin hacer un partido brillante, supo guardar las espaldas de todo el equipo. Extrañó un poco que su socio Valverde jugase tan caído a banda, pero jugar con cinco centrocampistas hace que tenga que correr muchísimo menos. En la segunda mitad Kroos centró más su posición, lo que le permitió alguna aventura ofensiva.

VALVERDE: Zizou le colocó muy pegado a banda y desde ahí le costó algo más tener peso en el partido, aun así, su desgaste físico y su buen manejo del balón le hicieron protagonista de varias jugadas. Falló un gol cantado y fue expulsado por una falta a Morata con la que posiblemente evitó la derrota del Madrid. Elegido MVP del partido, para mí no lo fue.

KROOS: Ahogado por la presión del Atleti, el alemán aun así dejo un número importante de acciones que le valieron al Madrid el dominio de la posesión del balón. Volvió a demostrar que en el juego posicional blanco, él es el jefe.

MODRIC: Jugó un partido muy serio, supo leer los espacios donde dañar el mediocampo atlético y se movió con inteligencia táctica. Menos brillante que en otras ocasiones ,su falta de físico le penalizó en algunas jugadas y le obligó a cometer faltas que se salen de su catálogo. Su prórroga fue un canto a la inteligencia de un jugador veterano.

ISCO: Que Mendy jugase a tanta altura le llevó a poder moverse más por dentro, que es lo que a él le gusta. Su primera mitad fue poco brillante pero muy útil, creando continuamente superioridades en medio campo. Le faltó llegar más al área, pero dejó un buen número de kilómetros corridos con intención.

JOVIC: Algo más participativo que ante el Valencia, su soledad en ataque no le ayudó. Mostró potencia en una arrancada y algún buen balón jugado de espaldas, pero poco más. No ganó ninguno de los múltiples balones aéreos que el Madrid lanzó al área rojiblanca. El partido le vino grande y el sistema no le ayudó.

RODRYGO: Zidane le colocó muy abierto y con la orden de jugarse 1×1 para aprovechar su frescura física, pero Rodrygo apenas logró un desborde. Tuvo el gol en un remate fácil tras un rebote, pero la pegó floja y centrada. En la tanda no se arrugó, tuvo personalidad para lanzar un penalti e hizo gol con un lanzamiento impactante.

MARIANO: El 0-0 final le brindó la oportunidad de jugar media hora de prórroga, y si algo dejó claro es que no es, al menos de momento, un jugador inferior a Jovic. Dinámico, valiente y yendo a por todas, se mostró peligroso sobre todo en los balones colgados al área, donde pareció mucho más útil y poderoso que el serbio.

VINICIUS: Sin tiempo.

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