El golfista norirlandés Rory McIlroy, número 2 del mundo, no jugará en 2020 el torneo del circuito europeo que se disputará en Arabia Saudí (30 de enero-2 de febrero) por razones «morales». Así lo ha explicado McIlroy, que, según Golf Channel, podría haber cobrado por su participación un fijo de 2’5 millones de dólares, la misma tarifa que hubiera correspondido a Tiger Woods, que también ha rechazado jugar en Arabia Saudí.

«La motivación es al 100% moral. Se podría decir que hay muchos países, no solo Arabia Saudí, en los que podríamos encontrar una razón para no ir, pero en este caso simplemente no quiero jugar allí», ha declarado McIlroy.

McIlroy señaló que el Saudi International no es un torneo que le emocione, aunque se trata de la cuarta prueba del calendario europeo que más puntos reparte para el ránking mundial detrás del BMW PGA Championship de Wentworth, la Final de Dubai y el Alfred Dunhill Championship. Concretamente, en 2019 repartió 48 puntos al ganador, lo mismo que el Scottish Open y Abu Dhabi y más que otras Rolex Series como Irlanda, Italia, Sudáfrica o Turquía.

Entre los jugadores que se sí han sido confirmados para jugar en Arabia Saudí están Brooks Koepka, Dustin Johnson, Sergio García y Phil Mickelson.

Arabia Saudí forma parte de los países que han apostado por un «lavado deportivo» para que el foco internacional no se centre en sus violaciones a los derechos humanos. Allí se ha disputado el reciente combate de boxeo entre Anthony Joshua y Andy Ruiz Jr, una pelea que causó controversia debido a su ubicación cerca de la capital.

«Hemos visto que los países del Golfo buscan prestigio y refuerzan su reputación internacional al organizar importantes eventos deportivos», ha manifestado Adam Coogle, de Human Rights Watch para Oriente Medio, antes del combate. «Desafortunadamente, muchos de estos eventos deportivos tienen lugar sin que se aborden las causas profundas de esos problemas de reputación, como los abusos sistemáticos contra los disidentes políticos y activistas, los trabajadores migrantes extranjeros y las mujeres».

En Arabia Saudí es donde se jugará la próxima Supercopa de España (8-12 de enero), una controvertida decisión de la Federación que llevó a Televisión Española a negarse a la transmisión del evento (finalmente lo hará Movistar) y que ha sido criticada por futbolistas como Vero Boquete.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here