Algunos ya tenían mala cara y, las últimas semanas, con tanta lluvia, viento y frio, no han hecho nada por mejorar su salud. Tampoco los resultados, claro, que funcionan mejor que cualquier antibiótico. Emery parecería un palmo mas alto y Pellegrini 5 años más joven si las cosas fueran mejor en sus equipos, pero no es así. Cada día que pasa, tanto ellos como Marco Silva y Solskjaer, aceleran su finiquito con su club.

Posiblemente sea el noruego el que lo tenga más crudo, aunque a su favor cuenta con la incompetencia del Manchester United para tomar decisiones rápidas y correctas. Aún hoy siguen sin director deportivo. No llega ni a la categoría de secreto a voces que el United quería a Pochettino para su ¿proyecto? y que Levy pidió por resolver su contrato una compensación parecida al precio de traspaso de Rodrygo. Puede quedar para otro momento si el precio de compra de un entrenador que está a cargo de 25 jugadores de 30 o 40 millones de euros de media debería ser similar a esos valores o, por qué no, más elevado. Sí sabemos que a Ed Woodward y el United les pareció que no merecía la pena pagar por Pochettino algo menos de la mitad de lo que pagaron por Pogba o Maguire. Sin embargo, Levy ha dejado libre a Pochettino y ha puesto en alerta al Bayern, ahora sin técnico, Real Madrid, Paris Saint Germain y el propio United.

Las opciones de Pochettino para ir al Bernabeu pasan por el desempeño de Zidane y es pronto para que el Madrid se comprometa en uno u otro sentido. En una situación similar se encuentran el PSG y Tuchel, aunque esta relación ya lleva un tiempo y quizá ambas partes se planteen el cambio, y Tuchel también es candidato al banquillo del Bayern. Mientras unos y otros dudan y deciden, el United podría adelantarse. El empate ante el Sheffield United (3-3) tiene algo de fortuito –los locales debieron cerrar el partido– y a Solskjaer se le ven las costuras.

Pochettino, o su sombra, también sobrevuela el Emirates Stadium y el cargo de Unai Emery. La temporada no empezó mal, pero pronto se hizo aparente lo lejos que aún sigue el Arsenal del Liverpool o el City. Además ha dejado que el Chelsea, en plena reconstrucción, sea un equipo mucho más interesante, competitivo y efectivo y que el Leicester le saque los colores. Arteta, antiguo capitán del equipo, es uno de los favoritos a relevar a Emery. Massimiliano Allegri es el otro y este además se va dejando querer por la Premier. Podría darse el caso de que Emery permaneciese en el cargo hasta final de temporada, pero ya nadie le ve ningún futuro en el club más allá de junio. El cambio de fortunas de aquí a entonces debería ser radical, y hoy por hoy todo lo que puede salir mal, sale peor.

El proyecto de Pellegrini también apuntaba cosas interesantes, con unos jugadores de ataque más que ilusionantes (Felipe Anderson, los recuperados Lanzini y Yarmolenko más los fichajes de Haller y Fornals), pero en defensa siguen cometiendo errores de bulto. Un problema es la lesión del portero titular, Fabianski, y el bajísimo rendimiento de su suplente, Roberto. Es sorprendente la nómina de segundos y terceros porteros que tienen los clubes de la Premier League, con la mayoría contando con porteros veteranos, casi semiretirados. Pellegrini no ha caído en un club precisamente tranquilo. Los aficionados del West Ham sufren delirios de grandeza (se consideran los verdaderos ganadores del Mundial 66′) y el club tiene a su mando a empresarios de gatillo rápido. Por si esto fuera poco, el favorito elegido por los medios de comunicación es Rafa Benítez, que seguramente estará encantando de volver a Inglaterra tras su experiencia en China, sin olvidar que ya se rumoreaba temporadas atrás que el West Ham le haría una oferta.

Quien parece tener las horas verdaderamente contadas es Marco Silva, el entrenador del Everton. El portugués, tras perder en casa 0-2 con el Norwich City, ha logrado perder contra los 3 equipos recién ascendidos y por el mismo marcador: 0-2 ganó el Sheffield United en Goodison Park y 2-0 el Aston Villa en Birmingham. Si hay algo que pueda beneficiar a Marco Silva es que las quinielas no dan un favorito claro para sustituirle. Algunos aficionados han pedido también y sin tapujos a Benítez, dispuestos a olvidar su pasado “red” y valorando su gran relación con la ciudad y que su familia sigue viviendo allí. Cómo está el fútbol en Inglaterra que los aficionados del Arsenal aceptarían al exentrenador del Tottenham y los del Everton casi ruegan por el que hizo campeón de Europa al Liverpool.

La prensa inglesa hace referencia a esta situación como the sack race, que se puede traducir como una carrera de sacos, pero también es la carrera por el despido. Silva, Emery, Pellegrini, Solskjaer… ¿quién limpiara su despacho primero? ¿Quien será capaz de hacerse con Pochettino o Benítez? Hagan ustedes sus propias apuestas. Las respuestas correctas serán publicadas en múltiples medios de comunicación y plataformas digitales en las próximas semanas, o quizá en cuestión de unos días.

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