Los tres sindicatos presentes en la mesa negociadora del primer convenio colectivo del fútbol femenino español –AFE, UGT y Futbolistas ON–, la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino y las tres entidades no asociadas a la misma –Athletic Club, Barcelona y Tacón– estaban citados hoy en el SIMA, para intentar alcanzar un acuerdo que no fue posible tras horas de reunión. El paro, en señal de protesta ante la falta de acuerdo en la negociación del Convenio Colectivo, el primero del fútbol femenino español que todavía no tiene, se llevará a cabo en la novena jornada de la Primera Iberdrola, tras el parón por compromisos internacionales.

La presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD), María José Rienda, manifestó en declaraciones a los medios de comunicación en Valencia que las futbolistas españolas merecen un convenio laboral y que tanto el deporte español como la sociedad en general necesitan que se llegue a un acuerdo.

Las futbolistas de la Liga Iberdrola anunciaron la convocatoria de huelga el pasado martes debido a la reclamación de un convenio laboral para todas las jugadoras de la categoría. «Las jugadoras son grandes referentes del deporte español y necesitamos que ese convenio salga adelante», afirmó Rienda. La presidenta del CSD anunció que los «competentes» en este conflicto son los «agentes sociales, que deben ponerse en la piel de las jugadoras, se lo merecen».

«Nosotros desde las instituciones echaremos una mano, pero esto es cuestión de que los agentes sociales se sienten y lleguen a un acuerdo», afirmó Rienda, que reiteró la necesidad para toda la sociedad en conjunto de que el convenio laboral salga adelante. La negociación entre la Asociación de Clubes y los sindicatos comenzaron el 4 de octubre de 2018 y se rompieron el pasado martes, convocándose una nueva reunión para este lunes.

 

 

Las futbolistas reivindican, entre otras cosas, que se les reconozca el 75 por ciento de la jornada laboral, un salario mínimo de 16.000 euros y el pago del 100% del salario en caso de baja. El principal punto de desencuentro en las negociaciones está siendo la cláusula de parcialidad. Los sindicatos piden que las jugadoras contratadas a media jornada cobren un mínimo de 12.000 euros anuales, cantidad que equivaldría al 75% del salario mínimo a tiempo completo. Pero los clubes no están están dispuestos a cumplir con este requisito y la patronal rebaja el porcentaje al 50%, es decir, unos 8.000 euros anules.

CC.OO. se sumó el pasado miércoles a la huelga convocada por las futbolistas de la Primera División española después de que el sindicato de jugadores y la Asociación de Clubes de Fútbol femenino no llegaran a un acuerdo en las negociaciones. «Las futbolistas merecen tener condiciones laborales dignas. La demanda de una retribución mínima de 12.000 euros, un 75% de parcialidad, tener protocolo de embarazo, derecho a paro y un marco de regulación por lesiones son reivindicaciones de mínimo. ¿Por qué los clubes no lo entienden?», se preguntaba el sindicato en un comunicado de prensa.

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO envió una carta al presidente de la AFE, David Aganzo, y a la presidenta del Comité de Fútbol Femenino, Fe Roble Fernández en la que muestra todo su apoyo a la huelga y ofrece su colaboración «en todo aquello que la AFE crea necesario, como ha venido haciendo durante los últimos años».

 

 

«Las jugadoras están protagonizando una lucha histórica y AFE la está haciendo posible. La huelga de las futbolistas es histórica porque es otra lucha más de mujeres en esos espacios de hombres y porque están abriendo el debate por los derechos laborales a las deportistas de otros deportes menos visibles la conquista de sus derechos en un ámbito tan masculino como el fútbol es clave para seguir avanzado en democracia e ir dando pasos reales hacia la igualdad», añadía el texto.

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