Desde que se nombró a Bill O’ Brien como head coach de Houston Texans en 2014, la franquicia tejana ha estado en tres de sus cinco temporadas en los playoffs. Además de lograr tres títulos de la AFC South. Ahora su objetivo será lograr su cuarto título de división en seis años. Con él al frente, deberá hacer unos cuantos ajustes para que el objetivo se convierta en realidad.

En el ataque los ajustes han llegado en la línea ofensiva. La temporada pasada, DeShaun Watson logró completar una temporada perfecta consiguiendo 4.165 yardas de pase y 26 touchdowns. También registró un récord negativo en la franquicia: el quarterback de los Houston Texans recibió 61 sacks, cifras que no se alcanzaban desde 2006. Para remediar esta situación los Texans draftearon a Tytus Howard y a Max Scharping con sus tres primeras selecciones. Además de estas dos selecciones, los Texans recuperarán a Seantrel Henderson, quien regresa tras una fractura de tobillo la temporada pasada. Con la intencionalidad de mejorar la protección de Watson, los tejanos tan solo tendrán como wide receiver de referencia a DeAndre Hopkins. Será su séptima temporada en Houston y de él se espera que siga rindiendo a su mejor nivel. El año pasado consiguió 115 recepciones para 1.572 yardas y 11 touchdowns.

Un peldaño o dos por debajo del nivel de Hopkins estará Will Fuller, que estaba realizando una buena temporada, pero que una lesión de rodilla impidió que demostrase hasta que nivel puede llegar con Watson lanzando. En el juego de carrera los Houston Texans tienen mucha versatilidad. Contarán con Lamar Miller, que será el encargado de anotar touchdowns desde cualquier parte del campo. También aparecerá en el backfield D’Onta Foreman para ganar yardas en el choque. Una ofensiva muy atractiva dirigida por un quarterback explosivo.

Si el ataque genera ilusión, la defensa está un nivel por encima. En las últimas temporadas, la gente de Houston puede presumir de tener uno de los mejores equipos defensivos de toda la NFL. El año pasado estuvieron en el top 5 de defensas que menos puntos encajaron, pero su talón de Aquiles fue en el número de yardas permitidas. Aunque quedaron doceavos en el raking general, en este apartado tienen que conseguir ser mejores. Con J.J. Watt y Jadeveon Clowney tienen una dupla exquisita para no dar tiempo a los quarterbacks rivales.

Una de las zonas defensivas que han tenido que reforzar los Texans ha sido la secundaria. Tasahun Gipson y Bradley Roby tendrán que hacer olvidar a Tyran Mathieu y Kareem Jackson. En Houston saben hasta donde llega todo el potencial ofensivo que tiene este equipo, por este motivo tendrá que exprimir al máximo a sus jugadores. Si este equipo conserva el nivel defensivo en puntuación y logra ser más efectivo en la permisibilidad de yardas, los Houston Texans serán favoritos para ganar su división y a partir de ahí tienen billete para soñar. 

  • Entrenador: Bill O’Brien (6ª temporada).
  • Jugador estrella: J.J. Watt.
  • Otros jugadores determinantes: DeShaun Watson, DeAndre Hopkins, Whitney Mercilus, Jadeveon Clowney, Justin Reid.
  • Balance 2018: 11 victorias y 5 derrotas.
  • Objetivo 2019: Ganar la AFC South.
  • El pronóstico de Luis Bustos: No alcanza los playoffs.

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