Si hay una ciudad y un dueño que piden a gritos volver a una Superbowl, esos son los habitantes de Dallas y el dueño de los Cowboys, Jerry Jones. El equipo de America lleva desde 1995, cuando ganaron la Superbowl contra Steelers por 27-17, sin regresar a un partido por el título. El trabajo no se está haciendo mal, al contrario; tiene grandes jugadores por debajo de los 28 años y esto asegura un futuro esperanzador.

De todos esos jugadores jóvenes que auguran un futuro ganador, el más importante es su quarterback Prescott. Desde que accedió al puesto de titular, Prescott ha completado casi 11.000 yardas de pase, suma 67 touchdowns y ha estado dos veces en la Probowl. A partir de aquí se construye un equipo con mucho talento. En el backfield cuentan con Zeke Elliot, que acumula 4.048 yardas en las tres temporadas que ha jugado, y en una se perdió la mitad de la temporada por una sanción. Con él en el juego de carrera, los Cowboys tienen una gran arma. Además, si esto falla, tienen la alternativa de Armari Cooper y Michael Gallup como grandes receptores. Cooper es el objetivo de Prescott, o así lo demostraron la última campaña. De Michael Gallup esperan que su nivel siga creciendo. En su primera temporada en la NFL logró casi 600 yardas y 2 tochdowns. Este año tendrá que seguir con su evolución para que Prescott tenga mayores facilidades a la hora de dirigir este ataque. Si hay algo que funcionó regular la última campaña fue la línea ofensiva. Parte de que esta no consiguiese su mejor nivel seguramente fue por la extraña enfermedad que sufrió el center Travis Frederick, que le obligó a perderse toda la temporada. Pero ya está de vuelta. Su vuelta ayudará a mejorar una línea ofensiva repleta de calidad con jugadores como Zach Martin y Tyron Smith, pero que tiene que dar un paso hacia delante.

En defensa los aficionados cowboys pueden estar satisfechos. El año pasado no solo llevaron al equipo hasta los playoffs, si no que demostraron ser una defensa top 10 de la liga. DeMarcus Lawrence es uno de esos jugadores que puede cambiarte la línea entera. La temporada pasada registró 10,5 sack y dos fumbles, unos dígitos bastante buenos. Con la llegada de Robert Quinn, que promedió 6,5 sacks y 2 fumbles, esperan que la línea quede más reforzada por el lado contrario de Lawrence. Otra de las grandes líneas que tienen los Cowboys es su cuerpo de linebackers. Con Vande Esch, Jaylor Smith, tiene una línea de garantías para estar en el top 10 una temporada más. Con todo esto hay que decir que los Cowboys tienen potencial de sobra para hacerlo mucho mejor. Su entrenador Jason Garrett se jugará la renovación con los resultados que consiga esta temporada y tanto la ciudad de Dallas, como su dueño Jerry Jones, quieren volver a ver a los Cowboys en una Superbowl o, al menos, en un NFC Championship.

  • Entrenador: Jason Garrett (9ª temporada).
  • Jugador estrella: Zeke Elliott.
  • Otros jugadores determinantes: Dak Prescott, Travis Frederick, Michael Gallup, Armari Cooper.
  • Balance 2017: 1o victorias y 6 derrotas.
  • Objetivo 2018: Llegar al NFC Championship.
  • Pronóstico: Eliminado en la Divisional Round.

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