Ya lo dijo el sabio: ten cuidado con lo que sueñas, porque los sueños se pueden cumplir. Lo comprobamos en carne propia. Quienes nos pasamos los días soñando con algo histórico, asistimos por fin a un hecho sin precedentes. Una granizada provocó un alud que obligó a suspender la etapa en el descenso del Iserán, cuando todavía faltaba una última ascensión hasta Tignes. En consecuencia, el paso por el puerto más alto del Tour marca los tiempos de los corredores como si allí hubiera estado la meta. Eso sí, no habrá ganador de la etapa, asunto que importará poco al principal interesado. Egan Bernal deja casi sentenciada la carrera, con 45 segundos sobre Alaphilippe, un minuto sobre Thomas y más de dos sobre Kruijswijk. Si nadie lo remedia, Ineos (antes Sky) ganará su octavo Tour en los últimos nueve años. Tantas volteretas para caer de pie.

Escucho, mientras escribo, que la organización forzó la suspensión para favorecer a Julian Alaphilippe y solo puedo añadir que la paranoia es libre, aunque peligrosa. Entiendo la decepción que provoca una gran etapa interruptus, pero aquí no hay más culpable que el cielo y no conviene injuriar mirando a las nubes. Alaphilippe se vio beneficiado por el recorte porque de otro modo habría perdido el podio y quizá el apellido. Pero nadie ha sacado tanta ventaja de la granizada como Egan Bernal, que se ahorró un puerto y evitó un improbable desfallecimiento. Lo más lógico, tal y como marchaba, es que el colombiano hubiera ampliado su diferencia en Tignes y allí se habría proclamado campeón virtual. Ya casi lo es. El rodillo que creímos oxidado volverá a la acción mañana, en otra etapa terrible, aunque a partir de ahora tendremos más cuidado con lo que soñamos.

Si hacemos recuento de los derrotados, nadie perdió tanto como Thibaut Pinot. El francés se retiró entre lágrimas por una lesión muscular que le negó la mínima gloria de morir con sangre. Geraint Thomas es otro que se queda sin Tour, salvo derrumbe inesperado de Bernal, o salvo que el equipo permita la pelea de sus mejores ciclistas en Val Thorens, cuando el triunfo del Ineos ya esté asegurado. Sigamos imaginando mundos mejores, no dejemos de hacerlo.

Para Mikel Landa no cambia apenas nada. Se había descolgado en la ascensión al Iserán y, con la ayuda de Valverde, había entrado en el grupo de Thomas poco antes de la cumbre. De manera que nadie nos robó el espectáculo; sencillamente lo recortaron. Supongo que ninguno de los colombianos que ahora celebran el éxito de su ciclista volverían atrás aunque pudieran. Tiene cierta gracia, por otro lado, que el primer colombiano que ganará el Tour haya tenido como aliado al hielo.

Pero no adelantemos acontecimientos. No digamos que Bernal sucederá a Fignon, último ganador a los 22 años, porque hay demasiados peligros a la vuelta de la esquina. Que le pregunten a Pinot. Todavía queda una etapa y ya sabemos cómo se las gasta el cielo.

1 Comentario

  1. La etapa de hoy salió como la esperabamos los amantes del ciclismo, especialmentellos colombianos, con ataques no más comenzar Iserán, muchos kilómetros de lucha, el lider dwscolgado, el zarpazo de Egan y los favoritos que no pueden seguirlo, y luego a (des)contar segundo a segundo los perdidos por Alaphilipe hasta el virtual liderato. Como ya lo dijo Juanma Trueba en anterior crónica, una cosa es Team Ineos atrás y otra con el líder. Sólo pensar que estamos a dos días (uno más sufrido que otro) de ver nuestro sueño de toda la vida: ver un compatriota ganar el Tour de Francia!!! Pensar que cuando empezamos a tener este sueño quien parece mas cerca de alcanzarlo ni siquiera había nacido. Muchas gracias Juanma por tus crónicas y saludos desde Colombia. Ojalá tuvieras la oportunidad de hablar con Pepe Rodríguez de este Tour, ya que habitualmente otro es el contertulio de ciclismo en su sección polideportiva.

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