El Barça que se enfrentará al Olympique es una incógnita. Después de dos empates consecutivos en la Liga y una victoria ante el Valladolid en un partido pésimo, nadie puede predecir qué Barça se podrá ver en Europa. Porque esta temporada el conjunto de Valverde ha ofrecido una buena versión en la Champions, pero las dudas sobre el juego están fundadas y la pesadilla de la eliminación ante la Roma la pasada temporada sigue bien presente, aunque Valverde aconsejara el sábado «dejar de darse latigazos por lo que pasó».

El sopapo del Real Madrid frente al Girona ha resultado ser el mejor bálsamo ante las vacilaciones justo cuando el equipo se enfila para subir una cuesta que comienza en Lyon y seguirá en Sevilla y el Bernabéu en Copa y Liga, y es que además de la mala imagen del sábado, los aficionados culés se quedaron rumiando la advertencia de Piqué: «El martes tendremos que mejorar, si no lo pasaremos mal. Los contrarios también juegan, pero creo que es más un tema nuestro encontrar la fluidez y el buen juego. Tener más rapidez, más posesión y a partir de ahí generar ocasiones, si no nos convertimos en un equipo más débil. Los equipos lo saben y nosotros lo sabemos». Los ánimos estaban alicaídos y la derrota del Madrid llegó como caída del cielo, pero hoy no estarán los de Solari para echarles una mano.

La Champions se ha convertido en una obsesión para el club, el equipo y la afición. Han pasado ya cuatro temporadas desde la última y el Madrid ha ganado tres consecutivas. La sensación de oportunidad perdida estando como está Messi ha hecho pupa y hasta el propio Leo prometió en el Gamper volver a pasear por el Camp Nou «esa Copa tan linda y deseada». En la Liga les basta con ir a medio gas para ser líderes con holgura, pero en Europa necesitarán no una marcha más, sino unas cuantas.

La cuestión es si podrán enchufarse a la carta, si con el ánimo y las ganas bastan, si después de jugar de forma tan insípida y aburrida serán capaces de brillar en Lyon. Los optimistas recuerdan que la última vez que se vieron obligados a hacerlo, en el partido de vuelta de Copa frente al Sevilla, cumplieron. Los pesimistas prefieren no pensarlo y se encomiendan al ‘dios Messi’ en caso de que vengan mal dadas. La advertencia de Piqué no ha sido la única y dentro del equipo también son conscientes de que deben mejorar.  «Estamos avisados de lo que ha pasado años atrás y de algunos partidos recientes. Esperamos el mejor Olympique, hicieron una fase de grupos muy buena. Tenemos que ser un equipo sólido y que esté unido en fase defensiva y ofensiva. Ya lo he dicho, estamos avisados», explicó ayer Busquets en el Parc Olympique Lyonnais.

Valverde, mientras, calificó al rival como «temible» y restó importancia al hecho de que el Barça lleve desde el 2016 ante el Arsenal sin ganar en una eliminatoria europea lejos del Camp Nou: «Los retos están para superarlos. También se decía que no marcábamos fuera de casa y lo hemos hecho con Tottenham e Inter». El reto ahora no es sólo vencer, sino convencer.

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