Sin posibilidad de sacar adelante los presupuestos, Pedro Sánchez ha anunciado que el domingo 28 de abril se celebrarán las elecciones generales. Será una fecha especial para la política española, pero también tiene evocaciones deportivas. Aquí las repasamos.

Un 28 de abril, pero de 1877, se inauguró en Londres Stamford Bridge, actual estadio del Chelsea. Antes de pertenecer a los blues, fue una de las mejores pistas de atletismo del país, en la cual compitió el London Athletic Club. Fue en 1904 cuando Gus y Joseph Mears adquirieron el estadio para celebrar partidos de fútbol. Con capacidad para 100.000 personas, el más grande de Inglaterra, celebró multitud de eventos deportivos. Entre los más importantes, la final de la Copa del Mundo de Shinty (un deporte muy parecido al hockey sobre hierba, aunque con diferencias en el reglamento).

Diez años más tarde, cruzando el Canal de Suez, un 28 de abril se celebró la primera prueba de automovilismo de la historia. Nunca antes se había utilizado un coche alimentado con gasolina. El único vehículo que participó fue pilotado por G. Bouton. Aquella carrera, que partió de París y finalizó en Versalles, se considera el germen de las carreras de automovilismo. Aquel bólido conducido por G. Bouton alcanzó los 22 km/h, una velocidad increíble para la época.

Un cuarto de siglo después de que en Londres se inaugurara Stanford Bridge se fundó el Manchester United. Aunque nació el 5 de marzo de 1878 bajo el nombre de Newton Heath CYR Football Club, fue en 1902 cuando J.H. Davies cogió las riendas del club tras haber caído en bancarrota y lo rebautizó con el nombre de la ciudad. Curiosamente, Juan Mata, jugador del equipo inglés, nació 86 años más tarde de la aparición del club, otro 28 de abril.

En 1945, el dictador italiano Benito Mussolini fue fusilado. Aunque pueda parecer que esto no guarda relación con el deporte, la tiene. Mussolini ganó un Mundial para la selección italiana. En 1934, la Copa del Mundo se celebró en la Italia fascista del duce. El torneo se celebró con la intención de que sirviese como herramienta política, nada nuevo por otra parte. Mussolini pensó que si su país se alzaba con el trofeo, el éxito futbolístico serviría para dar legitimidad al régimen, además de enseñar el valor del fascismo a los jóvenes. Semanas antes de que el balón comenzase a rodar, Mussolini se reunió con Giogio Vaccano, presidente de la federación italiana de fútbol. El duce le dijo: «Italia debe ganar este campeonato». Vaccano le respondió: «Haremos todo lo posible». A lo que Mussolini añadió: «Creo que no me ha entendido. Italia debe ganar este torneo. Es una orden». Y la orden se cumplió.

La Guerra de Vietnam fue el motivo por el que un 28 de abril le retiraron a Muhammad Ali el título mundial de boxeo. El púgil se negó a ser reclutado y fue condenado a cinco años de cárcel. Además se le retiró la licencia para competir. Fue siete años más tarde, en Zaire, ante 120.000 personas y tras derrotar a George Foreman, cuando el cinturón de campeón mundial volvió a su cintura.

Una década después de la retirada del título a Ali, murió Josef Sepp Herberg, el primer entrenador que levantó la Copa del Mundo con Alemania. Herberg tuvo influencia en dos prodigios. El primero fue conocido como El milagro de Berna. Ante 60.000 personas y en el Wankdorfstadion, la selección germana consiguió ante todo pronóstico derrotar a la Hungría de Puskas y levantar la Copa Jules Rimet. Se dice que aquella histórica victoria propició a otra hazaña, el milagro económico de Alemania. Tras el éxito en el Mundial surgió la República Federal Alemana y se llevó a cabo la rápida reconstrucción del país. Por cierto, antes de ayudar a salvar a Alemania, Herberg había sido miembro del partido nazi.

Otro 28 de abril, en este caso de 1980, nació uno de los mejores ciclistas de los últimos tiempos, Bradley Wiggins, el primer británico en ganar el Tour de Francia (2012).

Al margen del triunfo de Wiggins, a los ingleses también les tocó llorar también un 28 de abril, pero en 1999. Alf Ramsey, entrenador que llevó a Inglaterra a levantar la Copa del Mundo en Wembley en 1966 y que se mantuvo once años en el cargo de seleccionador, falleció por un cáncer. El técnico fue cesado de Los Tres Leones tras no clasificar a Inglaterra para el Mundial de 1974. En la localidad de Ipswich le recuerdan con una estatua y su nombre figura en una de las gradas del campo. En 2002 entró en el Hall Of Fame del fútbol inglés.

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