Todos hemos tenido alguna vez una obsesión, algo que nos ha quitado el sueño o que nos ha robado horas y horas de nuestro tiempo. Una canción, un libro, una película, una serie… Pero, ¿qué ocurre cuando nos obsesionamos con una persona? No me respondáis, guardad vuestros peores secretos, aunque me muera de curiosidad. Hace poco pensaba cuántas horas invierto en las redes sociales y la respuesta me asustó. Sí, soy una de esas personas que comparte sus andanzas vía Instagram y de vez en cuando, me he convertido en una stalker con buenas intenciones, o eso me parecía a mí. Que la historia me juzgue.

You es la nueva serie de Greg Berlanti, basada en la novela de Caroline Kepnes, que acaba de estrenar Netflix. La fórmula nos la conocemos de memoria: chico conoce a chica y se enamora. Sin embargo, si introducimos a un chico algo trastornado pero sumamente inteligente y con tendencia al acoso, la trama se pone interesante. Joe (Penn Badgley, Gossip Girl) es nuestro Romeo, un joven librero que de repente se encuentra con Beck (Elizabeth Lail, Érease una vez), una rubia millennial con todas las consecuencias que eso conlleva, cuyo sueño es convertirse en escritora.

Atención a la primera escena, porque sin darnos cuenta, ya habremos caído en las garras de Joe. Con un monólogo interno brillante de nuestro protagonista analizando cada gesto y cada palabra de Beck la primera vez que se encuentra con ella, la serie nos atrapa sin consideración desde los primeros cinco minutos. Joe ya está preparado para pasar el resto de su vida con Beck, nos lo hace saber y empieza a trazar un plan demencial para llevarlo a cabo, aunque ella todavía no lo sepa. Comienza entonces a desarrollar una obsesión visceral por conocerla, por seguirla, por observar cada uno de sus movimientos dentro y fuera de su casa… Joe pretende salvar a Beck de una vida superficial desaprovechada y hará todo lo que esté en su mano para deshacerse de las personas que la empujan a llevar una existencia mediocre.

No hace falta ser muy inteligente para saber que algo no va bien dentro de la cabeza de Joe. Es un chico siniestro, un obsesivo compulsivo, no hay ni un solo momento donde dude sobre si lo que está haciendo está bien o está mal, no hay ambigüedad en su comportamiento ni en su plan. Lo que Joe nos provoca es querer llamar a la policía después de cada escena, sin embargo nos vemos a nosotras mismas bajando suavemente el teléfono para ponerlo en su lugar y darle otra oportunidad. Estamos dentro de su telaraña. Hemos sentido empatía hacia un acosador, eso es lo que nos enloquece de You. Además, no encontramos tan fácilmente una justificación a su personalidad. No se nos descubre un personaje atormentado por una infancia complicada, Joe es así, así seguirá y nunca cambiará. Siempre esconde un as en la manga pero nos los suministra en pequeñas dosis, Joe solo deja pasar la luz para que lo vayamos desnudando a través de rendijas diminutas.

¿Qué distancia hay entre un romance de película y un caso de abuso doméstico? Menos de la que imaginamos. You es una representación perfecta de lo que supone idealizar el amor hasta el extremo, una fotografía de las relaciones teledirigidas que se nos venden como inmortales y perfectas. En una entrevista con El País, Badgley dijo que, por suerte, su personaje «no es una persona real», sino «una representación de la falsas conclusiones a las que podemos llegar sobre el amor si no tenemos cuidado». Y añadió: «Es también la encarnación perfecta del privilegio del hombre blanco, y toda la ceguera que eso provoca. Es muy listo, muy sensible, de hecho tiene un deseo anhelante de conocer a Beck y de amarla, pero está totalmente ciego ante su comportamiento. Funciona realmente bien en la era del #MeToo, es un personaje del que estamos preparados para ver y hablar de una forma responsable».

You exige la necesidad de quedarse hasta el final. Porque lo que comienza siendo una crítica voraz a las redes sociales termina convirtiéndose en una master class sobre las relaciones, la tecnología, el género, el amor o el acoso. Si estamos atentos, podremos compartir su discurso crítico e incluso construir nuestros propios juicios. Es inevitable una vez que dejamos que la voz en off de Joe nos contagie. You es un thriller muy intenso, pero a su vez, tiene detalles de comedia romántica gracias a grandes dosis de humor negro y referencias reconocibles a Sexo en Nueva York o El Alienista. Con ella podemos disfrutar de una nueva versión de la Lolita de Nabokov, es decir, un cuento donde se nos sumerge en la cabeza de un degenerado para vivir junto a él una apasionada y cuestionable historia de amor. Definir la sentencia queda en nuestras propias manos, al igual que respondernos si alguna vez hemos sufrido la flaqueza del bolchevique. Porque si algo nos gusta y nos engancha de You es la pregunta que nos plantea episodio tras episodio: ¿hemos sido Joe alguna vez?

 

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