La ofensiva de Dallas comenzó haciendo lo que mejor sabe hacer: sacar a relucir su potencial ofensivo. Así llegaron los tres primeros puntos del partido. Pronto, cuando mejor estaba jugando el equipo local vimos una de esas imágenes que poco nos gusta presenciar en el deporte, la lesión de un jugador. El wide receiver de los Dallas Cowboys, Allen Hurns, sufría una escalofriante rotura en el tobillo y era retirado en camilla.

A partir de aquí el partido cambió completamente. Los Cowboys, algo aturdidos por el suceso, flojearon en el ataque. Además de presenciar la trágica lesión de su compañero, sufrieron a la defensa de los Seattle Seahawks. El partido se dividió en una guerra particular entre las zagas de ambas franquicias que paraban casi todos los ataques y no permitían sumar apenas yardas a los quaterbacks de ambos equipos. Apenas llegaban a las  300 yardas de pase entre Russell Wilson y Dak Prescott al final del primer tiempo.

El partido se marchó al descanso con los tejanos mandando en el marcador por tres puntos de diferencia (10-6). Cowboys consiguió un touchdown gracias a una gran recepción de Gallup a pase de Prescott. Los de Seattle no consiguieron finalizar en la red zone y se tuvieron que conformar con los puntos conseguidos por su kicker Janikowski.

La segunda parte tuvo dos cuartos para cada equipo. El primer asalto se lo llevó la franquicia de Seattle tras un solido juego defensivo y anotar un touchdown más la conversión de dos puntos. En este punto del partido, parecía que Seattle podría pasar a la ronda divisional pero en el último cuarto cambió todo. La ofensiva de Dallas volvió a ser una apisonadora: los receptores se desmarcaban y conseguían atrapar los pases de Prescott, Elliott volvió a ser consistente y los Cowboys terminaron sentenciando el partido. Un touchdown de Elliott y otro de Prescott terminaron clasificando al equipo de América para la ronda divisional.

Los Seahawks, entre los dos touchdowns de Dallas, tuvieron la oportunidad de anotar y de parar la última jugada que acabó en touchdown para los locales, pero los errores defensivos llevaron al equipo de Seattle a cometer cuatro infracciones y eso les terminó de sentenciar. 

Ahora, los Dallas Cowboys tendrán que esperar hasta el partido entre Eagles y Bears para saber quién será su rival en la ronda divisonal. Si los de Philadelphia ganan, los tejanos viajaran a Los Angeles para enfrentarse a los Rams. Por el contrario, si la franquicia de Chicago ganase el partido, la próxima semana los Cowboys se enfrentarían a los Saints.

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