El austriaco Matthias Brändle (Trek) ha sido el ultimo clasificado de la Vuelta a España, maillot A LA CONTRA, al terminar en el puesto 158º de la general a 5h 51:07 del líder, Simon Philip Yates. Brändle toma el relevo del irlandés Conor Dunne (2,04 de altura) y de una larga relación de farolillos rojos que comenzó en 1935 cuando Francisco Mula, formado en la sección ciclista del Real Madrid, terminó en el puesto 29º, a 5h 44:57 de Gustaaf Deloor.

Aunque es una obviedad, conviene recordar que nadie pasa más tiempo sobre la bicicleta que el último clasificado. Y siempre existe una buena historia a su alrededor. Justo antes de la Vuelta recordamos la aventura de los portadores de la maglia negra, con la que el Giro de Italia quiso reconocer a los últimos entre 1946 y 1951. Aquello salió mal porque el público se enamoró de los perdedores. A la pelea por ser primero se añadió la disputa contraria, con ciclistas escondidos entre los árboles o sumergidos en albercas para distraer la atención de sus adversarios. Fueron años gloriosos, pese a todo, que convirtieron en mito a Luigi Malabrocca, un ciclista modesto que alcanzó la inmortalidad gracias al jersey negro. Mientras Coppi y Bartali escribían su leyenda, Malabrocca forjaba su epopeya particular.

Incluso sin el reconocimiento oficial de un maillot, han sido muchos los ciclistas que han preferido ser últimos antes de pasar inadvertidos en las tripas de la general. En 1980, el Tour decidió eliminar a los últimos clasificados de las etapas finales para evitar una disputa que estaba resultado muy atractiva para algunas marcas comerciales. A pesar de tan drástica medida, el austriaco Gerhard Schoenbacher se las ingenió para repetir como farolillo rojo en 1980.

Más recientemente, el belga Wim Vansevenant, gregario de Cadel Evans, finalizó tres Tours en última posición (2006, 07 y 08) gracias a una constancia casi obsesiva. “Será algo que me acompañará siempre. Entro en la historia a mi manera”. Y el veneno sigue haciendo efecto. El italiano Giuseppe Fonzi ha sido último en los Giros de 2017 y 2018, y cuesta creer que el próximo año se resista a la tentación del triplete. Pocos ciclistas se hubieran retirado en la situación del chino Cheng Ji, al que solo le faltaba un último puesto en el Giro para conseguir la triple corona (de espinas): en 2012 fue último en la Vuelta y en 2014 en el Tour.

Las 21 etapas de la Vuelta 2018 nos han permitido conocer a Oscar Cabedo (Burgos BH), último en el prólogo de Málaga y hermano del prometedor Víctor Cabedo, fallecido en 2012 por un atropello cuando tenía 23 años, la misma edad que ahora tiene Oscar. Durante la carrera hemos tenido tiempo para familiarizarnos con Julien Duval (Agsr), un podólogo francés que, como es natural, ha estado más pendiente de los pies que de la cabeza. Y por fin Brändle, un ciclista que batió el récord de la hora y que ahora estrena premios más sofisticados. Desde A LA CONTRA hemos sentido que teníamos que estar más cerca de los últimos que de los primeros, por razones obvias y por motivos sentimentales. Al final, es una anécdota el puesto. Lo importante es ser, estar y llegar.

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