Que no y que no. Que los jugadores de la Liga Santander no quieren partido en Miami. Lo sabe Tebas, lo sabe Rubiales y lo sabe Roures. La cosa se pone cuesta arriba para que se celebre en Florida el Girona-Barça mientras que la AFE no se baje del burro y todo apunta, según ha llegado a nuestros oídos, que no lo va a hacer. David Aganzo se lo dijo al presidente de la Liga en persona y éste le puso en la mesa el caramelo barato de pagarle una stage a la selección AFE en EEUU. Algo absurdo, pues ya lo vienen celebrando desde hace tiempo sin necesidad de que la patronal se ponga medallita alguna.

La situación es meridiana: jugadores de gran peso están dispuestos a liarla si el plan de Miami va para adelante. De momento los mensajes desde los vestuarios son subliminales, muy tibios, pero ojo que pueden ir las acciones in crescendo si Tebas insiste en celebrar el partido americano en enero. Y esta información que emana de AFE la tiene Rubiales muy clarita, recordada en vivo y en directo en el palco del encuentro España-Croacia de Elche por Aganzo al presidente federativo. Será por esta amenaza etérea por lo que la Española enfría ‘sine díe’ la autorización para la disputa del partido extramuros. Si no hay permiso reglamentario, resultaría imposible su celebración. Y si Rubiales patina al ponerse de uno u otro lado en la mesa del conflicto, la factura futura que puede pagar el presidente sería demasiado cara. Es fácil entenderlo: hay muchos más intereses en el ‘plan Florida’ de Tebas que el simple hecho promocional de la Liga Santander en EEUU.

Tebas es una máquina de generar ideas y, con ellas, de hacer caja con la Liga Santander. Sin embargo, y según ha podido saber Alacontra por fuentes directas, desde la AFE están dispuestos a poner por fin freno al ímpetu del presidente de la Liga. «No todo vale», nos dijeron en el partido de Elche fuentes del sindicato, en referencia a que exigir sacrificios de manera permanente a los futbolistas (horarios, jornadas, viajes…) tiene un límite y es posible que la propuesta de Miami sea la gota que colme el vaso. Aganzo se lo comunicó a Tebas en una reunión que fue «cordial pero tensa» nos dicen y el máximo dirigente de AFE habló con energía respaldado por el apoyo incondicional de jugadores internacionales, capitanes de los principales equipos de la Liga.

En definitiva, en AFE tienen la certeza de que el encuentro Girona-Barça no se jugará en Miami, más allá de entrar en valoraciones sobre la posible alteración de la Liga. Simplemente, nos les parece bien a los futbolistas que Tebas decida unilateralmente sobre la celebración de encuentros. Dicen «basta» después de asumir con santa resignación jugar a las diez de la noche, a hacer equilibrios con agendas apretadísimas de partidos y a estar siempre a disposición. Y detrás de todos, Rubiales muy atento al discurrir de los acontecimientos. No se puede equivocar el presidente federativo. El conflicto puede calentarse y es posible que, de mantener Tebas su postura, los futbolistas adopten posturas de mayor fuerza. Permanezcamos atentos a la pantalla.

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