Pablo Machín es uno de los técnicos de moda del fútbol español. Su extraordinario trabajo en el Girona, primero salvándolo contra todo pronóstico del infierno de la segunda b y, tres años después, logrando un ascenso histórico a la primera división, llamaron la atención de algunos de los mejores equipos del panorama actual. El Girona de Machín fue un equipo de autor, con unos automatismos trabajados durante varias temporadas en la sombra de la segunda y que, ante los focos de la Liga de las estrellas, sorprendieron hasta el punto de que el entonces seleccionador español, Julen Lopetegui, se reunió con el técnico soriano para comprender las claves de su sistema de cara al Mundial de Rusia.

De entre todas las ofertas, el entrenador soriano eligió la del Sevilla. En su partido de estreno al frente de la entidad hispalense, los futbolistas de Pablo Machín esbozaron sobre el césped del Sánchez-Pizjuán algunos de los puntos básicos que caracterizaran este nuevo Sevilla, que viene a ser una continuación del humilde club catalán que se dio a conocer mundialmente la temporada anterior.


Defensa de tres centrales


Es la marca personal de Pablo Machín. Ante el modesto Újpest, pudimos ver tres centrales, con dos carrileros muy abiertos con toda la banda para ellos. De hecho, el mejor futbolista de la noche fue Jesús Navas, con un gol que abrió la lata y una asistencia posterior. Su partido recordó al de la época en la que de no ser por el de Los Palacios, la selección española probablemente no tendría una estrella en el pecho.

Una de las principales novedades sobre el terreno de juego fue la presencia de Sergio Escudero como central por la izquierda. Este nuevo proyecto sevillista, en palabras de Machín, está todavía “verde” y, a la espera de refuerzos como el de Sergi Gómez, el lateral de perfil ofensivo tuvo que retrasar su posición para acompañar a Pareja y Carriço en la retaguardia. El carril zurdo lo ocupó el prometedor Arana, una de las sorpresas más agradables de la pretemporada del Sevilla.


Sergio Rico sigue siendo suplente


Era una de las patatas calientes que Machín tenía que afrontar. Con la salida de David Soria en dirección al Getafe y el fichaje del desconocido meta checo Vaclik, de 29 años, parecía que el canterano del Sevilla volvería a hacerse con la titularidad que Montella le arrebató a finales de la temporada anterior. A día de hoy se desconoce si Rico será el portero de Liga y Vaclik el de Europa pero, en su primera elección, el técnico soriano dejó claro cuales eran sus preferencias.


Franco Vázquez más retrasado


El futbolista argentino es uno de esos de los que siempre que empieza un nuevo año, parece que por fin va a ser el de su consolidación definitiva. Con Ever Banega en el banquillo descansando y escudado por Roque Mesa, el “Mudo” partió desde un doble pivote, más en contacto con la pelota y la elaboración del juego. Esto no le impidió incorporarse al ataque y, su tanto en los minutos finales del descuento, cerró definitivamente la eliminatoria.


Confianza en Nolito


Está claro que el Sevilla quiere firmar hombres ofensivos. Son muchos los que suenan pero, hasta el momento, no se ha concretado nada. Uno de los futbolistas más criticados por su rendimiento gris la temporada anterior fue Nolito. Al andaluz le pasó demasiada factura su suplencia en el City de Guardiola y, en el Sánchez-Pizjuán, no se pudo recuperar la versión de ese extremo que se movía como pez en el agua por zonas interiores y que llegó a ser titular con la selección española. Ante el Újpest jugó el partido completo


Protagonismo a la cantera


Dos de las tres entradas que introdujo Machín en el partido fueron canteranos. El joven delantero Pejiño debutó en partido oficial con el Sevilla después de haber realizado el stage de pretemporada en Benidorm. El técnico soriano no ha ocultado su predilección por este futbolista que, en principio, tendrá ficha en el filial la próxima campaña. Otro de los que tuvo minutos fue Borja Lasso, una de las perlas de Nervión que estuvo cedido en Osasuna la temporada anterior. En el horizonte asoman  nombre como los de Gual, Lara, Pozo o Genaro. 

El técnico soriano terminó satisfecho. «Hay jugadores que han tenido que jugar en puesto no habituales y eso quiere decir que el equipo es solidario. Descontento con prácticamente nada pero somos exigentes”, dijo en rueda de prensa. Su nuevo proyecto al frente del Sevilla comenzó con buen pie. Pablo Machín quiere hacer cosas grandes.

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